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La prensa, los periodistas y el control popular

Nunca como antes los periodistas cubanos y los medios tendremos que acompañar al pueblo en los nuevos escenarios que se configuran en el país. Está por llegar el tan añorado incremento de salarios al sector presupuestado, sin embargo, a la alegría que ello representa para más de un millón de personas, se ha sumado, poco a poco, la preocupación sobre cómo se mantendrán los precios de los principales productos y servicios que brindan tanto las empresas estatales como los cuentapropistas.

Desde el mismo anuncio de la medida, las máximas autoridades del país advirtieron que el aumento del salario no puede, de ninguna manera, significar subir precios, pues los costos de las materias primas y otros que necesitan las entidades para producir se mantiene igual.

En palabras del ministro de Economía y Planificación, Alejandro Gil, “no se hacen modificaciones en el salario del sector empresarial, por lo tanto, tampoco puede existir un aumento de costos en este sector ni de la demanda. Si luego del inicio de la medida existiera mayor demanda, habrá más beneficios para la empresa, porque vende más”, explicó.

“En cuanto al sector no estatal no existirán aumento de precios en el mercado mayorista, ni crecerán los impuestos o se modificará lo deducible. Las reglas del juego se mantienen iguales y desde el punto de vista del costo de producción todo seguirá como hasta ahora. Sí habrá mayor demanda, pero el aumento de precios no puede contradecir el sentido de la medida”, agregó Gil.

Sin embargo, a pocos días de la divulgación de la noticia, el presidente Miguel Díaz-Canel hizo públicas en una de las Mesas Redondas dedicadas al tema, varias denuncias sobre violaciones de precios en ciertos puntos de venta de productos del agro en la capital, a partir de comentarios de un usuario en la red social Twitter.

Pero no bastará que las máximas autoridades del país hagan la denuncia. Ese fue un botón de muestra, mas no el único. Se necesita la participación de la sociedad toda y de una prensa al servicio de todos.

Ese llamado permanente que, desde hace un año, luego de concluido el X Congreso de la UPEC, ha venido realizando la nueva presidencia de la organización, de que los medios se sumen desde su responsabilidad al control popular de la gestión pública, encuentra ahora tierra fértil para su consecución, en una contienda que no será fácil, ante tantos problemas acumulados, pero hay que hacer el intento, no podemos renunciar sin haber iniciado el combate.

Algunos ejemplos pueden ayudarnos a comprender. Cubadebate acaba de denunciar, mediante el comentario de un lector a un trabajo periodístico en su sitio, la arbitraria decisión de la Corporación de la Aviación Cubana (CACSA) de subir el precio en el parqueo de la terminal 3 del aeropuerto internacional José Martí, de La Habana.

Inmediatamente, la mencionada Corporación dio respuesta a la inquietud y rectificó la medida “por no considerarse adecuada su implementación en el contexto actual, aclarándose que se mantendrá la tarifa establecida de 5CUP/Vehículo”.

Al pie de la nota donde se realiza la aclaración, Cubadebate “agradece la pronta y positiva respuesta de CACSA a La Opinión del Lector y el involucramiento personal en el tema del ministro del Transporte”.

En Pinar del Río, la periodista del semanario Guerrillero, Daima Cardoso, en su perfil de Facebook , denunció el aumento del precio al pasaje por parte de los porteadores privados hacia Viñales y Los Palacios.

Inmediatamente, el director del Grupo Empresarial de Transporte Pinar del Río, que la periodista solo identifica como Yoel, reaccionó al señalamiento y por el agradecimiento que transmite, parece efectiva la respuesta para atajar a tiempo un mal que puede extenderse.

TV Yumurí, de Matanzas, publica en su portal web una Información sobre la facultad del Ministerio de Finanzas y Precios en la aprobación de precios y tarifas a la población como otra forma de defensa del consumidor ante los tiempos que se avecinan.

En un mercado estatal del municipio de La Lisa, en una misma tarima, dos carteles anuncian, en la mañana del martes, diferentes precios para el limón. Un ciudadano se percata en el momento en que va a pagar y el vendedor, inmediatamente, rectifica y rompe con violencia el que decía que la libra costaba 7 pesos. “Es a 3.25, como dice la pizarra, ese cartel no sé quién lo puso, pero UD tiene razón, hay que estar más atentos”, dijo el dependiente mientras en la pesa depositaba otros productos.

Deben existir otros muchos ejemplos de cómo los medios públicos, los periodistas y la sociedad toda puede ejercer el mandato y el control que no solo por ley le corresponden. Significativo también resulta el canal de denuncias establecido por el gobierno para evitar un incremento de los precios en los mercados estatales y privados, a través del Ministerio de Finanzas y Precios, donde se encuentran teléfonos y perfiles en redes sociales del organismo para gestionar cualquier queja.

En esta nueva cruzada por un mejor país, la conjunción de los esfuerzos hay que visualizarla como una de las fortalezas que puede facilitar el cumplimiento de lo que el presidente del país ha venido repitiendo en cada escenario donde ha hablado: Las nuevas medidas sólo tendrán éxito si el pueblo las hace suyas, que es decir, también, los medios, los periodistas y la sociedad y sus instituciones.

Pelayo Terry Cuervo
Pelayo Terry Cuervo
Periodista y corresponsal de guerra en Etiopía. Forma parte del equipo de Cubaperiodistas.

One thought on “La prensa, los periodistas y el control popular

  1. Es muy importante el acompañamiento de la prensa a las medidas en beneficio del pueblo y en general a todas aquellas acciones gubernamentales que ameriten un tratamiento mediatico. Debemos insistir más en nuestros problemas que son muchos, en nuestros logros y dificultades. Hacer analisis mas acabados, bucar la verdad donde quiera que este y ahí estará la razón sean quien sea el beneficiario de ella.
    La prensa tiene el deber de contribuir a señalar lo bueno, lo malo, lo mediocre, lo que retraza, pero además con nombres y apellidos. Si somos servidores publicos tenemos que estar dispuestos al escrutinio público.

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