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Muerte
de un preso en Cuba
Annie
Arroyo
Ilustración
Umpierrez-Rebelión
La Unión Europea –UE-,
actualmente presidida por España, acaba de condenar oficialmente la
muerte de un preso cubano, fallecido consecuentemente a una huelga
del hambre. Bruxelles exigió de Cuba “la libertad incondicional de
todos los prisioneros políticos” también calificados de prisioneros
de opinión.
Francia y otros países de
la EU se declararon “consternados y preocupados” por este caso en
nombre de la moral y de los Derechos Humanos. Bernard Valero,
portavoz de la Cancillería, anunció que Francia observaba con
atención la situación de otros presos cubanos cuyo estado de salud
“le preocupaba particularmente”. En cuanto a los Estados Unidos, se
declararon “profundamente disgustados por su muerte”, por la voz de
la secretaria de Estado Hillary Clinton, quien denunció “la
opresión contra los prisioneros políticos en Cuba”
Está bien.
La muerte de un hombre en
circunstancias tan dramáticas siempre es una tragedia.
En todas partes.
¡Pero es evidentemente
necesario que los que demuestran su virtud haciendo de censores lo
hagan honestamente y sabiendo del asunto! Que si no fuera así,
pasarían a lo mejor por imbéciles, a lo peor por hipócritas.
Teniendo la duda que ser
siempre provechosa para cada uno, vamos a suponer que ha sido por
ingenuidad que la UE y los USA tomaron posiciones tan definitivas.
Sobre el fondo, primero.
Primer punto: Orlando
Zapata, el hombre que ha muerto, fue condenado por hechos de derecho
común: violencia, estafa, exhibicionismo. Difícil de hablar de preso
político. La verdad, es que en la cárcel le contactaron unos
“disidentes”, convenciéndole de que cambie de estatuto. Resultaba
más presentable, y sobre todo, más “jugoso”, ya que la familia
recibía desde entonces “ayudas” directamente abonadas a los
“disidentes” por la Sección de Intereses Norteamericanos, la Sina.
¿Se le ocurrió a él lo de esa huelga de hambre? Quizás. Nada
seguro. En cambio, se puede emitir unas reservas sobre el motivo
“político” de esa huelga: Orlando Zapata no reclamaba nada menos que
un arreglo de su celda para instalarle la tele, el teléfono y una
cocina, con motivo de que no le gustaba el menú de la prisión.
Creo oír desde aquí una
inmensa carcajada sacudiendo todas las prisiones de Francia, de
España o de otra parte. A ver si no tenemos pronto que enfrentar una
ola de peticiones de arreglos de celdas...
Segundo punto: Zapata no
ha muerto de hambre en la celda de su cárcel sino en el mayor
hospital de La Habana, y su madre que estaba junto a él reconoció
que los médicos hicieron lo imposible para salvar a su hijo. El
pobrecito falleció de una pulmonía que por su debilidad no pudo
superar. ¿Tenía el Estado cubano que alimentarle por la fuerza, con
la eventualidad de pasar por un monstruo que no respeta la voluntad
de los individuos? ¡Vaya dilema!
Ahora, examinemos las
reacciones escandalizadas y el “tratamiento de la información”.
A los estados
« consternados » por ese drama y que lloran la suerte de un tío
desconocido por todos hasta que su muerte le convierta en mártir de
los Derechos Humanos ¡les convendría empezar con limpiar delante de
su puerta!
¿Habrá que recordar a los
Estados Unidos que en su país es donde se encuentra el mayor número
de presos políticos o de opinión del mundo? ¿Habrán olvidado
Guantánamo, Abou Ghraib y sus demás prisiones infames? ¿Ignorarán
que desde hace más de once años detienen en cárceles de máxima
seguridad a Cinco cubanos cuyo único crimen es haber luchado contra
el terrorismo de organizaciones de ultraderecha de Miami? ¿Por qué
la Unión Europea no se “preocupa particularmente” por el caso de
esos hombres que han sido propuestos para el Nobel de la Paz?
¿Habrá que recordar a
Francia y a España que esos dos estados mantienen en detención a más
de setecientos presos políticos vascos, que siguen asimilando a
presos de derecho común o a terroristas porque en nuestros países
democráticos donde la libertad de pensar y de expresarse es un
derecho imprescriptible no puede haber presos políticos?
¿Habrá que recordar a
Francia y a España su posición común de no ceder a ningún chantaje,
huelga del hambre ni otra cosa en el tratamiento de los prisioneros?
Hace poco se presentó el caso en Francia donde Lorentxa Guimon, una
muchacha vasca, hizo una huelga de hambre de unos cuarenta días: la
directora de la cárcel le había anunciado que no la mandaría al
hospital, ¡ni hablar!, y que “iba a sufrir”. ¡La administración
penitenciaria francesa no había sentido ningún malestar humano, y
tampoco el ministro responsable!
¿Habrá que recordar a
Inglaterra esos Irlandeses del IRA que se dejó ir hasta el final de
una terrible e interminable huelga de hambre sin que los gobiernos
y los medias de información de la época declarasen al país de
la señora Thatcher indigno de las naciones civilizadas?
¿Habrá que recordar a
Francia que el pasado 23 de febrero un joven de dieciséis años se
colgó en la prisión de Meyzieu, lo que hace llegar a 22 el número de
los suicidios recontados en detención desde los principios de 2010?
¿Habrá que reprochar a los
periodistas de Francia, de Navarra, de España y del mundo entero su
ensordecedor y culpable silencio sobre la muerte extraña de Jon Anza,
un vasco que había desaparecido en el tren entre Bayona y Toulouse,
y que se ha encontrado muerto en el depósito de un hospital de
Toulouse? ¡Hace once meses que sus amigos le andan buscando y pegan
su foto en todas partes, hasta en este hospital en el cual acaban de
localizarle, muerto desde hace meses, sin documentación, con un
“hueco” de diez días entre su desaparición y su hospitalización en
un estado crítico! ¿Se asombrarán con esas maniobras que se están
haciendo para convencernos de que se trata sencillamente de un
problema de salud, un accidente como ocurre cada día? ¿Exclamarán
como la Fiscal de Bayona: “¿Pero que quieren que les diga?” Esos
gobiernos y esos medios de información tan rápidos para denunciar
supuestas violaciones de Derechos Humanos que ocurrieran a miles y
miles de kilómetros ¿quedarán mudos sobre lo que pasa en casa?
¿Será porque es más fácil
criticar a Cuba que a un miembro de la flor y nata occidental?
Cuando uno muestra la paja
que está en el ojo del vecino, ¡tiene primero que comprobar que
ninguna viga le estropea la visión!
Fuentes
Kubako Etxea
-
Cubainformación) |