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Itinerario de una infamia

La cooperación internacional de Cuba en la Salud está bajo fuego político, diplomático y mediático de Estados Unidos. Repasamos cronológicamente lo acontecido desde marzo hasta la fecha y conversamos con funcionarios del MINREX sobre este tema, a propósito de la declaración de la Cancillería publicada este jueves.

Por Rosa Miriam Elizalde, Flor de Paz y Víctor Martínez

Cuando el diario The New York Times publicó el 17 de marzo de 2019 un artículo acerca de los médicos cubanos en Venezuela, ya estaba en marcha la operación del gobierno de Trump contra la cooperación internacional que Cuba ofrece.

The New York Times no había prestado atención a la labor de los médicos cubanos en Venezuela a pesar de que desde hace cerca de veinte años decenas de miles dan servicio en ese país, una contribución notable que repercutió en la mejoría de los indicadores de salud de la población. El diario usó como fuentes principales a unos pocos médicos cubanos que abandonaron su misión en ese país sudamericano, quienes acusaron al gobierno de Venezuela de utilizar a médicos cubanos y a los servicios de salud para presionar a los votantes.

 

El Ministro de Salud Pública de Cuba (MINSAP) José Ángel Portal declaró en su cuenta de twitter: “No es aceptable que se cuestione la dignidad, la profesionalidad y el altruismo de los más de 400 mil colaboradores cubanos que han cumplido misiones en 164 países, llevando los mejores saberes y el más elevado desempeño integral.”

Menos de una docena de médicos, de dudosa credibilidad no son suficientes para empañar la destacada trayectoria de decenas de miles.

De acuerdo con los registros estadísticos del MINSAP consultados, actualmente colaboradores cubanos de la salud se desempeñan en 67 países y en “la abrumadora mayoría de las misiones cumplidas los gastos han sido asumidos por el gobierno cubano. Igualmente, en Cuba se han formado de manera gratuita 35 613 profesionales de la salud de 138 países”, afirman fuentes de ese Ministerio.

Maquinaria de guerra sucia

Durante casi seis décadas de desempeño de profesionales cubanos de la salud trabajando en todas las regiones del mundo, por primera vez se ha formulado una calumnia de tal magnitud, que utiliza la vocería de The New York Times.

Esta calumnia se articula sobre la base de una cifra minúscula de falsos testimonios y llena de las más imaginativas, fantasiosas y repugnantes mentiras, muy ligadas a la campaña de EE.UU. contra Venezuela que descansa en el uso de la mentira”, comentó a Dominio Cuba Eugenio Martínez Enríquez, Director General de America Latina y el Caribe del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba.

Una vez más las dependencias gubernamentales estadounidenses echan a andar “noticias” para preparar las condiciones de una acción ofensiva y de gran magnitud, como la que tejió en abril el Consejo de Seguridad Nacional de EEUU contra Venezuela: tratar de entorpecer y desprestigiar la cooperación internacional de salud de Cuba, que tiene una ejemplar hoja de servicios y reconocimientos en todo el mundo.

La maquinaria ya estaba desatada cuando el 17 de abril de 2019 cuando John Bolton, Asesor de Seguridad Nacional de los EE.UU, declaró que “miles de médicos cubanos en Venezuela están siendo utilizados como peones por Maduro y sus patrocinadores cubanos para apoyar su reinado brutal y opresivo”.

La secuencia coordinada de tareas de la operación incorporó a tres Senadores estadounidenses cuyas posiciones sobre Cuba no dejan dudas de que, lejos de preocuparse por cuestiones humanitarias y derechos humanos, tienen como objetivo derrocar al Gobierno cubano al cual calumnian cotidianamente.

El 7 de mayo de 2019, los Senadores estadounidenses Marco Rubio, Rick Scott y Bob Menéndez, escribieron al Secretario de Estado Mike Pompeopara que realizara acciones contra la cooperación de Cuba, en especial contra la cooperación médica.

Las intenciones son explícitas, como puede leerse en los fragmentos de la misiva hecha pública en el marco de la operación dirigida por Bolton y su subordinado Mauricio Claver-Carone.

“Escribimos para instar al Departamento de Estado a tomar mayor acción para abordar el despliegue de médicos y personal médico en el régimen cubano en condiciones que representan trabajo forzoso (…)

Para los Senadores, “la cooperación cubana es una red global de tráfico de personas que generó miles de millones de dólares en ingresos para el régimen…

A medida que el régimen cubano perpetúa este esquema de ganancias por trabajo forzoso, solicitamos que el Departamento de Estado proporcione a nuestras oficinas información sobre los siguientes temas:

Debido a la creciente cantidad de información sobre cómo el despliegue de médicos y profesionales médicos en el régimen cubano representa el trabajo forzoso, ¿qué pasos está tomando la Administración para restablecer el Programa de Libertad Condicional para Profesionales Médicos Cubanos?”

