Dilma Rousseff / Ilustración: Aldo Cruces.

Dilma Rousseff calificó de catástrofe nacional la salida de los especialistas cubanos del programa Máis Médicos, y acusó al presidente electo Jair Bolsonaro de irresponsable por haber provocado esta situación que dejará sin asistencia a más de 30 millones de brasileños en las zonas más pobres y aisladas del país.

“Antes de asumir el gobierno él comenzó a perder”, dijo la ex presidenta quien abrió el Primer Foro Mundial del Pensamiento Crítico, organizado por la Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales (CLACSO), en Buenos Aires.

Recordó las declaraciones sistemáticas de Bolsonaro contra los médicos cubanos, que llevaron a la retirada de miles de profesionales cubanos del Brasil. “Eso significa que alrededor de 30 millones de brasileños no van a tener acceso a la atención primaria de salud”.

Brasil tiene una de las tasas más bajas del mundo de médicos por cada mil habitantes y “no tenemos médicos nacionales para atender la periferia, las áreas suburbanas en las grandes ciudades, ni los Departamentos de Salud en las zonas de alta población indígena. Por eso la necesidad de Máis Médicos, que en mi gobierno atendió a 73 millones de personas”, recordó Dilma.

“Es absolutamente irresponsable amenazar a los profesionales cubanos con tener que aplicar otro examen para demostrar que son médicos. Y en una reacción absolutamente legítima, el gobierno cubano retiró a esos médicos.”

Subrayó que “es una catástrofe, una catástrofe para los 5 mil intendentes que intentaron mantener a los médicos”.

Antes de comenzar, este nuevo gobierno anuncia una tragedia social de pérdida de derechos para el pueblo brasileño, dijo: “Eso me lleva a comprender que esa violación sistemática de los derechas va a llevar a una reacción social”.

Necesidad de un frente popular

La ex presidenta brasileña también denunció al juez que condeó a Lula sin pruebas, que aceptó ser ministro de Justicia de Bolsonaro. “Tiene lápiz labial en el calzoncillo”, ilustró. También pidió investigar el uso de Whatsapp para manipular a la sociedad.

En diálogo presentado y orientado por preguntas del rector de la Universidad Metropolitana de Educación y Trabajo (UMET), Nicolás Trotta, explicó la necesidad de para mantener la resistencia al avance neoliberal generando un frente popular “aunque sea con el diablo”, y al mismo tiempo hizo un análisis de las razones para esta derrota circunstancial de los movimientos progresistas en la región.

Entre estas razones comentó los ataques que ponen en crisis a la democracia occidental desde los sectores neoliberales que pululan “por la financierización de la economía, la concentración de la riqueza y el crecimiento de la desigualdad”, la utilización del poder judicial para perseguir a la izquierda y el aprovechamiento de las redes sociales, y fundamentalmente Whatssap, para difundir mensajes de odio y manipular a las sociedades.

Rousseff se complació en ese encuentro, que se lleva a cabo justo el Día de la Soberanía Nacional, un detalle que quiso destacar especialmente. Y luego señaló ante una nutrida multitud que desbordó las instalaciones, que mientras los gobiernos progresistas miraban a América Latina como su territorio natural “para construir un mundo mejor”, los nuevos mandatarios (a los que no mencionó por su nombre, aunque se entiende que hablaba del golpista Michel Temer y también del presidente electo Jair Bolsonaro) “le están dando la espalda”.

Recordó que el impeachment que llevó a su destitución, a la que no dudó en calificar de golpe porque ninguna de las razones esgrimidas para hacerlo fueron legales o constitucionales -de hecho no tiene ninguna causa judicial en su contra-. Sobre el triunfo de Bolsonaro comentó que los sectores fascistas permanecieron latentes en la sociedad porque “no se juzgaron los crímenes del terrorismo de Estado” y además en Brasil hubo 300 años de esclavitud. “La derecha tiene a la violencia como el método central de control social”, añadió.

Para dar cuenta de las diferencias entre los golpes militares como los que la región conoció en los 70, Dilma aplicó el ejemplo de un árbol. “Las dictaduras cortaban directamente el árbol. Ahora lo van corroyendo desde adentro, con hongos y parásitos”. El resultado es que termina en un descrédito sobre la política en general. “Brasil entró en una ruta trágica”, alertó.

La ex presidenta, votada en 2014 por 54 millones de ciudadanos, apuntó luego a que el neofascismo, que ahora toma el poder ungido con las ideas neoliberales, necesitó del lawfare para criminalizar al Partido de los Trabajadores, como antiguamente se había en la Guerra fría con todo lo que sonara a comunista.

Por eso, indicó, Lula terminó preso sin pruebas, “solo una delación sin fundamento”, y luego proscripto. Acto seguido ilustró el comportamiento del juez que lo llevó tras las rejas, Sergio Moro, que aceptó ser Ministro de Justicia de Bolsonaro, con una metáfora: “acá se dice que el rey está desnudo, nosotros en Brasil decimos, tiene lápiz labial en los calzoncillos”.

Es que esa actitud de persecución contra el hombre que tenía un 41% de apoyo para una reelección quedaría demostrada por el solo gesto de aceptar un cargo del que pudo llegar al poder gracias a esa medida restrictiva, ya que el ex dirigente metalúrgico no pudo presentarse como candidato, ni siquiera hablar o dar entrevistas tras su reclusión.

La otra pata del mecanismo que elevó a la primera magistratura a Bolsonaro fue el uso indiscriminado de mensajes falsos por whatssap. Ella, que según reveló Edward Snowden, era espiada por los servicios de inteligencia estadounidenses, dijo que precisamente la guerra de guerrillas a las cuentas de esa red social no pudo haberse hecho solamente desde Brasil. “Si la corte de justicia abriera los ojos podría investigar eso”, que de manera abrumadora podría señalar la injerencia estadounidense en la política brasileña, insinuó.

Así, también advirtió sobre la necesidad de resistir a la creación de “esta internacional de extrema derecha” que está armando el cultor de esos grupos neofascistas mundiales, el ex asesor de Donald Trump Steve Bannon, al que tampoco mencionó por nombre y apellido.

La ex mandataria también detalló los puntos que tal vez muestran por qué lado venía el golpe. Entre ellos la privatización de Embraer, la tercera fabricante de aviones del mundo, Petrobras, con enormes riquezas petroleras en el fondo del mar, y Electrobras.

Pero a diferencia de la dictadura, cuando a ella le tocó ser presa política y torturada por un coronel al que admira Bolsonaro, dijo que “ahora no fuimos derrotados, tenemos la mayor bancada en el Congreso, y la mayor cantidad de gobernadores”. (Con información de Tiempo, Argentina)

 

Comentario

  1. Infelizmente, o presidente eleito do Brasil é um reacionário que que não se preocupa com a situação da população mais necessitada do país, e não se importa em deixar sua estúpida visão ideológica prejudicar os programas sociais que beneficiam o povo. Nós vamos continuar admirando e apoiando o povo cubano e resistindo para impedir que a submissão do presidente eleito ao império continue por muito tempo.

Deja un comentario

Cubaperiodistas se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.