El Che y
el color
El autor, el periodista y fotógrafo
madrileño Enrique Meneses, se convirtió en el primer
reportero que ascendió a la Sierra Maestra y fotografió a
Fidel y al Che
Enrique Meneses
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| Fidel Castro Le
Maquisard. Robin des Bois dans la Sierra, Fidel
Castro a lancé un ultimatum au président cubain
Batista. Le combat des desperados a
comencé dans La Havane à feu et à sang. Foto:
Enrique Meneses |
Para las nuevas generaciones de periodistas, no es fácil
comprender cómo trabajaba la prensa hace 60 años y las
limitaciones que teníamos los que laborábamos en ella.
Unas fotografías en color del Che Guevara visitando una
escuela en construcción, tomadas en 1960 por Nicola Seyd,
una cooperante británica, acaban de plantear un
interrogante:¿No había anteriormente fotografías
en color del guerrillero argentino? Son muchos los
argumentos que se adelantan sin que realmente se acerquen a
la realidad.
Después de la foto de Fidel Castro, tenemos la del Che.
La película de color se empezó a popularizar entre los
profesionales en 1935. Un año más tarde llenaba las
pantallas de cine Lo que el viento se llevó totalmente
rodada en color. El mismo año 1936 nace el semanario Life y
14 años más tarde, en 1949, aparece su rival, Paris Match.
Ambas publicaciones utilizaban el color en sus reportajes
pero, a diferencia del blanco y negro, su tratamiento era
más caro, no solo por la fotomecánica o colour separation,
sino porque la impresión exigía grabar cuatro planchas o
cilindros, uno por cada color (magenta, cian, amarillo y
negro). Las revistas limitaban el uso del color a un pliego
de 8 pgs o de 16 según la cantidad de publicidad en color
que tuviesen para ese número. Esto no restringía, en
absoluto la labor de los reporteros, salvo en publicaciones
de segundo o tercer orden. En mi época, Paris Match tiraba
3,5 millones de ejemplares y Life el doble.
Repartido en tres números, el 8 de marzo de 1958 (nº465) y
los 12 y 19 de abril (470 y 471) Paris Match publicó mi
reportaje sobre la Sierra Maestra. El único que lleva color
con mi firma es el del 19 de abril, en cuya portada aparece
Fidel Castro probando una pistola de señora que le habían
enviado de regalo a Celia Sánchez en la Navidad de 1957 (yo
estaba allí desde principios de diciembre). Este número 471,
además de las 4 páginas de portada y contraportada, llevaba
un reportaje de 16 páginas (8 de las cuales a todo color)
sobre la Exposición Internacional de Bruselas. El hecho de
que mi foto de portada fuese Fidel Castro prueba que utilicé
color en la Sierra Maestra. La escasez de publicidad en
color era la que marcaba la pauta a la hora de elegir
reportajes en color, no que no los hubiera.
En Paris Match, la fotografía en color se guardaba en un
departamento separado del blanco y negro que se guardaba en
el archivo general. Cuando rompí con Paris Match después de
7 años de relación, acudí al archivo general cerca de
mediodía pretextando buscar unas fotos mías para el
Redactor-Jefe. Yo había elegido el momento porque sabía que
a las 12 en punto, un francés deja todo y se marcha a comer.
El responsable me dejó la llave y si me iba antes de que
regresase, debería dejarla en recepción. Así pude rescatar
la mayoría de mis reportajes en lo referente al blanco y
negro, conservo hasta los álbumes originales de la revista.
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| Detalle en baja
resolución de una fotografía en color del Che-
Nicola Seyd / Cuba Solidarity Campaign. |
No pude hacer la misma recuperación para el color porque el
acceso estaba más restringido y Walter Carone lo custodiaba
muy concienzudamente. Hace un año, Christian Laffaille, un
ex periodista de Paris Match, me comunicó que en un almacén
de Hachette, en las afueras de París, se habían encontrado 2
planchas de plásticos con 72 diapositivas mías de la Sierra
Maestra. No he conseguido obtener satisfacción a mis
peticiones de devolución del material gráfico de color. No
he renunciado a ello y Laffaille ha prometido ayudarme
cuando los cambios de dirección de la revista cesen y
sepamos con quién negociar.
He dicho muchas veces que el hombre que me interesaba en la
Sierra era Fidel Castro y que al Che le veía menos porque su
asma limitaba sus desplazamientos pero habré estado con el
argentino media docena de veces en 4 meses. También
almorzamos juntos en El Cairo en junio de 1959 y si bien no
hicimos fotos, los colegas egipcios sí las hicieron cuando
acudió a entrevistarse con Nasser. La prensa egipcia le
fotografió en color con toda seguridad y lo mismo cabe decir
de la intervención del Che en las Naciones Unidas el 11 de
noviembre de 1964. No hablo de las penurias de mis colegas
cubanos. Liborio Noval ha utilizado cola de película
cinematográfica pero la utilizaban también en España en los
años cuarenta. De Sevilla Films salían muchas colas de
rollos gastados de los que sobraban, a veces, unos
centenares de metros.
Desde 1962 estuve haciendo de freelance y los que
íbamos por la libre sabíamos que una portada de Life valía
entonces mil dólares y un spread central, 1 500. Como
la portada siempre iba en color en una docena de semanarios
de actualidad y la televisión no había sustituido las
revistas a la hora de informar, todos hacíamos blanco y
negro y color. Ektachrome principalmente porque nos permitía
errar en un par de puntos a la hora de elegir diafragma.
ENRIQUE MENESES
Enrique Meneses nació en Madrid el 21 de octubre de 1929.
Pasó parte de su infancia en París, donde vivió la ocupación
alemana durante la Segunda Guerra Mundial.
Actualmente reside en Madrid. Cada miércoles, desde el
nacimiento del diario, escribe una columna de internacional
en el Diario Público, que compagina con frecuentes
actualizaciones de su propio blog.
Cursó estudios de Derecho en la Universidad de Salamanca y
Madrid. Hizo los cursos especiales para profesionales de
periodismo, aunque ya había publicado su primer reportaje en
1947, con sólo 17 años, con motivo de la muerte de Manolete.
Ha publicado en numerosos diarios de América Latina.
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| En diciembre de
1957, Meneses subió a la Sierra Maestra. |
En 1958 se desplaza a Cuba, donde se convierte en el primer
reportero que convive, durante cuatro meses, con los
revolucionarios cubanos en la Sierra Maestra. Allí conoció a
Fidel Castro y al Che Guevara. Algunos meses antes de su
salida de la isla, en donde estuvo preso de la policía de
Batista durante una semana, consigue enviar su reportaje
sobre la revolución cubana a la revista Paris Match. Dicho
artículo causó gran sensación a nivel mundial.
Entrevistó a algunos de los personajes decisivos de la
historia contemporánea; Nasser, rey Hussein de Jordania, rey
Faissal de Arabia, Dalai Lama, Sha de Irán, Farah Diba,
Salvador Dalí, Martín Luther King Jr, Mohammed Ali…
Cabría destacar también, la cobertura que ofreció del día de
“la marcha por el trabajo y la libertad de los
afroamericanos” encabezada por Martin Luther King (1963),
así como de la guerra de Rhodesia, de Angola, de Bangla Desh
cuando se independizó de Paquistán. Cubrió también el asedio
de Sarajevo en el 93.
Destaca la publicación de los siguientes libros: Fidel
Castro (1966), Nasser, el último faraón (1970) y África, de
Cairo a Cabo (1998).
(Fuente Cubadebate)