Puntos cardinales de la nueva presidencia de la Upec

Transcripción del diálogo entre la recién electa presidencia de Upec en el programa televisivo del Canal Caribe Puntos Cardinales. 17 de julio de 2018.

Yasmina Iglesias. Presentadora: En los estudios de Canal Caribe contamos con la presencia de varios miembros del nuevo Ejecutivo de la Unión de Periodistas de Cuba; recibimos en este momento a Ricardo Ronquillo Bello, presidente de la Unión de Periodistas de Cuba. Buenas noches y bienvenido. También a la doctora Rosa Miriam Elizalde, quien es vicepresidenta primera de la Upec, y a Ariel Terrero, director del Instituto Internacional de Periodismo José Martí y vicepresidente de la Upec. Bienvenidos y muchísimas felicidades.

—Casi siempre cuando se termina un Congreso genera después de su culminación una serie de ideas, proyectos, nuevas tareas pendientes, en este sentido, ¿cuál es la suerte de este que acaba de concluir en el contexto de importantes transformaciones sociales en nuestro país?

Ricardo Ronquillo Bello: Bueno, este fue un Congreso muy importante, no sólo para los periodistas cubanos sino para toda la sociedad cubana, porque si algo trascendente lo marcó es que de lo que se trata no es de cambiar solamente el modelo de prensa de Cuba, sino el modelo de comunicación de la sociedad cubana. Ese es uno de los grandes desafíos que nos deja este Congreso.

—Y ya dentro del gremio, hablando del sector de la prensa, hay dos elementos que son esenciales. En primer lugar, tenemos que reconocer, como se vio en el Congreso, que venimos de un modelo de prensa realmente que no podemos ahora denigrar porque ayudó a construir los consensos de la Revolución cubana a lo largo de todos estos años, pero realmente es un modelo para unas circunstancias históricas muy determinadas, y las condiciones sociales, económicas y políticas de nuestro país a partir del VI, del VII Congreso del Partido, han ido cambiando radicalmente. Junto con eso también se está produciendo una acelerada revolución tecnológica que está cambiando prácticamente todos los códigos de comunicación. Por lo tanto, si nosotros no cambiamos el modelo comunicación, y junto con el modelo de comunicación de nuestra sociedad el modelo de prensa que se deriva de ese modelo de comunicación, no estaremos en capacidad de responder a las exigencias que nos está planteando la sociedad contemporánea. En eso hay que decir como Rafael Correa: “No estamos viviendo una época de cambios, estamos viviendo un cambio de época”.

—Yo estaba leyéndome recientemente una entrevista a un importante editor de  Estados Unidos que planteaba, por ejemplo, que ya se acabó la era digital y que estamos en la era móvil. Yo diría que en el caso de Cuba, que como resultado del atraso en el acceso a las tecnologías nos hemos demorado un poco en acceder a la era digital, prácticamente vamos a dar un salto a la era móvil. Cuando uno observa la cantidad de jóvenes que hoy acceden a los móviles y la manera en que eso está transformando las maneras de comunicarse, y la forma en que eso influye en que los jóvenes accedan o no a los modelos tradicionales en el que nosotros hacíamos el periodismo y la comunicación, bueno, pues todo eso nos está desafiando enormemente. Creo que eso es lo que nos ha planteado el Congreso, un cambio sustancial de todo el modelo de comunicación y del modelo de prensa de nuestro país para realmente responder a las exigencias de nuestros receptores. Porque fíjate, entre otras cosas, algo que nosotros valoramos mucho es que tenemos en Cuba un poderoso sistema de medios públicos, una ventaja enorme. Pero a veces nos confiamos demasiado en que teníamos ese sistema de medios públicos, y ahora no basta con eso. Hay que reconocer que el sistema de medios públicos de Cuba perdió la hegemonía de las influencias, que hoy los receptores van a venir a nuestros medios si nosotros nos planteamos una agenda que sea la que le interese a los lectores. Nuestras plataformas tienen que parecerse cada vez más a las exigencias de  quienes reciben nuestro mensaje.

