Martí entre los fundadores de
la Celac
María Luisa García Moreno
Como el
bolivariano, el espíritu martiano estuvo presente cuando, en los
primeros días de este diciembre que recién concluyó, los
mandatarios de nuestros países se reunieron en Caracas para
crear la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).
A la luz
de ese hecho trascendente en la historia de nuestros pueblos, no
es posible olvidar que este 1º de enero se cumplieron 121 años
de la publicación del ensayo “Nuestra América” en La Revista
Ilustrada de Nueva York —y, apenas unos días después, el 30 de
enero del propio año, en El Partido Liberal, de México.
José
Martí, con su aguzada visión, logró penetrar la esencia rapaz
del imperialismo norteamericano y desde las páginas de ese texto
nos alerta del peligro que representan “los gigantes que llevan
siete leguas en las botas”. Esa primera tesis bastaría para
acreditar la importancia y vigencia del ensayo martiano; pero
hay otra de similar agudeza y validez: el Apóstol reclama la
necesaria unidad de los pueblos de América: “Los pueblos que no
se conocen han de darse prisa para conocerse, como quienes van a
pelear juntos […] ¡los árboles se han de poner en fila, para que
no pase el gigante de las siete leguas!”.
Por esas
ideas enunciadas en “Nuestra América” y en muchos otros textos
martianos, se puede afirmar que en los primeros días de
diciembre que acaba de finalizar, nuestro Héroe Nacional estuvo,
junto a los líderes actuales de las naciones latinoamericanas y
caribeñas, en el que, al decir de Raúl Castro Ruz, sería “un
acto fundacional de carácter trascendental” porque “con las
decisiones que aquí adoptamos y el trabajo conjunto de los
últimos tres años, reivindicamos más de dos siglos de luchas y
esperanzas”.*
En el
discurso pronunciado en la Celac, en Caracas, el 2 de diciembre
del 2011, el presidente de los Consejos de Estado y de Ministros
de Cuba expresó: “La Comunidad de Estados Latinoamericanos y
Caribeños es nuestra obra más preciada. Simbólicamente,
consolida el concepto de una región unida y soberana,
comprometida con un destino común”.* Y hay que decir que con la
creación de la Celac se hace realidad no solo la sentencia
bolivariana citada por Raúl Castro —“La unidad de nuestros
pueblos no es simple quimera de los hombres, sino inexorable
decreto del destino”— sino también el ideario latinoamericanista
martiano. Porque ¿quién mejor que nuestro Apóstol definió que
“[…] el buen gobernante en América […] sabe con qué elementos
está hecho su país, y cómo puede ir guiándolos en junto, para
llegar, por métodos e instituciones nacidas del país mismo […]”?
Y también: “El gobierno ha de nacer del país. El espíritu del
gobierno ha de ser el del país. La forma del gobierno ha de
avenirse a la constitución propia del país. El gobierno no es
más que el equilibrio de los elementos naturales del país”.
¿Y acaso
esas palabras no reflejan el quehacer y el espíritu de gran
parte de los actuales mandatarios latinoamericanos y caribeños?
No importa que, al decir de Raúl, no cuenten nuestros pueblos
con “un ideario plenamente homogéneo”, ni coincidan “en todas
las posiciones políticas. Esa es parte de la realidad y con ella
debemos trabajar en un clima de respeto y cooperación”.*
El general
de ejército Raúl Castro insistió en el hecho de que “En la
unidad en torno a la soberanía, el desarrollo y la equidad
estará nuestra fuerza y de ella dependerá la prosperidad con
justicia de los ciudadanos de esta vasta y rica región”.* Y ese
es precisamente “el himno unánime” del que hablara el Apóstol.
Hay
cambios trascendentes en un continente que hoy comprende que en
“[…] la unidad de nuestros pueblos, por un futuro de paz y
justicia social, y por el empeño irrenunciable de consolidar la
plena independencia de lo que José Martí definió para el
porvenir como Nuestra América”* está el futuro de nuestros
pueblos.
Notas
Las citas
martianas proceden todas de “Nuestra América”. En Obras
completas. Tomo 6. Colección Digital. Centro de Estudios
Martianos, 2007, pp. 15-23.
* Las citas de Raúl Castro Ruz proceden del
discurso pronunciado por el líder cubano en la Cumbre de la
Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), en
Caracas, el 2 de diciembre de 2011
(Cubaperiodistas.cu)