La SIP, una banda de disociados
Andrés Sal.lari
Leo en el portal
digital del matutino La Prensa, de Nicaragua, un titular de los
habituales:
“SIP lamenta que
libertad de expresión haya retrocedido en América”
El desarrollo de la
noticia está basado en un cable de la agencia española Efe en
Miami.
Las primeras líneas
son auspiciantes:
La libertad de
expresión ha retrocedido en algunos países de las Américas por
el acoso de regímenes dictatoriales y gobiernos democráticos,
según el presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa
(SIP), Alejandro Aguirre.
Con motivo de la
reunión de medio año de la SIP que mañana comienza en Oranjestad,
capital de Aruba, Aguirre, subdirector del Diario Las Américas,
de Miami (EE.UU.), explicó a Efe que en los últimos años ese
derecho ha sido asediado por la ausencia del compromiso político
de los gobiernos a respetar la libertad de opinión y de
expresión.
"Creo que ha
desaparecido el compromiso que se pensaba existía al caer el
muro de Berlín de respetar el derecho de las personas a poder
opinar y expresarse sin temor a represalias de los gobiernos",
dijo el directivo.
En su opinión, la idea
de que "íbamos a aproximarnos a un hemisferio totalmente libre
en término del derecho universal de expresión, creo que fue
demasiado optimista".
Si tenemos honestidad
intelectual, lo primero que se nos viene a la mente ante estas
líneas es la situación en Honduras, donde un Presidente
democráticamente elegido fue secuestrado en calzoncillos por un
grupo de militares, y tras la imposición de la dictadura se
desató una férrea persecución contra los periodistas y medios
que se opusieron al quiebre democrático -los menos por cierto-.
Pero ya conocemos qué
es la SIP, y la honestidad intelectual es una quimera en la
práctica político-mediática cotidiana, a continuación leemos lo
que era obvio:
"La libertad de
expresión ha retrocedido en los últimos años porque gobiernos
como el de Cuba se han mantenido en el estatus quo y gobiernos
que fueron elegidos democráticamente están tomando el rumbo que
tradicionalmente asumían los regímenes dictatoriales", precisó
Aguirre.
Entre los países donde
hay una "actitud muy hostil hacia la prensa", Aguirre mencionó a
Cuba, Venezuela y las naciones aliadas a la política del
presidente venezolano, Hugo Chávez.
En Venezuela destacó
"el arresto domiciliario de Guillermo Zuloaga, presidente del
canal privado de televisión Globovisión y los repetidos cierres
de RCTV, que obviamente es una actitud marcada en contra de esa
empresa".
Respecto a Cuba, la
SIP analizará en la reunión el delicado estado de salud de
periodistas independientes en las cárceles cubanas, así como la
situación endeble del periodista Guillermo Fariñas, quien
continúa con su huelga de hambre reclamando por la liberación de
los presos políticos de la isla caribeña.
La libertad de
expresión también es hostigada por la violencia en varios países
con los asesinatos de 43 periodistas desde 2005, mientras que en
lo que va de año solo en Honduras y México han fallecido siete.
Veamos:
La SIP dice que en
Cuba, Venezuela y demás aliados hay una “actitud muy hostil
hacia la prensa”.
Vemos una
puntualización y luego otra, en Venezuela "el arresto
domiciliario de Guillermo Zuloaga, presidente del canal privado
de televisión Globovisión y los repetidos cierres de RCTV, que
obviamente es una actitud marcada en contra de esa empresa".
Según la nota, la
valoración del entrevistado, la del periodista, la de la agencia
Efe y la de La Prensa, de Nicaragua, luego se registran casos de
menor importancia, como el asesinato de 7 periodistas en
Honduras y México –en tan solo 3 meses-.
La Revolución cubana
lleva más de 50 años, la bolivariana más de 10 y los procesos
políticos de cambio en Bolivia y Ecuador unos tantos.
No recuerdo que en
ninguno de esos procesos se haya producido el asesinato de
ningún periodista que se pueda atribuir a una acción del
Gobierno o grupos afines.
Nahún Palacios
Arteaga, director de un canal de noticias hondureño, recibió 30
balazos la semana pasada, pero la preocupación principal de la
SIP siguen siendo los abusos dentro de los países progresistas.
El diario La Prensa,
de La Paz (Bolivia), también se hizo eco de estas inquietudes en
otra información levantada de la inefable agencia Efe.
Dice La Prensa que el
pasado viernes el presidente de la Comisión de Libertad de
Prensa e información de la SIP, Robert Rivard, “destacó los
continuos ataques verbales y la presión de los gobiernos de
Bolivia, Venezuela, Argentina y Honduras contra la libertad de
expresión”.
Aquí aparece de nuevo
Honduras, pero en último lugar, sin mencionar los asesinatos y
equiparando la situación en ese país a la de Argentina, donde el
ataque que le preocupa a la SIP es la sanción de una nueva ley
de medios que reemplazó a una impuesta durante la última
dictadura militar.
Vemos que una ley
aprobada por un parlamento elegido mediante elecciones puede ser
mucho más grave que el ajusticiamiento de un periodista.
Y algo mucho peor, en
esa nota no se puede leer ni una línea de preocupación puntual
ante lo que sucede en Honduras, pero sí se descubre que la SIP
advirtió sobre la gravedad que implica que en Venezuela, Ecuador
y Bolivia se hayan creado medios estatales.
No deja de llamarme la
atención observar cómo la ideología puede anteponerse a la vida
misma, y vaya que esto es toda una definición político
ideológica -y no solo de la SIP, sino de todos los medios que
eligen destacar los aspectos de sus comunicados que son más
convenientes a sus intenciones políticas-.
Suficiente, no vale la
pena gastar más tiempo en estos patrones disociados.
(Fuente
andressallari.blogspot.com/Rebelión)