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Lunes, 22 de Marzo de 2010


La llama bolivariana

María Luisa García Moreno

“Vivió como entre llamas, y lo era”.
José Martí1

En ocasión del centenario del natalicio de Simón Bolívar y Palacios —24 de julio de 1793—, la Sociedad Literaria Hispanoamericana convocó a una velada en honor del Libertador, en la que José Martí  pronunció uno de sus más bellos y sentidos discursos en homenaje al prócer de América; es discurso apareció publicado en Patria el 4 de noviembre de ese año.

Antológicas resultan sus palabras llenas de amor y profunda admiración por el héroe venezolano, a quien tenía como un padre: “[…] En calma no se puede hablar de aquel que no vivió jamás en ella: ¡de Bolívar se puede hablar con una montaña por tribuna, o entre relámpagos y rayos, o con un manojo de pueblos libres en el puño, y la tiranía descabezada a los pies…!”.2 Pero antes, Martí había publicado, también en Patria, la reseña de aquella tarde especial en que los americanos se habían reunido para rendir homenaje al héroe.

Este trabajo, titulado “La fiesta de Bolívar en la Sociedad Literaria Hispanoamericana” comienza diciendo: “La América, al estremecerse al principio de siglo desde las entrañas hasta las cumbres, se hizo hombre, y fue Bolívar”, declaración manifiesta de la extraordinaria significación del Libertador.

Y continúa analizando Martí —con criterio que podríamos llamar marxista— el papel del héroe en la historia: “No es que los hombres hacen los pueblos, sino que los pueblos, con su hora de génesis, suelen ponerse, vibrantes y triunfantes, en un hombre. A veces está el hombre listo y no lo está su pueblo. A veces está listo el pueblo y no aparece el hombre” y concluye su idea ofreciendo las razones históricas produjeron el surgimiento de un líder de la talla excepcional de Simón Bolívar: “La América toda hervía: venía hirviendo de siglos: chorreaba sangre de todas las grietas, como un enorme cadalso, hasta que de pronto, como si de debajo de la tierra los muertos se sacudieran el peso odioso, comenzaron a bambolear las montañas, a asomarse los ejércitos por las cuchillas, a coronarse los volcanes de banderas. De entre las sierras sale un monte por sobre los demás, que brilla eterno: por entre todos los capitanes americanos, resplandece Bolívar. Nadie lo ve quieto, ni él lo estuvo jamás”, y más adelante apunta: “[…] la naturaleza del hombre, como la de América en su tiempo, era el centelleo y el combate: andar, hasta vencer: el que anda, vence”.*

Sin disminuir la gloria del guerrero, nuestro Apóstol valora —quizás porque la idea le preocupaba desde sus análisis de las causas del fracaso de la Guerra de los Diez Años— el mérito mayor de haber logrado aunar voluntades y hacer coincidir los disímiles elementos en un único y trascendente fin: la causa libertaria.

Y aún más, otro mérito le concede el profundo amor de nuestro Héroe Nacional: “[…] ¡los cubanos lo veremos siempre arreglando con Sucre la expedición, que no llegó jamás, para libertar a Cuba!”.*

Luego el periodista Martí pasa a reseñar la propia velada, en la que argentinos, colombianos, venezolanos y cubanos, unidos en un mismo ideal, recuerdan a Bolívar. Singulares palabras dedica a la mujer, incondicional aliada de la causa libertaria, y a la bandera venezolana, de la que afirma: “¿Qué tiene, que todos los americanos la ven como la bandera madre?”.

Enumera a los oradores y concluye refiriéndose con suma modestia a sus propias palabras —“La cercanía de Patria a José Martí prohíbe decir más […]”—; aunque afirma: “Quien tenga patria, que la honre: y quien no tenga patria, que la conquiste: esos son los únicos homenajes dignos de Bolívar”.*

Y cierra de manera brillante haciendo suya la acción bolivariana “Y eso, y no palabras, es lo que bulle en el pecho cubano, al recordar aquella solemne noche!: esta es hora de andar, más que de decir: el que anda, vence”.*

Breve y hermoso trabajo del periodista de palabra galana e ideas profundas. Breve y hermoso, pero trascendente y actual.

Notas

1 José Martí: Discurso pronunciado en la velada de la Sociedad Literaria Hispanoamericana, en honor a Simón Bolívar el 28 de octubre de 1893. En Obras completas, tomo 8, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975, p. 242.

2 José Martí: Ob. cit., p. 241.

* José Martí: “La fiesta de Bolívar en la Sociedad Literaria Hispanoamericana”. En: Obras completas, tomo 8, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975, pp. 251-253.
 

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