Los paréntesis contienen información

Tanto los paréntesis como los corchetes son signos de puntuación dobles, que se usan para añadir información complementaria y que se escriben pegados al primer y último carácter de la secuencia que encierran. Sin embargo, cada uno de ellos presenta sus especificidades, que es necesario tener en cuenta.

Como sino acotador o delimitador, los paréntesis:

  • Delimitan incisos. Te dije (y te insistí en ello) que…
  • Introducen datos o precisiones. José Martí (La Habana, 1953-Dos Ríos, 1895)
  • Marcan acotaciones. ELMIRA y ESPIRTA (Espantadas): ¡Abdala!1

Mientras que los corchetes:

  • Delimitan dentro de lo ya delimitado por otros signos. Y más adelante señalaba el documento: “[…] [los grados que] han tenido hasta la fecha carecían de toda validez legal […]”.2

Como signos auxiliares, que desempeñan funciones técnicas específicas, los paréntesis:

  • Añaden opciones: Se indicará(n) la(s) hora(s)
  • En las listas, pueden enmarcar los elementos introductores: a), b)

 

Mientras que los corchetes:

  • Delimitan un fragmento de verso escrito en renglón aparte: Fue largo el

                                                                                         [viaje y áspero el  camino.3

  • Señalan interpolaciones en el texto original: Subió la cue[s]ta con dificultad.

Hay un uso que ambos signos comparten: señalar las omisiones en una cita textual; sin embargo, es necesario pensar en el lector: quien lee textos impresos reacciona ante un determinado sistema de señales y lo más usual en nuestros medios editoriales es el empleo del corchete: “Otros lamenten la muerte hermosa y útil […] la muerte da jefes, la muerte da lecciones y ejemplos […]”.4

 Notas

1 José Martí: Abdala, en Obras completas, t. 18, Centro de Estudios Martianos, La Habana, 2007, p. 23.

 

2 Fernando Portuondo y Hortensia Pichardo: Carlos Manuel de Céspedes. Escritos, t. I, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1974, p. 201.

2 Nicolás Guillén: Elegía a Jesús Menéndez, Letras Cubanas, La Habana, 1982, p. 51.

3 José Martí: “Los pinos nuevos”, en ob. cit., t. 4, pp. 283-284.