Presentadora: Claro. El Congreso trae grandes desafíos a la nueva directiva y también a los periodistas. Además de debatir los principales planteamientos del gremio y los retos de la prensa en Cuba, cada Congreso de la UPEC convoca también a profundizar en el periodismo que hacemos hoy, y de alguna forma nos encamina a construir un país mejor ¿Cómo tributa este principio a la política de comunicación presentada durante el Congreso?

Rosa M. Elizalde: Este Congreso dio un salto cualitativo con respecto a otros. Los Congresos precedentes han sido fundamentalmente escenarios de diagnósticos y aspiraciones. Por primera vez llegamos a un Congreso, en 55 años, con una política de comunicación. Es decir, con una serie de principios que resumen las aspiraciones del gremio y las traduce en política práctica, en la posibilidad de que efectivamente se ejecuten y se alineen una serie de normativas para producir esa transformación de la que hablaba Ronquillo, que como especificidad no trata sólo de la prensa. O sea, trata de la prensa como parte del sistema de comunicación que involucra al gobierno, al Estado y a la sociedad en su conjunto.

Ese comprensión de sistema va a permitir avanzar en una serie de objetivos que no solo dependen de buenas prácticas periodísticas. En primer lugar, entendernos con el entorno de la convergencia mediática, la coexistencia de medios tradicionales y otros medios en manos de personas, una realidad nueva que nos dice que ya los medios tradicionales no son hegemónicos a la hora de construir consenso. Esa realidad no sólo está desafiando la comunicación en Cuba, sino en cualquier lugar del mundo, y se están generando procesos de cambio muy grandes para lo cual se necesitan definiciones estratégicas.

Pero hay un principio de esa política, que por supuesto tiene que traducirse después en normativas, en acciones que concreten las grandes aspiraciones del sector periodístico y de todo nuestro pueblo. Uno de los riesgos es tener la política perfecta y después que se traduzca en nada. Pero hay un principio fundamental: el que reconoce la comunicación junto con la información y con el conocimiento, como derechos ciudadanos y bienes públicos. Es decir, bien público significa que no pueda ser comercializado, que no puede ser usado por grupos determinados para fines que no son del consenso nacional y, a partir de ahí, se deriva una serie de otros principios que reivindican demandas de mucha data de la prensa, como la autonomía económica para poder asimilar los procesos de cambio en la comunicación. La prensa no tiene por qué ser el pariente pobre del sistema presupuestado; puede y debe tener distintos modos de gestión que dialoguen con las políticas económicas y las transformaciones en curso en el país. Es decir, en esta política hay una serie de propuestas, de principios, que  van a ayudar verdaderamente a transformar nuestro sistema de comunicación, a modernizar y a adecuar la prensa a la sociedad en que vivimos, que es, además, muy particular.

Presentadora: Sobre este tema quisimos aprovechar la graduación de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana para hacer una entrevista o una pequeña conversación con el doctor Raúl Garcés Corra, así que veamos qué le dijo a nuestro equipo de prensa.

Raúl Garcés Corra: Yo creo que el primer desafío, que es, por cierto, de la prensa, pero es también del país todo, es hacer la política de comunicación viable y garantizar que lo que está escrito en un papel no se quede en letra muerta sino que podamos cumplirlo. Y te digo, que no se quede en letra muerta porque implica necesariamente un cambio cultural, implica un cambio de mentalidad, implica que tengamos los cuadros competentes para dirigir el proceso de transformación, implica que tengamos las competencias los periodistas para apropiarnos de ese proceso de transformación, y que se den las condiciones desde el punto de vista de la infraestructura, desde el punto de vista de las transformaciones que podamos ir introduciendo en los medios, para tener medios más modernos y para tener medios que respondan cada vez a las expectativas de los ciudadanos y de la opinión pública.

