Amador Vales, primer fotorreportero de la revista Bohemia, cámara en mano

Amador Vales González fue el primer fotógrafo de la revista Bohemia, publicación cubana que acaba de cumplir 110 años.

Vales nació en las Islas Canarias en 1897. Sus padres se establecieron en La Habana al terminar la Guerra Cubano-Hispano-Americana. En 1913, con 16 años, el joven Amador dejó los estudios para trabajar en la revista Bohemia como ayudante del director artístico, Antonio Rodríguez Morey, por indicación del cual estudió fotografía y grabado en los talleres del diario La Discusión, con el prestigioso maestro Federico Gibert.

Amador Vales progresó y desde la dura escuela de aprendiz llegó al emocionante oficio de reportero gráfico. En 1917 se convierte en el primer fotógrafo de Bohemia.

Sin dejar de trabajar en la revista, abrió un estudio fotográfico en la calle Belascoaín casi esquina a San Rafael donde anunciaba: “Para carné y postales, Foto Vales”. En 1924 y durante tres años encontró tiempo para ayudar a su profesor Federico Gibert a organizar el departamento de fotografía del diario El País.

En enero de 1927, el creador y director de Bohemia,  Miguel Ángel Quevedo Pérez,  enfermó y le entregó la dirección de la revista a su hijo de 18 años Miguel Ángel Quevedo Lastra, quien rodeado de periodistas de saber introdujo técnicas modernas que le dieron un giro más ágil y atractivo al semanario. También le brindó más valor a la fotografía armonizándola con el texto y comenzó a publicar grandes reportajes, entrevistas, deportes, entretenimiento, modas y cuanta información atrajera la atención de los lectores, lo que proporcionó a Bohemia una nueva vida y popularidad aumentando considerablemente la circulación.

Vales era el único reportero gráfico de la revista y su trabajo se multiplicó. También las colaboraciones de los fotógrafos y reporteros gráficos tanto de la Habana como de otras ciudades de la isla.

Cabe recordar que desde la época colonial y en los primeros años de la república, las revistas ilustradas no tenían reporteros gráficos en la plantilla. Las fotografías eran suministradas por los fotógrafos de los diarios que reportaban las actividades importantes que ocurrían en la ciudad y las revelaban e imprimen en sus cuartos oscuros particulares. Por lo regular captaban distintos ángulos, unos para el diario en que trabajaban y otros para las revistas donde colaboraban.

Una página de la legendaria revista Bohemia, con varias fotos tiradas por Vales

En aquellos tiempos los fotógrafos de los diarios trataban de llevar la la noticia lo antes posible para obtener la primicia. Cuando los periódicos publicaban la noticia no se oponían a que después de publicada los fotógrafos vendieran su trabajo a las revistas como un medio de mejorar sus ingresos, que eran bajos.

Los directores de las revistas recibían en sus despachos las fotos de la semana, no tenían que preocuparse por enviar a los fotógrafos a retratar, ni comprar los materiales, ni buscar el transporte, ni halarse los pelos si las fotos se velaban o quedaban movidas. Allí, sobre la mesa, tenían las imágenes de las noticias de la semana salidas de las cámaras de varios fotógrafos. Escogían las mejores, las publicaban acreditando al autor y las pagaban bien, mejor que los diarios, pero por única vez. Si la revista utilizaba de nuevo la fotografía que había publicado anteriormente, ésta no recibía ningún pago, ni crédito, y para colmo tenía un nuevo y desconocido padre: Foto de Archivo.

Hecho este comentario regresamos con el amigo Vales, y el acrecentamiento de su trabajo que a cada momento se tornara más arriesgado y peligroso. Sucedió que el presidente Gerardo Machado, a quien Rubén Martínez Villena llamó “el asno con garras”, aspiró a su reelección a pesar de la fuerte oposición popular y protestas estudiantiles. Estalló la revolución y Bohemia identificada con la justa causa revolucionaria y denunció los crímenes y desafueros del régimen. Los reporteros gráficos captaron los abusos de la temible y despiadada policía machadista conocida como “la Porra”, algunos recibieron golpes y palos, entre ellos Vales.

