Benny Moré, el Bárbaro del Ritmo, junto a su Banda Gigante.

Por Rafael Lam

Ahora, en los festejos del centenario de Benny Moré y el V Centenario de la Ciudad, recordamos su última presentación en La Habana. Justamente fue en el Festival Papel y Tinta,  del periódico Revolución.

Este era un festival que se organizaba en una amplia plataforma frente al Capitolio. Con precisión no tengo la cantidad de festivales de este tipo en el que Benny se presentó; pero José Reyes asegura que estos fueron tres ediciones (1961-1962-1963) desarrolladas en el circuito del Prado habanero.

Adriana Orejuela menciona la presencia de Benny en el II Papel y Tinta de 1962, pero miles de admiradores se quedaron sin verlo. “En el II Festival de Papel y Tinta, Benny estaba muy entusiasmado –dice Adriana- al conocer que en 1963 la gente podría bailar por la calle Prado, desde Neptuno hasta Dragones, itinerario que incluía el Parque Central y los salones de los Centros Gallego y  Asturiano. ¡Pocas veces se había visto en La Habana una pista de tal magnitud!”. 1

Sin dudas que este III Papel y Tinta fue muy sonado en el 1963, inolvidable, fue como la despedida de la capital antes que el rey falleciera. Era tanto el público que el Benny tuvo que hacer su entrada a escondidas a través de una cerca de alambres improvisada al efecto.

En esta ocasión le concedieron el galardón de la Palma de Plata,  que le fue enviado a Santa Isabel de las Lajas donde se encontraba en los proyectos de la construcción de la casa de su mamá.

En el Festival Papel y Tinta de 1963  participaron algunas de las mejores agrupaciones habaneras. El plato fuerte era Benny Moré, quien se presentó en memorable actuación. La tarima se introdujo dentro del público, había como un puente que cruzaba hasta el teatro García Lorca (ahora Gran Teatro Alicia Alonso). Se apareció con un overol, chaleco oscuro, camisa blanca con cuello y corbata, su característico sombrero de alas anchas y una bufanda, pues ese día de enero invernal había mucho frío.

Ya en esta presentación de Benny eran visibles en su rostro los estragos producidos por la enfermedad hepática. Solamente le quedaban unas semanas de vida, y cantó con toda su alma.

La cabalgata musical contó con algunas de las más poderosas agrupaciones de esos tiempos. La Aragón, Neno González, Pacho Alonso, Rumbavana, Riverside, Estrellas Cubanas, Pancho el Bravo, Estrellas de Chocolate, Roberto Faz, Melodías del 40 y Sublime.

“Aquello fue apoteósico –recuerda Odalys-, yo acababa de llegar muy rutilante desde Praga, con mi vestido blanco y zapatos dorados. Benny con sombrero alón, traje, chaleco, corbata y bufanda, porque era 6 de enero con mucho frío en todo el Paseo del Prado. La glorieta donde se presentaba la Banda Gigante se encontraba frente al Capitolio y para llegar hasta allá fue una odisea, nunca había visto tanta multitud, fue -diría yo-, como un adiós en la capital al rey de la música cubana. Cuando apareció Benny con su bastón la multitud gritaba en frenesí de lo lindo” y que apareció con aquella frase famosa: ¡A gozá…!”

Era la época de la Pachanga, El carbonero, La trigueña Encarnación, Adiós Felicidad, Quimbombó que resbala. Fue la apoteosis, solamente comparable a lo que resultó 30 años después, en el Concierto Dream Team Todos estrellas del Team Cuba, en el Boom de la salsa cubana, efectuado el 13 de marzo de 1998, en el mismo lugar, frente al Capitolio.

“Me regaló un pavo real que tenía -cuenta Odalys Fuentes-. Conocía al Benny del Canal 4, en Mazón y San Miguel, yo anunciaba la cerveza Hatuey. Recuerdo que en el bar del frente siempre acostumbraba comer huevos pasados por agua, con mucho ajo, sal y aceite, para resistir la bebida”.

Odalys Fuentes conserva la histórica foto que recorrió el mundo, y la crónica que publiqué en el periódico Granma Internacional, el 8 de febrero del 2001, está incluida en el libro de Félix Contreras, Yo conocí al Benny Moré, publicado en el año 2002.

Para el periódico Revolución, el periodista Santiago Cardosa Arias, llegó a entrevistar al Benny en su propia casa del Conuco del barrio de La Cumbre. “Lo entrevisté el 3 de enero, estábamos en el ajetreo del festival del periódico. “Bueno, mi socio, me va a tener que ayudar. Pon ahí que Obras Públicas prepare los hierros; le vamos a dejá cantidá de baches en el Parque Central con este festival”.

Cardosa consideró que esa fue una expresión original de decirle al público que el festival sería fenomenal.
Oscar Gómez, bien conocido como Director Artístico de Espectáculos, a sus 17 años fue asistente del Benny, en el Festival Papel y Tinta de 1963. Lo pude entrevistar, sobre el 2000, unos años antes de su fallecimiento.

“La ciudad entera no hacía más que comentar ese festival de Papel y Tinta. Habíamos pasado guerras, amenazas de cohetes y La Habana quería divertirse y olvidar aquellas amenazas que tuvimos en 1962. Te digo, el pueblo tenía derecho a divertirse y nada mejor que un festival con Benny Moré y las mejores orquestas de Cuba, aquello fue inolvidable”.