Periodista: Había uno de los puntos del Congreso que hablaba de la preparación de los estudiantes y llevar en la medida de lo posible la comunicación hipermedia y la preparación de periodismo digital desde primer año ¿Cómo está preparándose la Facultad?

Raúl Garcés Corra: Bueno, ahora sabes que estamos inaugurando un nuevo plan de estudios, el Plan E, que justamente pretende trascender las fincas y los espacios por lenguajes, antes periodismo impreso, antes periodismo hipermedial, radial, televisivo, etcétera, porque la vida ya no ocurre así. Lo cierto es que las tecnologías nos están imbricando cada vez más los lenguajes y produciendo un tipo de periodismo, tú haces televisión pero esto mismo lo puedes escribir para la web, y esto mismo puedes publicarlo en prensa impresa, etcétera. Entonces se trata de buscar una competencia cada vez más hipermedial, multimedial; preparar a un estudiante que sea capaz de enfrentarse a todos los discursos, pero no sólo a los discursos desde el punto de vista de la forma, tal vez también, y lo más importante, desde el punto de vista del contenido, desde el punto de vista de generar el pensamiento, que permita enfrentar las demandas y las complejidades de la época que vivimos. Creo que en esa batalla estamos, eso es un camino, yo no te puedo decir que lo podemos conseguir mañana, es un recorrido que tenemos que ir construyendo paulatinamente, en el que a los jóvenes les toca un papel esencial como protagonistas.

Presentadora: En las sesiones del Congreso también se debatió sobre el modelo de prensa cubano y la necesidad de que se construya una prensa más veraz, atractiva y de mayor calidad, en este sentido, ¿cómo desde las prácticas cotidianas se contribuye también a consolidar este modelo que deseamos?

Ariel Terrero: Mira, desde hace ya varios años los periodistas cubanos venimos estudiando las alternativas para un modelo de prensa, para un nuevo modelo de prensa, bajo una serie de criterios y de elementos que indican la necesidad de renovar ese modelo. Pero hay otro elemento que se ha sumado, que es toda esta renovación o actualización del modelo económico y social de desarrollo. No es posible renovar un modelo económico y social si no se renueva también el modelo de comunicación y en particular el modelo de prensa. Bajo ese criterio hemos venido trabajando y haciendo propuestas, estudiando, buscando variantes en la radio, en la televisión, en la prensa escrita, en la prensa digital, buscando alternativas. Algunas veces se ha quedado más en el estudio teórico, pero en otros medios de prensa han pasado incluso de experiencias teóricas a experiencias prácticas. Hay un grupo de medios de prensa que han tomado la vanguardia, sobre todo lo percibo más en medios de provincias, en medios de las provincias centrales, de alguna provincial oriental, algún medio, alguna radioemisora nacional, pero en general son elementos diversos. De lo que se trata ahora es de buscar desde la Unión de Periodistas de Cuba cuáles son las alternativas que más avanzadas están, que haya un intercambio, que haya una comprensión de la urgencia, de la necesidad de buscar esas maneras de comunicar para que llegue a la población, llegue a la sociedad cuáles son las novedades, qué es lo que está pasando, cuál es la noticia; pero, sobre todo, qué es lo que está pasando con el modelo económico y social.

—También hay un consenso de que la actualización de modelo, de que la renovación, las transformaciones del modelo económico, no han ido más aceleradamente porque la comunicación no ha funcionado con eficiencia. Y no ha funcionado con eficiencia porque el modelo de prensa y el modelo de comunicación no son avanzados. Como decían mis colegas antes, no responde a la actualidad de lo que está aconteciendo con la comunicación en el mundo y con lo que está aconteciendo con las formas de organización de la sociedad en otros espacios. O sea, lo que tenemos que buscar es cuál es el periodismo más avanzado, pero sobre todo cómo organizar, cómo estructurar los medios de comunicación para que esa comunicación, para que esa información, para que esa participación de la sociedad a través de los medios realmente sea más acelerada, más eficiente, para que la población conozca, domine, qué es lo que está aconteciendo, y conozca cuáles son los cambios que se ha propuesto ella misma. Porque a veces tenemos en alguna empresa, en alguna cooperativa, algunas medidas muy avanzadas que no las conoce otra, simplemente, no es que no lo quiera hacer. En otros casos, parte de la sociedad le hace resistencia a los cambios.

