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Dos paneles por la comunicación, el género y la comunidad

La tercera jornada del XIII Encuentro Iberoamericano de Género y Comunicación “Isabel Moya Richard In Memoriam”, desarrollado en el Hotel Nacional de Cuba, culmina hoy, 2 de noviembre, con la presentación de tres paneles que se posicionan sobre el género, la comunidad y la comunicación.

Cuando a Iraida Campo le dieron la responsabilidad de coordinar el primer panel de la mañana: Género, comunicación y comunidad fue con el propósito de ver la comunicación al interior de nuestras comunidades.

Bien lo sabía. Por eso presentó a los panelistas y dijo que hace más de veinte años irrumpió en las comunidades cubanas una nueva iniciativa: las Casas de Orientación de la Mujer y la Familia.

Para abordar el tema, Oneida Broche, funcionaria de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), explicó que la orientación familiar de la organización se ha ajustado en cada una de las etapas a las necesidades y el contexto social de nuestro país.

La estrategia de la FMC —agregó— ha sido el trabajo diferenciado con los miembros de la comunidad en función de que se conozcan las fortalezas y problemáticas de cada comunidad.

El Programa de Orientación a la Mujer y la Familia surgió como parte de esa estrategia y aunque no sustituye la labor de las instituciones sociales, Oneida  Broche recordó que ha sido una de las vías para desarrollar el trabajo de orientación a la familia y a la mujer por medio de acciones de formación.

La capacitación está dirigida en dos sentidos. El primero de ellos hacia la preparación de activistas, personas de otras instituciones y organismos que lo soliciten, y el segundo está relacionado con el despliegue de programas de adiestramiento (cada año se dan más de dos mil) a mujeres, jóvenes, adolescentes y personas de la tercera edad.

Oneida aclaró que estas acciones de superación se han adaptado a las particularidades del contexto nacional por lo que en estos momentos existen cursos de gerencia empresarial y calidad de los servicios, gestión de negocios y otros vinculados a elementos de la administración.

Sin embargo, en el país aún existen mujeres y hombres que no se acercan a las casas de orientación. Sobre este tema se refirió Leydis María Labrador Herrera y apuntó la necesidad de aumentar la divulgación de las actividades de las casas.

“Y si hay un lugar donde podemos encontrar historias de superación de la mujer es, precisamente, en estos sitios”, así dijo Yailen Aguilar Rodríguez, por eso, desde que se encontró con su colega, en Las Tunas, decidieron unir sus ponencias. Leydis María presentó la experiencia en la casa del municipio de Puerto Padre en Las Tunas con ¿Tu casa, mi casa…? nuestra casa, mientras que Yailen Aguilar lo hizo desde Santiago de Cuba.

El diseño de proyectos en función del desarrollo local para evitar que la violencia de género se desarrolle en el espacio digital, fue también otro de los temas en el cual el panel colocó los análisis.

Dayalé Torres de la Unión de Informáticos  y el periodista István Ojeda Bello presentaron una Propuesta de intervención de género para romper las brechas digitales de género.

Igualdad de género en las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones sobre ruedas es el nombre del trabajo, cuya experiencia piloto está en Blanca Rosa, en la provincia de Las Tunas.

A través de diferentes indicadores que miden la brecha digital en Blanca Rosa, el proyecto tiene como propósito “instruir a las niñas y mujeres que viven en lugares rurales en la cual se adolece de infraestructura tecnológica”.

El segundo panel de la mañana propuso cambiar haciendo, bajo esta máxima fueron presentados diez productos desarrollados en diferentes medios y plataformas comunicativas del país que volvían las miradas hacia reportajes, entrevistas y crónicas con las historias de personas víctimas de la violencia de género.

Los trabajos presentados y sus autores fueron: Marielys Tejera y Leydis Yanet Roselló: Historia de vida de pareja no heteronormativa; Maira Castro Lora: Tú eres única; Liliana Abad: Par 23; Yaicelín Palma Tejas: Dos vidas, un sentimiento; Yoandry Ávila: Manos contra la lesbofobia; Fátima Rivero Amador: Enclave de Mujer; Idolkis Argüelles Berdión: Crónicas Magalis y el fruto de sus manos y Janet y Hannor tras el sueño de un bebé; Gianny López Brito: Capítulo Historias de vida dedicado a Las Carboneras; Eudis Cabrera Luis: Arelis, la guerrera; Luis Enrique Escobar: Mariana de las cañas.

Y aunque hacer mucho, siempre no es suficiente, como dijo Gladys Egües, quien junto con Sara Más coordinó el panel, “ver estas experiencias comunicativas propician el debate y las provocaciones”. El segundo panel también fue otro espacio para despertar nuevas provocaciones, para vivir —como afirmó Bárbara Doval— un pedacito de otras vidas. (Imagen de portada: Obra de la artista de la plástica Isis de Lázaro).

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