El “Programa de Libertad Condicional para los Médicos Profesionales Cubanos” (Cuban Medical Professional Parole Program, CMPP), puesto en vigor en el 2006 y desactivado en enero de 2017 en el contexto del diálogo con el gobierno de Barack Obama, fue una acción abierta del gobierno de los EEUU por sabotear los acuerdos de cooperación médica cubana con otros países, un pretexto para el robo de cerebros y un irrespetuoso comportamiento hacia naciones que soberanamente deciden acudir a la ayuda de profesionales de la salud cubanos.

EE.UU. intentó catapultar la cooperación internacional, particularmente entre países del Sur, mediante el estímulo activo y presiones para que los profesionales de la salud de Cuba abandonaran sus misiones y emigraran a EEUU, donde serían admitidos legalmente junto a promesas de empleo en él área de su conocimiento. El “programa” no contempla sustituir con recursos humanos ni materiales la labor que desempeñan los médicos y técnicos cubanos, sólo privar de esos servicios a quiénes los reciben.

Inmediatamente después de la carta de los Senadores, el Departamento de Estado y la Agencia de EEUU para el Desarrollo Internacional (USAID) agresivamente cursaron indicaciones a las Embajadas de EE.UU para preparar las condiciones que permitan poner en jaque la cooperación cubana.

Presiones diplomáticas y jurídicas

Eugenio Martínez Enríquez, Director General de America Latina y el Caribe del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba. Foto: MINREX

El director General Eugenio Martinez Enriquez afirma a Dominio Cuba que las acciones han llegado al punto de presionar a autoridades nacionales a través de las Embajadas de Estados Unidos:

“Hemos conocido que en 2019 al menos en tres países de América Latina y el Caribe funcionarios de la Embajada de los EEUU han solicitado a las autoridades, de los países ante los cuales están acreditados, con carácter perentorio y sospechoso, datos precisos de la cooperación que Cuba ofrece. Por las características de esta información podemos asegurar que estas indicaciones fueron cursadas a todas las Embajadas de EEUU en la región”.

Martínez añade que “en un país las autoridades locales informaron a diplomáticos cubanos que ‘un alto funcionario de Washington está interesado en conocer de inmediato cuántos médicos cubanos prestan servicios aquí y el monto de la inversión que mi Gobierno hace por cada médico, así como la ubicación geográfica exacta’”

Casi al mismo tiempo, “en otro país una alta funcionaria del Gobierno local mostró al Embajador cubano un correo electrónico de la Embajada de los EE.UU. escrito en idioma inglés, que solicitaba conocer dónde estaba el personal médico cubano, qué convenios lo sustentaban y la duración de los mismos”, asegura el diplomático cubano.

Las acciones para atacar a la cooperación cubana incluye otros instrumentos. El funcionario cubano menciona que “en un país de Sudamérica se han presentado procesos legales contra al menos seis colaboradores cubanos por supuestas malas prácticas médicas, demandas en cuyo origen estuvieron involucrados conocidos personajes con estrechos vínculos con la Embajada de EE.UU. Los casos fueron declarados sin lugar por los tribunales correspondientes.”

En perfecta sincronización, el mismo día que los Senadores fecharon su carta, el martes 7 de mayo de 2019, organizaciones de escaso reconocimiento internacional, interpusieron una demanda contra Cuba ante la Corte Penal Internacional (CPI), que sus promotores consideran resultado de un “metódico y minucioso trabajo” sobre la base de declaraciones de “seres humanos reales que sufren una nueva clase de esclavitud”. La demanda califica de “crímenes de lesa humanidad de esclavitud” a las misiones internacionalistas de cooperación de Cuba.

Almagro se integra a la maquinaria

Una semana después, con la operación a toda velocidad, el Secretario General de la Organización de Estados Americanos organizó una Conferencia en la sede de dicha organización en Washington D.C. sobre los supuestos crímenes de lesa humanidad cometidos por Cuba.

Almagro, quien prometió convertir su lucha por derrocar al Gobierno de Cuba en una de las prioridades de la OEA, hizo una presentación en la sede de la Organización en Washington, donde catalogó a “las famosas misiones de médicos cubanos, que actúan bajo una supuesta solidaridad revolucionaria”, como “destinadas a la búsqueda de efectos políticos en sus destinatarios, más que a salvar vidas”.

En armonía con la operación Bolton-Claver Carone- Rubio, Almagro añadió que las misiones internacionalistas de Cuba “sirven como herramienta de intervención en Venezuela, bajo el manto de misiones médicas, culturales y deportivas” y amplificó las líneas de mensajes creadas por la campaña de Bolton: “Las misiones médicas (de Cuba) han sido máscaras para la obtención de divisas por parte del régimen cubano, a costa del trabajo esclavo de los médicos cubanos.”

