A tres años de cumplirse el injusto encarcelamiento de la luchadora social  argentina Milagro Sala (este 16 de enero),  periodistas en La Habana tuvieron la oportunidad de intercambiar con parte del equipo de realización del documental Milagro.

En la sede del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, este 14 de enero, el director del audiovisual, el argentino Martín Adorno, explicó que con este material denuncia se pretende mostrar la persecución a la que es sometida la activista por parte de las autoridades políticas de la provincia de Jujuy, su lugar de residencia.

El 16 de enero de 2016, la casa de la también dirigente de la Organización Tupac Amaru fue allanada, y traslada ella –descalza- a la comisaría de la Mujer bajo una orden de arresto que la imputaba por supuesta “instigación a cometer delitos y tumultos en concurso real”.

Una causa que empezó en 2009, a raíz de una protesta social contra el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales. Inicialmente, se le acusaba, -publicaron medios de prensa internacionales- de organizar dicha manifestación, en la que no estuvo presente.

Adorno señaló que Milagro, filmado gran parte con un teléfono celular y con poco más de 30 minutos de duración, intenta evidenciar el alcance del acoso al que son sometidos los luchadores sociales por parte de “los poderosos” en el país austral, quienes manipulan voluntades para generar entornos a su favor y silenciar las voces que les son incómodas.

En la sede del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, este 14 de enero, el director del audiovisual, el argentino Martín Adorno

Asimismo, -dijo- busca romper el ocultamiento de información de las transnacionales de la comunicación argentinas referente al caso y hacerle frente a su posición de maquinarias mediáticas prohegemónicas.

“Milagro constituye el enemigo perfecto para estos gobernantes: es mujer en una provincia del norte de Argentina donde se respira, como en ninguna otra parte de nuestro país, el feudalismo del siglo XXI.

“Entonces, ser mujer, descendiente de los pueblos originarios, reaccionaria, líder y hacerle frente con mucha franqueza al poder real que tienen estos gobernantes, como capataces, es algo que se paga muy caro. En el caso de Milagro, se paga con la cárcel. Nuestro desafío, nuestra ilusión es poder tener herramientas para contar la verdad de su lucha”.

Un tribunal penal argentino condenó este lunes 14 de enero de 2019 a la activista social y política a 13 años de privación de libertad por cargos de asociación ilícita y fraude, también se le impuso una inhabilitación infinita para ejercer cargos públicos.