IDIOMA ESPAÑOL

Esa letra muda

La h, esa letra muda, cuya escritura no se corresponde con ningún sonido, es, sin duda, un gran problema para la escritura.

Surgió cuando las numerosas palabras que llevaban f en latín comenzaron a pronunciarse aspirándola, lo que era considerado un vulgarismo; esa forma de pronunciación allá por el siglo xvi comenzó a representarse con la letra h. Esa es la razón de que muchos vocablos que se escriben con h, conserven en su familia algunos derivados que cambian esta letra por la f y son considerados cultismos.

Algunos ejemplos curiosos son: manufactura y fechoría de hacer; férreo y ferretería de hierro; fumar y fumigar de humo, entre muchos otros. El vocablo hijo procede del latín fïlîus; de ahí que entre sus derivados se encuentren: hijastro, ahijado y filial. La palabra harapo procede del portugués farrapo (seguro que muchos recuerdan el ejército de los farrapos de una novela brasileña); es derivado del antiguo verbo farpar o  harpar  que significa “desgarrar”; de ahí, harapiento, desharrapado, desharrapar. También resulta curioso saber que hilo y filo proceden del latín fïlum y, por tanto, son familia.

Otras curiosidades presenta la letra h, que generalmente provocan dudas ortográficas en quienes no conocen la causa. Por ejemplo, antiguamente la letra u representaba tanto el sonido u como el de la v. Entonces, para evitar confusiones se creó la regla ortográfica que norma que se usará h delante de los diptongos ue, ui.  Por eso, hay palabras derivadas de una voz latina que no lleva h y en cuya familia aparecen vocablos que sí la llevan, como ocurre con:

  • hueco se deriva de occare y de ahí procede
  • huérfano se deriva del latín orphanus y a su familia pertenecen orfanato y
  • hueso proviene de ossum y se derivan osamenta, osario, óseo y osteología.
  • huevo procede de ovum y en su familia encontramos oval, ovalado, ovíparo y óvulo.

Por supuesto, si la palabra latina original se escribía con h, esta letra se mantendrá en los derivados. Es el caso de:

  • huelga de holgar y sus derivados holgado, holgazán, huelguista.
  • hueste del latín hostis y sus derivados hostilidad y
  • huésped del latín hospes y hospedaje, hospital, hotel e inhóspito.
  • huerto de hortus y hortaliza, hortelano y

También se escribe con h algún vocablo procedente de palabra latina con f como:

  • huella de fullare y su derivado verbal

Como ven, conocer un poquito de etimología, la ciencia que estudia el origen de las palabras, no hace daño y, además de presentarte algunas curiosidades relacionadas con nuestro idioma, te ayudará a tener una mejor ortografía.

María Luisa García Moreno
Profesora de Español e Historia, Licenciada en Lengua y Literatura hispánicas. Periodista, editora y escritora.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *