Canal RSS

Videos

       
 Portada
Secciones
Columnistas
Periodistas contra el terrorismo
SIP vs. La Verdad
CIAP/FELAP
Denuncia y Solidaridad
Efemérides de Periodismo
Humor Gráfico
Reflexiones de Fidel
LOS CINCO
en Antiterroristas.cu

en "Miami 5"
Gerardo: Caricaturas
Baúl de Recuerdos
Las perlas de Pascual
Fotos para la Historia
¡Qué Curioso!

El periodismo de José Martí

Cirilo Villaverde: Patriota entero y escritor útil

Sección Constante

(Ilustrada y con coletillas)

Este idioma nuestro


Voces y frases usadas en Chile
Información
Solidaridad con Cuba
Prensa cubana en Internet
Prensa Extranjera en Cuba

TV Cubana en vivo

Contáctenos
vpetica@upec.co.cu
Especiales

Fidel Castro: sobre papel de la prensa en Cuba y en el mundo


El periodismo en la Revolución Cubana
(English)

Directorio de Blogs de periodistas cubanos

Viernes, 01 de Mayo de 2009

Buscando la verdad sobre EE.UU.

Miralys Sánchez Pupo

José Martí tenía 27 años cuando llegó a Estados Unidos el 3 de agosto de 1880. De inmediato quedó impresionado por el progreso material y espiritual de ese país, pero no demoró mucho tiempo en que aquella imagen inicial se convirtió en su contrario. De esa transformación conceptual dejó constancia en el diario La Opinión Nacional de Caracas al afirmar: “Aquí se amontonan los ricos en una parte y los desesperados de otra”. 

La prensa de la época enfatizó los avances de un poderío técnico nacional como el no alcanzado aún en ninguna otra parte del mundo. Para ratificar esas ideas se difundieron, con especial énfasis, las tesis del investigador Charles W. Elliot, de la Universidad de Harvard, sobre los atributos asignados al hombre norteamericano como poseedor de virtudes resumidas en “conservación de la paz, tolerancia religiosa, desarrollo del sufragio universal, acogida a los inmigrantes y difusión del bienestar”. 

Entre los lectores se encontraba el joven Martí, quien se informó sobre aquella realidad desde las páginas de diferentes periódicos. Sus ojos escrutadores e intranquilos trataron de hallar la verdad en esos periódicos que, al igual que hoy, silenciaban, tergiversaban y manipulaban algunos de los principales acontecimientos.  

El Maestro se acostumbró a leer diariamente las ediciones de los diarios que podía adquirir con los escasos recursos monetarios de que disponía. Esa fuente se convirtió en esencial para el cronista en su objetivo de conocer lo más profundamente posible los problemas y retos de la sociedad norteamericana, llena de contradicciones y matices diferentes.  

Desde sus primeros trabajos periodísticos, Martí logró hacerse de una firma respetable, e incluso su pluma causó temor a algunos políticos norteamericanos, tal fue el caso de James G. Blaine, entonces aspirante a la Presidencia. 

Las preocupaciones sobre el alejamiento a hacer más dignos a los seres humanos en la sociedad estadounidense, constituyeron una piedra de toque en los trabajos periodísticos martianos. Consideró que, dada la excesiva pasión por el enriquecimiento material por parte de los poderosos a costa del infortunio de los humildes y el desprecio hacia los inmigrantes, ello a la larga iba a debilitar y resquebrajar los importantes factores éticos.  

Apenas medio año después de su llegada a Norteamérica, Martí fue capaz, dado su cultura, talento e inteligencia, unido a su aguda capacidad de observar e interpretar con mucha objetividad cada fenómeno, cada hecho, cada acontecimiento, dibujar la realidad de los Estados Unidos. La lectura diaria de los principales periódicos le suministraba la información elemental para sus acertados análisis sobre la vida política, económica, social, cultural, etc., en Estados Unidos.  

Y escribió sin descanso sobre lo pesado de la carga de aquella vida nada igualitaria en un país donde la actividad de los negocios era inmensa, y, al mismo tiempo, los políticos de oficio olvidaban sus funciones de servir a su pueblo. Aquella era una dura realidad donde  observaba que  esos personajes preferían desde una máquina infernal levantar sus fortunas al mismo tiempo que ignoraban a los demás seres humanos. 

Las ideas martianas estuvieron presentes desde su primer trabajo periodístico publicado en aquella nación, que desde entonces contó con una afilada pluma para dibujar una realidad que se ocultaba tras las bambalinas del periodismo sensacionalista. Los lectores norteamericanos leyeron en la revista The Hour, el 10 de julio de 1880 la profunda visión del recién llegado quien aseguró: “¿Dónde encontrarán suficiente razón para excusar esta difícil carga de vida y sentir alivio a su aflicción? La vida necesita raíces permanentes: la vida es desagradable sin los consuelos de la inteligencia, loa placeres del arte y la íntima recompensa que la bondad del alma y los primores del gusto nos proponen” (1) 

Martí, además, incorporaba a sus análisis su propia vida como inmigrante en esa sociedad., en la cual el dinero tenía un sentido dañino y de injusticia. 

Más adelante, en las Escenas Norteamericanas, publicadas por numerosos periódicos de América Latina a partir de 1881, la visión martiana sobre los Estados Unidos alcanza una mayor profundidad. Entonces, Martì no tenía cumplidos los 30 años de edad.   

Sin lugar a dudas, Martí fue uno de los primeros revolucionarios que logró descubrir con una hábil lectura de los diarios norteamericanos, con una lectura de entrelíneas, las entrañas del monstruo capitalista que se gestaba en los Estados Unidos, y que poco tiempo después derivó en monstruo imperialista. Buscó así y logró encontrar la verdad que entonces esa gran prensa donde se posaban sus ojos, siempre alertas, intentaba encubrir, tergiversar o manipular. Lo tenebroso y lo que yacía escondido, el genio periodístico de José Martí supo sacarlo a flote.  

(1) Tomo 19, pp. 103-118 en Obras Completas de José Martí, Editorial Nacional de Cuba, La Habana, 1966
 

© 2005-2006 Unión de Periodistas de Cuba
Presidente:
Tubal Páez Hernández | Edición y Realización: Equipo de Comunicación UPEC
Ave. 23 # 452 esquina a I, Vedado, La Habana Cuba (10400)
Telf. (53 7) 832 4550 | Fax: (53 7) 333079