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Patria: periodismo de intencionalidad
propagandística
Randy Saborit Mora
La línea
editorial de un periódico hay que entenderla a partir de la
intencionalidad que se persigue al seleccionar y jerarquizar ejes
temáticos a través de géneros, estilos y fuentes. El contenido de
un texto periodístico adquiere mayor o menor significación para el
público, según la forma en que se escriba, la extensión o el lugar
que ocupe dentro de la plana o la publicación.
El periodismo del siglo XIX es
definido como ideológico, según el criterio de estudiosos como Jorge
Luis Martínez Albertos y Natividad Abril, debido a la
intencionalidad de adoctrinamiento seguido por ese tipo de prensa
que se hacía en la parte euroccidental del mundo. Patria con sus
cuatro planas fue un periódico decimonónico que estuvo influenciado
por esa tendencia.
El semanario desde su periodismo al
andar demostró lo relevante de la concordancia
significado-significante, aunque esta no fuera la denominación de
entonces. Ilustremos con un ejemplo: Nuestras Ideas,
el artículo programático del
primer número, se publicó como un editorial de
primera plana, y no como una crónica de tercera página. Este es el
único texto, de todos los publicados en el impreso, que cada párrafo
comienza con letra capital.
Su contenido responde a un estilo
editorial, según lo definido por estudiosos del periodismo como
Juan Gargurevich o Jorge Luis Martínez Albertos. Ese estilo tiene
un propósito propagandístico y de adoctrinamiento que lo diferencia
del estilo informativo, al que responden las notas y crónicas
informativas.
Pudiera
afirmarse que la línea del
periódico Patria entre el 14 de marzo de 1892 y el 25 de junio de
1895 se caracterizó por el predominio del estilo editorial teniendo
en cuenta que los editoriales, artículos, comentarios y cartas de
los lectores -géneros que responden al mencionado estilo formador de
opinión- eran empleados con más frecuencia que las notas o crónicas
informativas. Además, aquellos ocupaban más espacio dentro de la
publicación.
Un cambio significativo tuvo el
estilo del rotativo al comenzar la guerra, pues hubo una tendencia a
dar prioridad a lo informativo para mantener al tanto al público
sobre lo que acontecía en Cuba. En tiempos bélicos las
Noticias de la Guerra, Última Hora o
Noticias desde España pasaron a ser secciones fijas
que ocupaban de manera regular más de una plana, incluso podían
publicarse en el espacio habitual de los anuncios publicitarios.
La sección De Cuba Libre
publicaba las cartas que Martí enviaba desde la manigua, verdaderas
crónicas de su paso por la guerra, además de varios de los
documentos políticos y militares que suscribió junto a Gómez.
Patria facilitaba la
retroalimentación a través de las cartas de los lectores, las
cuales servían para reforzar ideas claves de su línea editorial
desde la voz de los receptores del mensaje. Esa selección, y el
espacio en que se publicaban, responden a propósitos editoriales
bien definidos.
Una lectora confesó: “Pocas
veces he pasado una hora tan deliciosa como la que empleé ayer
leyendo las varias secciones del interesante semanario que con tanto
acierto dirige nuestro amigo Martí. ¡Con qué gusto y fruición
volvía a leer algunas de sus bellísimas frases, de esas que él solo
puede expresar, y que pudiéramos llamar Martinianas (...) Pero,
déjame contarte (...) el efecto mágico que en mi ánimo produjo la
lectura del último número de PATRIA.”
El empleo de las fuentes también
contribuye a dar relevancia a lo que se enuncia. No tenía la misma
fuerza comunicativa que el semanario opinara sobre la necesidad de
la independencia en Cuba, a que lo expresaran influyentes diarios
neoyorquinos, como El Sun, El Herald o
El World.
El semanario previo a la
conmemoración del diez de abril de 1894 resume en un pequeño
editorial de primera plana que esa fecha merecía ser recordada por
la Constitución de la República que nació en Guáimaro, y en ese
mismo número en voz del periódico Cuba de Tampa se
refiere que ese también era el día de la Proclamación del Partido
Revolucionario Cubano.
La línea editorial de Patria
sintetizó la concepción martiana de la unidad política para nuclear
a los cubanos, de la Isla y de la emigración; al blanco y al negro;
al propietario y al desposeído; al instruido y al analfabeto; al
hombre y a la mujer; así como la necesidad de la guerra
independentista, a tiempo y en tiempo, para fundar una república
"con todos, y para el bien de todos".
Patria tenía un
modo peculiar de decir las cosas en su esencia: hacía de lo
histórico poesía y de lo cotidiano algo trascendente. Fue un
semanario literario, no porque sus páginas estuvieran cargadas de
obras literarias, sino porque se escribía literariamente. Desde sus
cuatro planas ejerció un periodismo de intencionalidad
propagandística, no propaganda de intencionalidad periodística
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