“Curiosamente la conferencia que montó Almagro se realizó en la sede de la organización de la que más de veinte de su treintena de Estados miembros actualmente gozan de una excelente relación en el área de cooperación con Cuba”, advierte Eugenio Martínez. La mayoría de estos países no solo tienen presencia de cooperantes de la salud cubanos, sino que han propuesto incrementar esa cooperación. Ninguno de estos gobiernos ha compartido las acusaciones de Washington.

Aún así, Almagro siguió la línea del Departamento de Estado y como hizo la actual subsecretaria para el Hemisferio Occidental, Kimberly Breier, anunció una reunión con médicos desertores del programa de salud.

En el encuentro en la oficina de la Subsecretaria estuvieron Carlos Trujillo, Embajador de EEUU ante la OEA, y Philippe Lussier, burócrata a cargo de Cuba y Venezuela en el Departamento de Estado.


Almagro se sumaría al combo anticubano de sus empleadores y tuitearía su encuentro apenas 8 minutos después de la Subsecretaria:

Listas negras

El 20 de junio de 2019, el Departamento de Estado incluyó a Cuba en la peor de las categorías de su Informe sobre la Trata de Personas 2019. El documento arremete contra la cooperación médica internacional de Cuba y utiliza sus premisas como uno de los pretextos para descalificar al gobierno cubano.

No hay evidencias para semejante desmesura. Cuba tiene un desempeño ejemplar en el enfrentamiento a la Trata de Personas, reconocido por instituciones internacionales. Aunque este flagelo no constituye un problema social, el gobierno cubano mantiene una política de tolerancia cero que constituye máxima prioridad y que se aplica con un enfoque multisectorial y multidisciplinario, sobre la base de sus tres pilares básicos: prevención, enfrentamiento y protección a las víctimas.

El Plan de Acción Nacional para la prevención y enfrentamiento a la trata de personas y la protección a las víctimas, se aprobó en febrero de 2017 y un mes después, visitó a Cuba la Relatora Especial de Naciones Unidas para los derechos humanos de las víctimas de la Trata de Personas, especialmente de mujeres y niños, Maria Grazia Giammarinaro, quien en ningún momento cuestionó la naturaleza de los programas de cooperación internacional médica de Cuba.

Cuba y los DDHH según la ONU

Maria Grazia Giammarinaro, Relatora Especial sobre los Derechos Humanos de las Víctimas de la Trata de Personas, reconoce la voluntad de Cuba para eliminar este problema. Conferencia de prensa en La Habana, 14 de abril de 2017. #DominioCuba

Publicada por Dominio Cuba en Lunes, 14 de mayo de 2018

Cuba y Estados Unidos iniciaron un intercambio bilateral sobre el enfrentamiento a la Trata de Personas que tuvo cinco ediciones de diálogos bilaterales entre 2014 y 2018. “En estos encuentros se estableció claramente la naturaleza infundada política y malintencionada de quienes siempre han querido manipular este tema”, asegura Eugenio Martínez.

Restricción de visas

La operación estadounidense continuó su curso y el 26 de julio de 2019 el Departamento de Estado anuncióؚ que impondría sanciones con restricciones de visas a funcionarios cubanos “responsables” de supuestas “prácticas laborales de explotación y coerción”, calificativo con el cual define la actuación de los funcionarios que dirigen las misiones médicas cubanas.

“Toda esta campaña persigue ocultar el valor humano y solidario de la decisión personal y voluntaria que decenas de miles de profesionales cubanos toman al viajar a otros países y servir en localidades, muchas veces remotas, con enorme sacrificio y apoyo de sus familiares en Cuba. Es bochornoso y despreciable que el gobierno de Estados Unidos se atreva a atacar vilmente un acto tan noble”, comenta el director General de EEUU del MINREX, Carlos Fernández de Cossío.

Como han explicado en numerosas ocasiones funcionarios cubanos vinculados al Ministerio de Salud Pública, a diferencia de lo que hacen empresas privadas que obtienen importantes ganancias para unos pocos en este tipo de contratos, en Cuba una parte del ingreso derivado del aporte de los países por los servicios prestados, se destina a contribuir a la adquisición de insumos y funcionamiento de uno de los mejores sistemas de salud del mundo. Los médicos que cumplen misión reciben la otra parte de esos ingresos en el exterior, junto a su salario íntegro que continúan cobrando en Cuba.

En noviembre de 2018, el MINSAP aseguró en una declaración que “a los colaboradores se les ha mantenido en todo momento el puesto de trabajo y el 100 por ciento de su salario en Cuba, con todas las garantías laborales y sociales, como al resto de los trabajadores del Sistema Nacional de Salud”.

