corrupcion-696x453A la par del bloqueo económico, comercial y financiero que tanto perjuicio ocasiona a la economía y la estabilidad del pueblo, la desmesura alcanzada por la corrupción, la malversación y otras formas de saquear los bienes de la nación provocan daños inconmensurables al país y ponen en riesgo la sobrevivencia misma de la Revolución.

Sugiero que la prensa debiera tratar con transparencia los hechos gravísimos de corrupción que a través de los años, han enriquecido ilegalmente a quienes sustraen de las arcas de la nación.

La percepción del pueblo en este terrible asunto es generalizada. La población advierte, sin mucho esfuerzo, cómo no pocos se enriquecen mediante el robo continuado de los recursos del Estado y otras formas de saquear la economía nacional.

Consciente de las consecuencias morales, éticas y económicas de ese proceder, se demandan medidas más enérgicas contra estos truhanes, algunos de los cuales enmascaran su proceder fingiéndose revolucionarios, mientras otros, más libertinos, ni siquiera se preocupan de emplear tal simulación.

Rara vez nuestra prensa publica el nombre, el cargo que detenta o la sanción impuesta a estos delincuentes, de cualquier nivel, que incurrieron en semejante delito.

¿Qué impide ventilar públicamente la magnitud de los daños económicos que los émulos del imperialismo le ocasionan a nuestra economía? ¿Por qué nuestra prensa no da a conocer, con lujo de detalles, la magnitud de los perjuicios que causaron estos bandidos; por qué no se publican sus fotos en los medios; los años a que fueron sancionados; el decomiso de los bienes adquiridos con el dinero que robaron? ¿Qué nos lo impide?

Puede que detrás de la morosidad en hacer público estos delitos exista la intención de no dañar la imagen del país; tratar de que el enemigo no se entere de que en Cuba, como en cualquier otro lugar del mundo, hay corrupción y se combate.

Nadie como nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro se enfrentó a este modo de ver las cosas. Al esfuerzo por esconder realidades que saltan a la vista: ¡sí, en Cuba hay corrupción como la hay en cualquier otro país del mundo!

Durante el proceso de rectificación de errores y tendencias negativas, Fidel encaró públicamente este problema. Y cito: “Estoy convencido de que no nos debilita el que lavemos los trapos al aire libre (…); estoy convencido de que lo que nos asfixia, nos infecta, nos ahoga, es no lavar nunca trapos sucios por el temor de que el enemigo se entere allá en Miami, o allá, los imperialistas, y utilicen esto para atacarnos. Estoy convencido, pero convencido como de pocas cosas, de que airear todos estos problemas libremente dentro de una crítica socialista, revolucionaria, que no está inspirada en todas las porquerías del capitalismo, nos da una fuerza tremenda. Estoy convencido.

“Yo creo que lo más importante es que tengamos conciencia de que debemos usar la prensa en esta batalla, que es la batalla de la Revolución ahora y en el futuro… Los periodistas son un destacamento de la Revolución, y tratan de servir a la Revolución de la forma en que ellos creen que la sirven mejor y en las condiciones en que desenvuelven su trabajo, y nuestro problema consiste en saber cómo utilizar ese destacamento de la Revolución. Ese es nuestro problema, cómo utilizar de la manera más eficiente ese destacamento de la Revolución, porque no lo estamos usando de la manera más eficiente”.

Jesús Mena Aragón / Tomado de 5 de septiembre

Ver además

Presentan en Las Tunas documental “Vicente García, un General de Cuba”

Una investigación a fondo que pone en su debido lugar al combatiente mambí

Comentarios

Cubaperiodistas se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.