La palabra Cuba genera 542 millones de resultados en Google, el más importante buscador de Internet; el cual, desde 2014, se ha acercado a la Mayor de las Antillas con mucho más que sus robot arañas de búsqueda.

Las oportunidades de colaboración de esta compañía con Cuba, recibieron un espaldarazo con el encuentro que sostuvo Miguel Díaz-Canel, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, con altos ejecutivos de la transnacional, durante la agenda del jefe de Estado en Nueva York a propósito de su participación en las sesiones de la Asamblea General de la ONU.

Durante varios años el gigante tecnológico aplicó al pie de la letra las disposiciones que se derivaban del bloqueo que impone desde hace casi seis décadas el gobierno norteamericano a la Isla, y ello implicaba la prohibición de servicios tan importantes para el desarrollo tecnológico como Google Analytics o Google Code Search.

Pero en de 2014 se permitió a los usuarios cubanos instalar el navegador Chrome y posteriormente el acceso a Play Store para instalar aplicaciones y juegos gratuitos, así como también una versión sin costo del servicio de estadísticas de sitios web Google Analytics.

En ese año Eric Schmidt, Presidente de Alphabet-dueña de la marca Google-, viajó a La Habana acompañado por varios directivos de su empresa y posteriormente publicó un post en el que señaló las políticas asociadas al bloqueo como no razonables.

Las barreras tecnológicas siguieron cayendo en los años sucesivos, aunque todavía se mantienen para servicios como Google Earth, Google Developers y Google Code, además de que los portales cubanos se encuentran entre los perjudicados con los recientes cambios en los algoritmos del más importante buscador de Internet.

Aun cuando los ejecutivos de la compañía de Silicon Valley reconocen la calidad de los graduados de la UCI y la CUJAE, e incluso tienen trabajando a varios de ellos, los ingenieros cubanos chocan con las restricciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos (OFAC) para impulsar proyectos conjuntos.
Como resultado del proceso de normalización entre Cuba y Estados Unidos, que comenzó el 17 de diciembre de 2014, con el restablecimiento de relaciones diplomáticas, se incrementó el interés de Google por la Isla y varios de sus directivos realizaran otros viajes a La Habana para promover programas de cooperación.

En el ámbito de la cultura Cuba y el buscador de Internet por excelencia colaboraron en la concreción de proyectos como Google + Kcho.Mor, un centro tecnológico creado por el artista de la plástica Alexis Leyva Machado (Kcho) con el apoyo de productos de Google.

Esa colaboración se extendió en 2016 a la Oficina del Historiador de La Habana, el Museo del Bronx y la Fundación Ford, con la realización del cortometraje en tercera dimensión Nuestro Martí, que recoge episodios de la vida del Héroe Nacional.

A finales de ese año la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A y la compañía norteamericana suscribieron un acuerdo para ofrecer el servicio de Google Global Cache, que permite a los usuarios cubanos acortar el tiempo de acceso a los contenidos del gigante tecnológico.

La llegada al poder del republicano Donald Trump, en 2016, supuso un retroceso en el proceso de normalización de relaciones entre EEUU y Cuba, y una de las áreas que percibió con fuerza esos impactos fue la tecnológica, por las dificultades para la adquisición de recursos por la persecución a las transacciones financieras y el impedimento para contactos entre especialistas.

No obstante, en junio de 2018, cuando el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, sostuvo un encuentro con autoridades norteamericanas para valorar el estado de las relaciones bilaterales y las posibles áreas de cooperación de mutuo interés, entre los asistentes estuvo el presidente ejecutivo de Google, Eric Schmidt.

La informatización de la sociedad es una de las prioridades del gobierno cubano y en ese sentido, el apoyo de compañías líderes del sector, como Google, contribuyen a que estos esfuerzos tengan un mayor impacto, sin que ello signifique renunciar a los principios de soberanía y equidad social que distinguen el proyecto socialista cubano.

Agencia Cubana de Noticias