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Los
fotógrafos de José Martí
Un total de 42 fotografías y retratos del Héroe
Nacional cubano han llegado hasta nosotros
Luis Hernández Serrano
Martí con Manuel Mantilla, hijo de Carmen Miyares de Mantilla. Hasta
ahora parece el último retrato en vida del Apóstol.
Se conoce poco que una docena de profesionales del lente, en su
mayoría de Cuba, Jamaica y Estados Unidos —pertenecientes a ocho
estudios fotográficos— retrataron a José Martí en vida.
La primera foto se la tomaron con nueve años, en 1862, en tierras
matanceras, y la última en vida —junto a Manuel Mantilla, hijo de
Carmen Mantilla— se estima que fue tomada en Nueva York, en 1895.
Al parecer, el primer fotógrafo que le tiró una foto a Martí —un
retrato, en 1862— fue E. Mestre. Ignoramos su nombre de pila, la
nacionalidad y el segundo apellido. Era del estudio Real Privilegio
—O’Reilly 63— Habana.
El que le siguió —porque no sabemos quién le tiró la de Martí con 16
años, en junio de 1869— perteneció al estudio S.A.Cohner, en 1870,
ubicado en O’Reilly 62, Habana, sucursal de la empresa situada en
Rue de Rivoli 79, París, Francia.
Tampoco conocemos su nombre.
Lo fotografió asimismo, en 1875, un artista de identidad desconocida
de la Valleto y Compañía, asentada en la Primera de San Francisco
No. 8, en México.
En 1885, en Nueva York, la foto se la tiró W.F. Bowers, del estudio
Photo Artist-340, en Fulton Street.
Poco tiempo después, en 1888, la gráfica la tomó, también en Nueva
York, el fotógrafo M. Caro, en el estudio de la calle 201 6th Avenue.
Tres años más tarde, en diciembre de 1891, el autor fue Andrés I.
Estévez, en Cayo Hueso.
Al año siguiente, a la entrada de la fábrica de Vicente Martínez, en
Ibor City, en Tampa, Florida, Estados Unidos, el fotógrafo fue el
patriota cubano José María Aguirre.
En octubre del mismo año 1892, durante su primer viaje a la isla de
Jamaica, el patriota y fotógrafo Juan Bautista Valdés le tomó una
foto solo, de cuerpo entero y de pie, en Temple Hall, hacienda
tabacalera cerca de Kingston. Este artista tenía su estudio en esa
ciudad, en 85 Kenn Street.
En 1893, en Cayo Hueso, fue Antonio J. Estévez. Y al otro año, 1894,
Antonio Moreno Llinás, de la galería Moreno y López, situada en 4
East 14th Street, Nueva York.
En la última visita del Maestro a México lo retrató Manuel Torres,
en julio de 1894. Al dorso de la gráfica se dice: «Torres con
privilegio exclusivo». También en esos días captaron la imagen de
Martí en tierra azteca los «hermanos Tejada».
Nos referimos solo a los autores de algunas de las 42 fotografías y
retratos del Héroe Nacional que han llegado hasta nosotros.
En 1925 Arturo R. de Carricarte, entonces director de la Casa Natal
de Martí, reunió todo el material gráfico conocido del Maestro en
una iconografía que incluyó solamente 32 gráficas.
Luego Gonzalo de Quesada y Miranda —hijo de Gonzalo de Quesada y
Aróstegui, secretario de Martí— trabajó en otra iconografía que no
pudo terminar debido a su fallecimiento en La Habana. La continuó y
concluyó Pedro Álvarez Tabío, en la Oficina de Asuntos Históricos
del Consejo de Estado, en coordinación con el Centro de Estudios
Martianos. La editó Letras Cubanas, en 1985.
Dejamos para el final esta curiosa anécdota: Cuando el Maestro se
retrató en Cayo Hueso, en mayo de 1894, junto a su amigo Fermín
Valdés Domínguez —captada por Antonio J. Estévez—, aquel le sugirió
al Apóstol tomarse esa foto en los campos de Cuba, y el Maestro le
respondió: «Allá no vamos a retratarnos, sino a morir»
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