José Luis Martínez Alejo ha dejado su sello en la radio provincial y nacional, periódico Invasor, Juventud Rebelde, Granma y Trabajadores

Lo veo, entre los más de 60 delegados que llevará Ciego de Ávila a las sesiones finales del XXI Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) y la primera impresión que me transmite es la del periodista en plena actividad, ofreciendo cobertura informativa.

Pero no es exactamente así. Sin poder sustraerse a la sana manía de reportar, José Luis Martínez Alejo, corresponsal de Trabajadores en Ciego de Ávila, ocupa ahora espacio como delegado, por voluntad de su sección sindical de base y aprobación del movimiento obrero en el territorio.

Tras sonreír con su proverbial modestia, por ser la única credencial a esa cita dentro del equipo con que cuenta su periódico en provincias, y posiblemente de todo el gremio de la prensa cubano, Alejo explica que no será esa su primera experiencia en el contexto de un auditorio obrero en deliberaciones. Su participación en la Conferencia Nacional del Sindicato de Trabadores de la Cultura y la cobertura realizada a la Primera Conferencia del Sindicato del Transporte, devienen oportuno antecedente para comprender mejor y tener un rol más activo en torno a lo que acontecerá en el Palacio de las Convenciones, del 20 al 24 de abril.

En su opinión, son muchos y muy importantes los asuntos que allí se deben debatir. La situación económica del país así lo exige y el movimiento obrero es fundamental.

“Una de las cosas que más preocupa, afirma, es la participación real de los colectivos obreros en la conformación del plan de la economía. En teoría eso está claro, pero no en todos los lugares acaba de concretarse. Más bien lo que hay es un espacio para informar a los trabajadores acerca del plan o del presupuesto.”

Conocedor de esos temas, gracias a su formación inicial y desempeño en el terreno de la contabilidad y de las finanzas, Alejo suele incursionar bastante en fenómenos de corte económico, muchas veces para esclarecer irregularidades que perjudican a personas o a colectivos laborales.

“Esa es una de las cosas que le agradezco al periódico Trabajadores, porque lamentablemente hay mucho desconocimiento de la legislación laboral vigente” –añade.

Materiales como los titulados Ruta perdida, o El pez que no pica, demuestran cuánto puede hacer un periodista para ayudar a solucionar conflictos o situaciones que afectan a la economía o al trabajador que diariamente cumple su deber.

“Por supuesto que me he buscado problemas –asegura– no a todo el mundo le agrada que un trabajo de prensa devele insuficiencias o irregularidades. Alguna que otra vez han querido “escacharme”, pero he salido airoso, precisamente gracias al conocimiento que tengo de esos temas y al modo en que me preparo para abordarlos.”

Corresponsal voluntario desde la segunda mitad de la década de 1970, y con vínculo profesional más directo desde 1987, José Luis Martínez Alejo ha dejado su sello en la radio provincial y nacional, periódico Invasor, Juventud Rebelde, Granma y Trabajadores, sin renunciar a despertar cada mañana ese ese municipio llamado Ciro Redondo, al norte de la cabecera provincial avileña, que cada vez lo atrapa más, en contubernio con el también aprehensivo poder del periodismo.

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