Aunque intento escribir sobre otros temas, en realidad el empleo abusivo de las mayúsculas continúa siendo el problema mayor entre escribidores cultos. Con esto quiero precisar que los estudiantes, de todos los niveles de educación, presentan infinitos problemas ortográficos; pero esta página no está dirigida a ellos. Por el contrario, los profesionales de la lengua han vencido esas carencias; pero sufren de un insuficiente nivel de información o de actualización acerca de una serie de detalles relacionados con la lengua materna.

Y no es precisamente que los académicos hayan facilitado el trabajo con las últimas normas ortográficas: todo lo contrario. En los últimos tiempos ha aparecido una ortografía diferenciadora o “diacrítica”. Por ejemplo:

Determinados sustantivos se escriben con inicial mayúscula cuando designan entidades u organismos de carácter institucional: Gobierno, Administración, Estado, Iglesia, Ejército, Armada, Policía, Parlamento. Sin embargo, gobierno (de un presidente x), policía (individuo), iglesia (edificio), ejército (agrupaciones más o menos numerosas). De igual modo, se escriben con minúscula y en singular, con valor colectivo, refiriéndose a grupos concretos de individuos: el ejército (las tropas), la policía (los agentes). Parece sencillo; pero con frecuencia, en la práctica, resulta complejo determinar si se habla de la institución o de una parte de ella y eso genera errores e indecisiones al escribidor.

Quiero aclarar que estos nombres de instituciones sí pueden tener plural y que nada impide decir y escribir: las Uniones de Periodistas, de Historiadores, y de Escritores y Artistas de Cuba o los Ejércitos Occidental, Central y Oriental.

En cuanto a las instituciones escolares, las menciones genéricas van en minúscula: la escuela pública cubana, la secundaria básica… Sin embargo, el nombre de la institución debe ir con inicial mayúscula: Asistió a la Escuela Pública no. 15. Matriculó en la Escuela Secundaria Básica Angola.

En general, los sustantivos que designan términos geográficos genéricos (ciudad, río, mar, océano, sierra, cordillera, cabo, golfo, estrecho…) deben escribirse con minúscula. Sin embargo, a veces se convierten en parte de un nombre propio de lugar, lo que no es siempre fácil de determinar, por ejemplo, Río Cauto y Loma Blanca son pueblos de Granma y Santiago de Cuba; Monte Barreto y Punta Gorda, playas del litoral habanero y de Sagua la Grande; La Sierra, una cayería ubicada en Santa Cruz del Sur; Puerto Esperanza, nombre de un pueblo y una bahía pinareñas…

De igual modo, se escriben con inicial mayúscula todas las palabras significativas de los nombres de los establecimientos; pero no el sustantivo genérico que les acompaña.: bar Sloppy Joe’s, cine Santa Catalina, teatro Martí, hotel Habana Libre, café El Louvre.

Como pueden ver, son muchas las precisiones acerca de la mayúscula y la minúscula. Además hay que reconocer que las diferenciaciones crean dudas y, peor aún, errores, errores y más errores.

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One comment

  1. Muy interesante esta revista, lme gustó el artículo sobre las mayúsculas y las abreviaturas.

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