Patria, un soldado de la Revolución
María Luisa García Moreno
El periódico Patria
fue fundado por José Martí el 14 de marzo de 1892 para
constituirse en vocero de la emigración e intensificar la
campaña de propaganda revolucionaria en pro de la
independencia de las últimas colonias que restaban de lo que
había sido el vasto imperio español: Cuba y Puerto Rico.
En su primer número
aparece, entre otros escritos martianos, “Nuestras ideas”,
texto que resulta una declaración explícita de los
propósitos del propio periódico y del Partido Revolucionario
Cubano (PRC) para unir a las emigraciones y a todos los que
estuvieran dispuestos a luchar por la independencia patria
“[…] Para juntar y amar […]”.*
Martí preparaba la guerra
necesaria, pero vivía preocupado por el dolor infinito que
causaría a las madres y por las muertes inevitables que se
producirían en el desarrollo de la contienda bélica; a la
vez, estaba convencido de la justeza de las ideas
libertarias de nuestro pueblo. El Martí que, hasta el último
minuto y mientras no estuvieran creadas las condiciones
objetivas para ello, trataría de impedir todo desembarco,
todo alzamiento, consideraba que de la misma forma que “[…]
es criminal quien promueve en un país la guerra que se puede
evitar” lo es “quien deja de promover la guerra inevitable
[…]”.*
El artículo en cuestión
muestra un análisis profundo de las causas que hicieron
fracasar la Guerra de los Diez Años, entre las estaban el
caudillismo, el regionalismo, las discrepancias internas, la
desunión. Por eso, El Apóstol hace un llamado a la unidad
que sería factor indispensable en la nueva contienda que
preparaba: “[…] Cuando un pueblo —dice Martí— […] salió de
la primera prueba de guerra, por sobre las disensiones que
la acabaron, más unido que cuando entró en ella, la guerra
vendría a ser, en vez de un retardo de su civilización, un
período nuevo de la amalgama indispensable para juntar sus
factores diversos en una república segura y útil […]”.*
De igual forma, afirma que
la guerra no era contra los españoles sino “[…] contra la
dependencia de una nación incapaz de gobernar un pueblo que
solo puede ser feliz sin ella, la guerra tiene de aliados
naturales a todos los españoles que quieran ser felices”,*
frase que podemos extrapolar para afirmar que en el
diferendo existente entre Cuba y Estados Unidos, tampoco
tenemos nada contra los norteamericanos: prueba de que las
condiciones pueden haber cambiado; pero el ideario martiano
mantiene plena vigencia.
Martí, en realidad, había
estudiado no solo las guerras libertarias cubanas, sino
otras importantes contiendas de su tiempo o que le
antecedieron, así como lo más avanzado del pensamiento
militar de su época y puede hablarse de que poseía un
pensamiento estratégico desarrollado. Tres elementos básicos
lo evidencian: la consideración de la prensa como un soldado
más —“Tiene tanto el periodista de soldado […]”1—;
la comprensión de que la guerra no era un fin en sí mismo,
sino “[…] un procedimiento político […]”, para que Cuba
resuelva “[…] definitivamente una situación que mantiene […]
y “[…] porque por la guerra se obtendrá un estado de
felicidad superior a los esfuerzos que se han de hacer por
ella”,* y la concepción, clarísima, de que solo la unidad
podría llevarnos a la victoria —otro aspecto de su
ideología, que tiene permanente vigencia hoy— y por eso, el
recuerdo de los héroes de la pasada guerra era una constante
en él.
Martí buscaba encender en
ellos y en los pinos nuevos la hoguera del patriotismo: “[…]
Ama y admira el cubano sensato […] a aquellos hombres
valerosos que rindieron las armas a la ocasión funesta, no
a1 enemigo […]”.* Martí admira y enciende en los pinos
nuevos ese puro sentimiento de amor por los héroes de la
pasada guerra, por “[…] la pureza patriótica de aquellos
hombres que salieron del lujo a la pelea […]”,* renunciando
a su rica cuna y a los placeres de su posición social en pro
del ideal de soberanía.
Para concluir este trabajo
señala que Patria había aparecido “[…] para velar por
la libertad, para contribuir a que sus fuerzas sean
invencibles por la unión, y para evitar que el enemigo nos
vuelva a vencer por nuestro desorden”.
Martí sabía del papel
extraordinario que a la prensa toca desempeñar. Podrá el
paso del tiempo cambiar las circunstancias; podrán las
batallas ser diferentes; pero ayer como hoy el periodista es
un soldado de las ideas y ha de pelear con la pluma por la
unidad, idea clave de la estrategia trazada por nuestro
Apóstol y que ha sido continuada por la Revolución Cubana.
Los trabajos publicados en
Patria son muestra de la labor educativa que Martí
desarrolló en su época para establecer la república “con
todos y para el bien de todos”,2 que hoy tenemos.
En esa labor, Patria cumplió importantes misiones.
Mientras estuvo dirigido
por el Apóstol, Patria fue un soldado más de la
libertad. Por eso y porque los periodistas de hoy somos sus
continuadores, el día de su nacimiento oficial es el Día de
la Prensa cubana.
Notas
* José Martí: “Nuestras ideas”. En Obras completas.
Tomo 1. Colección digital. Centro de Estudios Martianos, La
Habana, 2007, pp. 315-322.
1
________ Cartas a La Nación, 28 de julio de 1887. En:
Obras completas. Tomo 11. Colección digital. Centro de
Estudios Martianos, La Habana, 2007, p. 112.
2
________: “Con todos y para el bien de todos”. En Obras
completas. Tomo 4. Colección digital. Centro de Estudios
Martianos, La Habana, 2007, p. 279.