En el diálogo con Dominio Cuba, añade Cossío:

“El Departamento de Estado pretende difamar contra la legítima cooperación Sur-Sur que practican los países en desarrollo, de la cual Cuba forma parte y de la que se enorgullece. Ese esfuerzo, en el que, bajo principios de voluntariedad, han participado cientos de miles de profesionales cubanos, ha tenido el mérito de salvar o contribuir a salvar la vida de millones de personas y de aliviar la de otros millones que, sin esa contribución, habrían afrontado serias dificultades para acceder a los servicios de salud”.

Acerca de la decisión estadounidense de crear una lista de funcionarios cubanos para aplicarles sanciones, el Director General de EEUU del MINREX asegura que “representa la primera medida concreta, anunciada públicamente, contra las misiones médicas cubanas. De esta manera, el gobierno de Estados Unidos manipula con fines políticos e intenta sabotear lo que constituye un claro ejemplo de cooperación Sur-Sur, cuyos resultados positivos han sido reconocidos en más de una ocasión por la comunidad internacional y por las organizaciones multilaterales. Resulta cuando menos indecente, vergonzoso y carente de sustento el intento de presentar el noble esfuerzo de Cuba como un ejemplo de trata de personas. Frente a tan irresponsable conducta, Cuba continuará desarrollando su labor solidaria y desinteresada en favor de los menos favorecidos de este planeta”.

Bolsonaro otra vez en escena

Diligente, El primero de agosto de 2019, el Presidente de Brasil Jair Bolsonaro hizo su contribuyó a la operación estadounidense. Como suele hacer, sin aportar pruebas acusó a los médicos cubanos que participaron en el extinto Programa Mais Médicos para Brasil fueron a ese país “para formar núcleos de guerrillas”. El Presidente cubano le respondió tildándolo, directamente, de mentiroso.

Hasta el día de hoy, Bolsonaro no ha ofrecido evidencias, pero la prensa de su país ha recordado las “referencias directas, despectivas y amenazantes a la presencia” de los médicos cubanos del entonces Presidente electo de Brasil y las condiciones inaceptables, ofensas y cuestionamientos a los profesionales cubanos a cargo de Bolsonaro, que obligaron en noviembre de 2018 al MINSAP a dar por terminada la participación de los médicos cubanos en el Programa Más Médicos para Brasil.

Según una declaración del MINSAP de esa fecha, en cinco años en Brasil unos 20 mil médicos cubanos atendieron a 113 millones de pacientes, en más de 3 mil 600 municipios, 700 de los cuales tuvieron un médico por primera vez en la historia.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y la Organización Mundial de la Salud ha considerado al Programa Más Médicos para Brasil como el principal ejemplo de buenas prácticas en cooperación triangular y la implementación de la Agenda 2030 con sus Objetivos de Desarrollo Sostenible.

El Vicepresidente del Consejo de Estado, Roberto Morales Ojeda, quien anteriormente fuera Ministro de Salud Pública de Cuba en su cuenta de twitter escribió “Rechazamos indignantes declaraciones del Presidente Bolsonaro, los indicadores de salud Cuba y los 56 años de Cooperación Médica en 164 países avalan el humanismo, altruismo y preparación de los profesionales cubanos de la salud”.

La arremetida de EEUU continúa. La Agencia para el Desarrollo Internacional, dependencia estadounidense que otorga fondos para programas de subversión en Cuba, abrió el 5 de agosto una convocatoria para que organizaciones o individuos opten por recibir 3 millones de dólares para “desarrollar herramientas que investiguen, acopien y analicen información sobre violaciones de derechos humanos, incluido el trabajo forzoso de personal médico cubano exportado al exterior”.

La Cancillería cubana ha condenado hoy “enérgicamente” la operación cuyo objetivo, dice, es “desacreditar y sabotear la cooperación internacional que presta Cuba en la esfera de la salud en decenas de países y para beneficio de millones de personas”.

“La campaña cuenta con fondos millonarios y la complicidad de varios de los grandes medios de difusión y, en particular, de reporteros inescrupulosos que sacrifican su supuesta imparcialidad y objetividad al servicio de los intereses políticos del gobierno de los Estados Unidos”, añade el Ministerio de Relaciones Exteriores.

¿Qué vendrá a partir de ahora? Quizás la respuesta esté en la película Casino, de Martin Scorsese, cuando el mafioso dice que “hay tres maneras de hacer las cosas: la correcta, la incorrecta y la mía”. Habrá que ver hasta qué sigue en este itinerario infame y con qué nueva manera de hacer sorprenderá el clan Bolton-Claver Carone- Rubio. El rumbo de la colaboración médica cubana sigue siendo el mismo: “Cuba continuará de hermana por el mundo, salvando vidas y procurando salud”, dice en Twitter el Ministro Portal.

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