Correa llama a inaugurar la
verdadera libertad de prensa
Stella Calloni
Durante una entrevista con varios medios, durante las de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible Río+20, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, consideró que los países deben luchar por inaugurar la verdadera libertad de prensa, como parte de un concepto mayor y el derecho de todos los ciudadanos a la libertad de expresión, que intenta privatizar el poder mediático con fines de lucro.
Asediado por la prensa internacional en relación con el asilo solicitado por el fundador de /Wikileaks/, Julian Assange, refugiado en la embajada de Ecuador en Londres, sostuvo que independientemente de esa petición el periodista ha dicho que quiere ir a Ecuador para seguir cumpliendo con su misión a favor de la libertad de expresión sin límites, porque nuestro país es un territorio de paz comprometido con la justicia y la verdad. Esto que el señor Assange ha dicho es más cercano a la realidad de Ecuador que las basuras que todos los días publican los dueños del poder mediático.
Comentó que si en Ecuador a alguien se le hubiera hecho la centésima parte de lo que le hicieron a Assange seríamos llamados dictadores y represores, pero como lo que éste divulgó afecta a las grandes potencias y evidencia la doble moral de Estados Unidos, se decide que hay que aplicar todo el peso de la ley contra Assange. Y lo llaman violador.
Agregó que no quería anticipar cuál será su criterio. Hemos recibido la solicitud y analizaremos las causales y tomaremos una decisión cuando sea pertinente. Él está en nuestra embajada en Londres bajo la protección del Estado ecuatoriano.
Consultado sobre la aparición de cables de /Wikileaks/ donde aparecieron periodistas ecuatorianos que eran considerados informantes por la embajada de Estados Unidos, señaló que eso demostró que siempre se derrumban sus mentiras.
“Vemos entidades que financian a estos emporios mediáticos, ciertas organizaciones que en nombre de la sociedad civil nos denuncian ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), ante la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y encuentran las puertas sospechosamente abiertas, y ahora resulta que esos señores son identificados en /Wikileaks/ como informantes de la embajada (estadounidense). No sólo eso, esa gente es financiada por la USAID con 4.5 millones de dólares que les dan a estos supuestos defensores de la libertad de expresión para supuestamente ‘fortalecer la democracia y fortalecer la acción cívica’; en realidad, a la oposición a los gobiernos progresistas de Latinoamérica. Ante esto tenemos que reaccionar los pueblos de América Latina.”
En un largo recorrido por diferentes temas, desde los peligros de la militarización de América Latina y las bases extranjeras hasta las fundaciones y sus trabajos desestabilizadores, Correa ratificó sus buenas relaciones con nuestra América, y dijo que su gobierno quiere tenerlas con todos los países en un marco de mutuo respeto.
Rechazó actitudes como la de la
vocera del departamento de
Estado Susan Jacob, quien afirmó
que iba a defender a la SIP
frente a los ataques de Ecuador,
porque Correa rechaza la
denuncia de la CIDH sobre
atropellos de su gobierno y
resulta que nosotros reconocemos
a esa comisión, mientras Estados
Unidos ni siquiera ha firmado el
pacto de San José.
Entonces esa doble moral no la
vamos a aceptar más, y cada vez
que nos hagan estos exámenes
sobre derechos humanos les
haremos también nuestro examen
nosotros sobre las torturas en
Guantánamo, los falsos juicios,
la farsa judicial contra los
patriotas cubanos, etcétera.
Ecuador dejó de ser colonia hace
mucho tiempo, y si hay gobiernos
que no hicieron respetar esa
independencia, esa soberanía,
esa dignidad en nuestro país,
ahora sí hay un gobierno que se
hace respetar.
Destacó los avances en Unasur y otros mecanismos de integración, aunque admitió que es necesario ir mucho más rápido.
Estimó necesario avanzar en políticas laborales, para que nunca más caigamos en América Latina en la trampa de competir para atraer inversiones deteriorando y precarizando la fuerza laboral. Debemos acordar un salario mínimo regional y así, en lugar de atraer capitales sobre los esfuerzos, las lágrimas y el sudor de los trabajadores, pensamos en otro mundo. Creo que se avanza, pero tenemos que ir mucho más rápido.
Finalmente, con energía,
advirtió que no concurrirá a
ninguna Cumbre de las Américas
en que esté ausente Cuba. Si un
país es excluido, entonces que
no se llame Cumbre de las
Américas, sino conversatorio con
el poder hegemónico.
Mientras yo sea presidente,
Ecuador no asistirá a ninguna
Cumbre de las Américas si se
excluye a Cuba.
(Fuente: La Jornada)