—Bueno, ¿qué es lo que está pasando? Un periodismo crítico, un periodismo avanzado, un periodismo que denuncie dónde no se hacen las cosas bien, un periodismo que ponga en evidencia dónde están esos actores de la sociedad a los cuales no les convienen los cambios, y dónde están aconteciendo esos cambios y son una evidencia de que sí se pueden hacer transformaciones a determinada escala en la sociedad. Igualito pasa en los medios de comunicación, hay medios de comunicación que ya han empezado a dar algunos pasos realmente interesantes, avanzados, yo diría que audaces incluso. Bueno, en otros lugares no lo están haciendo, ¿por qué? ¿Qué es lo que no está funcionando bien? ¿Cuáles son las trabas que le están poniendo a los que están haciendo algo positivo?

—Pues también tenemos que mirarnos cara adentro los periodistas y poner, y denunciar, y sacar a la luz, cuál es el periodismo avanzado que se está haciendo en un lugar y cuáles son las trabas que se le están poniendo al buen periodismo en otros lugares, porque al final siempre digo que esta no es una pelea de los periodistas, es una pelea de la sociedad, es la sociedad la que necesita recibir esa información.

Presentadora: Este es un tema al que vamos a regresar, evidentemente, en Puntos Cardinales, porque prácticamente esta viene siendo como una primera reunión de contacto con el nuevo Ejecutivo de la UPEC. Pero queríamos preguntarles en los minutos finales, y conscientes de que la información es un derecho ciudadano, ¿cuáles son los objetivos de trabajo de la UPEC? ¿Cuáles son los principios éticos y profesionales a consolidar entre los periodistas de nuestro país?

Ricardo Ronquillo Bello: Yo creo que los objetivos están en plena concordancia con el debate este que estamos teniendo aquí. O sea, para mí el objetivo esencial de todo lo que tiene que favorecer la Upec, con la ética, con los sub-proyectos profesionales, con todo, es acrecentar el grado de credibilidad y de autoridad del sistema de medios públicos de Cuba. Y digo más, para mí lo más importante es que el sistema de medios públicos de nuestro país se convierta en un verdadero contrapeso y en una de las formas más importantes de control popular de nuestro país.

Rosa M. Elizalde: Este equipo tiene grandes sueños y tiene además la particularidad de que la presidencia, tanto la profesional como la ampliada, está integrada por profesionales que se admiran por su trabajo, que han sido reconocidos por la membresía y que somos amigos desde hace muchos años. La Upec no ha tenido en todos estos años, en sus cincuenta y cinco años, un equipo tan cohesionado y tan esperanzado con las transformaciones que se ven en el horizonte, pero a la vez con unas herramientas tan importantes para poder aterrizar estos sueños y convertirlos en realidad.

Presentadora: Acompañarlos entonces en ese empeño que nos involucra a todos. Muchísimas gracias y felicidades. Gracias por estar en nuestro programa. Les reiteramos las felicitaciones. Por supuesto, a nuestros invitados, y desde el compromiso con la verdad y hacer un periodismo acorde a los cambios por los que transita la sociedad cubana, la prensa también se transforma. Recuerde que somos Puntos Cardinales, usted siempre regrese para conocer mejor el camino.

Ver vídeo: https://www.facebook.com/cubatvsitvc/videos/1773846622698929/UzpfSTE4NTA0NTI1MTUzNDcxNjoxODQ3ODYzODk4NTg2MTY4/

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