COLUMNISTAS

Martí y el periodismo

Por Rafael Lam

La vida y la obra de José Martí están desde el inicio comprometidas y buscan la comunicación a través del periodismo y de otras facetas literarias. Es un hombre de imprenta. Casi la totalidad de su obra fue periodismo.

Sus primeros pasos como periodista lo conocemos cuando, en unión de su maestro Rafael María Mendive, inicia la publicación en La Habana, de un periodismo en que se puede hallar expresión de sus ideas libertarias. Ese periódico se llama La Patria Libre, Semanario democrático-cosmopolita), según reza el subtítulo.

Publica en ese único número (23 enero 1869) su poema dramático Abdala, en el cual presenta simbólicamente la lucha libertaria ya emprendida por Cuba y augura la victoria final.

Siempre tuvo el afán de una revista como La Edad de Oro, le interesaba también un periódico para clamar la libertad independentista.

En 1871 publica El presidio político en Cuba, en Madrid, fue su primera obra de importancia escrita en prosa.

Martí colaboró junto a otros cubanos desterrados en publicaciones españolas que desaprobaban la barbarie a diario cometida en Cuba: La Discusión, La Republica Ibérica, La Cuestión Cubana, El Jurado federal.

Los vigorosos artículos publicados en La Cuestión Cubana, de Sevilla, atacaban a los reformistas que querían convertir a Cuba en provincia de una España Federal.

 Imprimía, junto a otros cubanos, hojas sueltas, entre ellas dedicadas a temas candentes como en el primer aniversario del fusilamiento en La Habana de los estudiantes de Medicina.

En 1875, establecido en México encuentra abierto el camino al periodismo. Es en México donde se revela Martí como periodista, aquí se expande y produce un periodismo amplio, inmenso, hay un ambiente político y literario propicio. Redacta editoriales, notas de redacción, reseñas, críticas con juicio. Comenta la actualidad política, literaria y social de México, firma estos boletines con el seudónimo de “Orestes”. Su pluma está siempre pronta a expresar la vitalidad y la originalidad de América. “Hay que echar a andar al indio para que América pueda marchar adelante”, escribió el maestro.

Tiene conciencia de sí mismo, y señala a los demás la ruta hacia la plenitud, sienta cátedra de americanismo y de humanismo. Emplea su pluma como arma de combate en favor de la justicia, esa posición lo llevó al destierro. “Para la lisonja, siempre extranjero, para el peligro, siempre ciudadano”.

En esa obra “hasta en las meras notas informativas hay pensamiento original, calor de emoción, invención de estilo. Porque Mari levanta hasta su propia altura todos los temas”, escribió Pedro Enrique Ureña.

Por eso lo designan redactor fijo en la Revista Universal, el tono de los escritos de Martí se distingue por su mesura, aunque provocan una actitud hostil en ciertos grupos españoles residentes en México. La Revista Universal sale en defensa del cubano, en la que hacen saber que la cuestión de Cuba es cuestión americana y que la revista se hace solidaria de las opiniones que el periodista cubano escribe en ella.

Un artículo escrito para el Herald de Nueva York, el 2 de mayo de 1895, define el destino de Cuba: “Cuba quiere ser libre para que el hombre realice en ella se ser pleno; para que trabaje en ella el mundo…Nada piden los cubanos al mundo sino el conocimiento y respeto de sus sacrificios, y dan al universo su sangre”.

FUENTE.

Camila Enríquez Ureña, “En torno a Martí, el periodista”, Orbe, 1977.

Redacción Cubaperiodistas
Sitio de la Unión de Periodistas de Cuba

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