Rafael Pegudo, profesor de fotografía de la Escuela de Periodismo Manuel Márquez Sterling, me decía: “Vales siempre se destacaba por su osadía retratando tiroteos y los brutales atropellos de la policía machadista” … “Cuando cayó Machado, el 12 de agosto de 1933, coincidí con Vales en la balacera que se produjo en la farmacia de Prado y Virtudes, donde se había refugiado el jefe de “la Porra”. Un soldado que patrullaba el lugar lo mató de un tiro certero y el pueblo jubiloso lo subió a uno de los leones esculpido en bronce que adorna el Prado. Los dos retratamos el instante en que el pueblo lo aclamaba encaramado en el león… Yo publiqué la instantánea en Carteles; Bohemia, la de Vales que era mejor y dio la vuelta al mundo”.

Reportando desastres naturales. Una foto del Parque Maceo, frente al malecón habanero, cuando el ciclón de 1926.  (Foto del álbum de Panchito Pérez, reportero gráfico de El País.)

Otro compañero muy amigo de Vales, el reportero gráfico de El País “Panchito” Pérez Recio, coleccionaba en un álbum recortes de la prensa que hablaban de los premios, reuniones sociales y otras curiosidades de los reporteros gráficos y me mostró uno, publicado en la revista Bohemia el 13 de enero de 1946, que se refería a la valentía de Vales, cito: “En los tiempos de las tánganas en las calles habaneras, Amador Vales era el fotógrafo que mejores fotografías llevaba a su periódico. Todos lo aplaudían y admiraban. Nadie como él para meterse en un tumulto y avanzar frente a los disparos de las armas recortadas. La explicación pocos la sabían. Como Vales era sordo no escuchaba los disparos y seguía tomando las planchas”. Después que leí la nota, Panchito me comentó: “Efectivamente era sordo a las advertencias de sus compañeros y a los silbidos de las balas, porque no le importaba otra cosa que lograr la mejor foto para Bohemia”.

Después vendrían tiempos de gansterismo, golpes militares y Vales continuó de nuevo atrapando imágenes de sangre, terror y muerte. Un primero de enero llegó la paz y el pionero de los fotógrafos de Bohemia retrató la llegada victoriosa de Fidel y los primeros pasos de la revolución triunfante,  hasta el 25 de agosto de 1965. De ese día Bohemia publicó: “A los 68 años el miércoles 25 falleció el compañero Amador Vales González, que durante más de cincuenta años, desde 1913, fuera reportero gráfico de BOHEMIA y otras publicaciones habaneras. Auténtico soldado de la noticia, por la cámara de Vales desfiló más de medio siglo de historia de Cuba, con su variada gama de acontecimientos… Laborioso y cumplidor, jamás, a lo largo de toda su existencia consagrada al trabajo, dejó de cumplir sus obligaciones cotidianas en el quehacer periodístico. En un momento difícil para esta revista, cuando la traición pretendió destruirla, el viejo Vales, como afectuosamente todos le llamaban, permaneció en su puesto y duplicó su esfuerzo, leal a la publicación que era una manera de ser fiel a la Patria. La suya, día a día, ocupando una mesa en la antesala de la redacción, era una estampa familiar y querida, dispuesto siempre, más allá de su horario regular, a partir rumbo al escenario del suceso, cualquiera que fuera su naturaleza. En ese celo y sentido del deber, en su cabal concepto de la disciplina y el compañerismo, Vales era un verdadero trabajador de vanguardia, a la vez que un exponente de generosa calidad humana. Su desaparición constituye una pérdida irreparable para el periodismo nacional y un duelo para Bohemia”.

En las antiguas ediciones de Bohemia hay un crédito que se repite en las páginas graficas: “Fotos de Vales” En cada una de ellas está la mirada, la manera de ver la historia y la sensibilidad de un hombre que amó su profesión.

Fuentes:
• Conversación con Rafael Pegudo Gallardo, reportero gráfico de Carteles y El Mundo, profesor de fotografía de la Escuela de Periodismo “Manuel Márquez Sterling” y autor de varios libros de la especialidad, el 14 de agosto de 1980 en su casa.
• Conversación con Francisco “Panchito” Pérez Recio, reportero gráfico de El País, el 20 de junio de 1979.
• Conversación y datos de Frank Vales, nieto de Amador.

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