ernesto_vera00Por estos días se ha cumplido un año de la desaparición física del querido colega Ernesto Vera Méndez (1929-2016), quien fuera Presidente de la Unión de Periodistas de Cuba y respetado dirigente de los periodistas latinoamericanos.

Su impronta se desplaza por el centro del camino que transita nuestra organización y los periodistas revolucionarios y progresistas de nuestro país, de nuestro continente y del mundo.

Cuando más de doscientos jóvenes de todo el país confluyen a las Facultades universitarias para realizar sus pruebas de ingreso a la carrera de Periodismo, cuando nos preparamos para la celebración del próximo pleno del Comité Nacional de la Upec y reafirmamos nuestra disposición de ejercer un “Periodismo libre en Patrias libres”, como proclamara  la Federación Latinoamericana de Periodistas.

A propósito de la fecha, el compañero Juan Carlos Camaño, presidente de dicha organización regional, ha hecho pública la crónica de homenaje a Vera que reproducimos a continuación:

 

ERNESTO VERA, COMPAÑERO POR SIEMPRE

Vera sabía llegar antes a todas las citas para hablar de Cuba, de Martí, de Fidel, de las luchas emancipadoras de nuestros pueblos, de periodismo, de la globalización y del pasado, el presente y el futuro, en homenaje permanente a la continuidad histórica.

Después del café –que disfrutáramos en la galería exterior del Costillar de Rocinante, residencia del Instituto Internacional de Periodismo José Martí,  de la UPEC- o en su casa, un lugar fraternal y acogedor, Vera, el querido y respetado Ernesto Vera, no dejaba ningún tema en suspenso, discutía con pasión, sugiriendo líneas de acción e invitando a pensar y repensar.

La RevoluciónCubanalo tuvo entre sus hacedores desde el comienzo, en las buenas y en las malas, en los momentos de auge y cuando arreciaban las adversidades, haciéndose cargo cada día de la tarea de construir, cuidar y potenciar esa extraordinaria obra que el pueblo cubano, con Fidel en lo más alto, sembró como ejemplo de lucha por la independencia, la soberanía y el triunfo de los explotados sobre los explotadores.

Ernesto fue artífice -con su sabiduría, su ética, su dignidad, sus
enseñanzas y su esfuerzo físico en sus últimos años de vida-, de
semejante construcción ideológica, política y social en Cuba, prolongada en solidaridades internacionalistas a otros pueblos, otros continentes.

Soldado, militante, trabajador incansable en jornadas sin horarios y
muchas veces sin descanso. Ernesto, ejemplo, vivió como pensaba.

Daba clases en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí.
Cientos de jóvenes –y no tan jóvenes-, provenientes de casi todos los países de Latinoamérica y el Caribe, de África, de Asia, de Estados Unidos, de Europa, aprendieron a admirarlo y se formaron en el ejercicio del periodismo entendiendo el significado del contexto y la dialéctica.

Muchas y muchos jóvenes vivieron con Ernesto Vera la experiencia de entrar en contradicción con las “recetas” filosóficas, políticas,
económicas e ideológicas propias de las enseñanzas derivadas del
“sentido común” dominante.

En México, donde vivió algunos años junto a su compañera Fifi, dirigió el Centro Regional de la Organización Internacional de Periodistas, OIP, y en su vivienda, convertida en escenario de debates políticos y punto de encuentros organizativos, mujeres y hombres de distintos lugares del mundo renovaban, una y otra vez, sus compromisos en defensa de la humanidad y de los explotados.

Periodistas, historiadores, escritores, sindicalistas, artistas, compartieron horas de fructíferas discusiones que promovieron y apuntalaron la unidad y la acción de no pocos luchadores durante décadas.

A un año de su muerte, sus propias palabras nos lo recuerdan: “La crisis ética generada por la genocida política neoliberal mundializada alcanza gravedad mayor en el campo de las ideas, lo que da fundamento o razón de ser a este tiempo amargo de grandes tecnologías de inmediata difusión universal al servicio de la desinformación e incomunicación.

Si hace medio siglo (en referencia a la fecha que fuera fundada la
FELAP, año 1976) hubo la advertencia de las amenazas y se avizoró cómo enfrentarlas en nuestra función profesional y organizativa, la FELAP triunfante de hoy está en el deber de continuar y fortalecer el rumbo certero de no ceder jamás en los principios que la fundaron, mientras actualiza mejor sus formas de lucha”.

Juan Carlos Camaño

Presidente de la FELAP.

Deja un comentario

Cubaperiodistas se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.