Presentación de la segunda edición del libro “La voluntad de prevalecer”, de Mario Cremata Ferrán en la 27 Feria Internacional del Libro de La Habana.De izquierda a derecha: Ciro Bianchi, Mario Cremata; y Claudia Hernández Cabrera, diseñadora del libro (Foto: YAG)

Mario Cremata Ferrán es un artífice de sortilegios. En su libro de entrevistas La voluntad de prevalecer, a la luz con Ediciones Boloña, de la Oficina del Historiador de La Habana, el joven periodista logra construir con audacia y sagaz olfato un  balance entre lo más personal y hechos conocidos de 18 figuras imprescindibles de la cultura cubana del siglo XX, para que siempre gane el lector al adentrarse por las páginas del texto.

Durante la presentación de la segunda edición del título, este 8 de febrero en La Cabaña, como parte de la 27 Feria Internacional del Libro de La Habana, el destacado cronista Ciro Bianchi Ross acentuó que en un género periodístico tan polémico y a la vez delicado, el autor logra manejar criterios, y sin sobrepasarse, acudir a lo más íntimo de estas personalidades y despejar interrogantes en el juego de las preguntas y las respuestas.

La voluntad de prevalecer  tiene a mi juicio un valor único, que es la “maldad” que, quizás sin proponérselo, ha manejado Cremata al realizar las entrevistas. Todos los entrevistados están en un edad muy avanzada, todos están en un momento de su carrera que no van a hacer  nada que vaya a modificar su obra, expresó Bianchi Ross.

Toda una miríada de intelectuales de la Mayor de las Antillas discurre en los trabajos que integran el volumen, publicados mayoritariamente en el diario Juventud Rebelde y la revista Opus Habana.

En el libro, Carilda Oliver Labra conversa con la pasión irreverente y desnuda que la caracteriza; y el reportero, al admirar la risa enamorada de la poetisa, se percata que la poesía no podrá morir jamás.

En su prólogo, la Premio Nacional de Periodismo José Martí, Miriam Rodríguez Betancourt, recalcó que muchas de estas figuras escapan de catalogaciones por su rica impronta, por ello, el autor comprende que “ningún quehacer los define mejor que su magisterio, polifacético, al servicio de la obra mayor, nuestra cultura”.

“De ahí que haya optado por un recurso bien legítimo para evitar clasificaciones limitadas, como el de centrarse en las que más pudieran representarlos o complementarlos: debajo del nombre de cada uno coloca un sintético título que aprehende alguna característica sustancial del interlocutor y de su trayectoria, o una frase significativa de este, o ciertas recurrencias subliminales presentes en la conversación, que igualmente contribuyen a redondear imagen e itinerario vital”, resaltó.

Así tenemos a la ensayista y profesora Beatriz Maggi, “La fecunda levitación”; a la vedette Rosita Fornés, “Los dones de la belleza y el carisma”; al intelectual Alfredo Guevara, “Pertinaz, lúcida interrogante”; a la poetisa Fina García Marruz, “Toda partida es bella”; a la investigadora y musicógrafa Zoila Lapique, “Por la empinada cuesta de la erudición”; a Monseñor Carlos Manuel de Céspedes, “El sortilegio imborrable de la sangre”; y al benjamín de este libro, el Historiador de La Habana, Eusebio Leal, “Guardián de la memoria”.

“Admito que los diálogos reunidos aquí nunca fueron previstos para ser abrazados en un solo haz, como se nos presentan ahora. Sin embargo, debo reconocer que durante el último lustro y en trance de complicidad, muchas de estas voces me animaron a concentrar en un único volumen algunas de mis entrevistas, seguramente como un modo de rescatar del olvido su propio testimonio”, compartió Cremata.

La voluntad de prevalecer es un texto escrito desde la cubanidad con un profundo conocimiento de la historia, el arte y la literatura nacional; producto de la pluma de un joven periodista, que en varios de los trabajos compilados, siendo aún estudiante, sorteó entresijos y acortó dimensiones para no quedarse con interrogantes deseadas en el tintero, y dejar evidencias de una época, desde quienes fueron, en gran parte, sus protagonistas.

El libro cuenta con diseño de Claudia Hernández Cabrera, edición de Vitalina Alfonso y de portada lleva una fotografía de Gabriel Guerra Bianchini, titulada “Los ritos de las ascensión”.