pq
Nacho Levy, integrante del equipo de redacción de la revista argentina La Garganta Poderosa. (Foto: Autor)

La garganta se abre, expulsa las voces, no la de los silentes ni inmutables: traslada el sentir de los luchadores, de los amordazados; de quienes gritan y claman, pero ninguno de los grandes medios o transnacionales de la comunicación visibiliza en sus micrófonos, páginas de revista, periódicos o canales de televisión.

La Garganta Poderosa llegó desde Argentina para apoyar a uno de sus creativos en las presentaciones de la película Ni un pibe menos, en el 38 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana.

Sobre este medio y el movimiento popular La Poderosa al cual se adscribe, conversó Cubaperiodistas.cu con Nacho Levy, uno de sus integrantes.

En Movimiento …

Nacho nos contó que La Poderosa es un movimiento guevarista, latinoamericano, surgido en las villas de los barrios populares y favelas argentinas. Uno de sus objetivos primarios es construir poder desde abajo; y en esa línea tomaron el nombre de la motocicleta homónima en la que el Che Guevara y Alberto Granados viajaron por gran parte de la geografía sudamericana en 1952.

“Para nosotros la Patria grande no es una construcción filosófica ni abstracta; en la manzana alrededor de nuestra casa hay compañeros peruanos, bolivianos, paraguayos, argentinos,  y esta heterogeneidad cultural matizó nuestra organización desde su inicio.

“La Poderosa nació en 2004 en el barrio de Zavaleta en Buenos Aires; actualmente agrupa 44 asambleas de vecinos de todas las provincias argentinas. Emergió en un barrio precarizado donde las calles son tan angostas que ni las camillas de las ambulancias pueden pasar.

“Una zona vecinal que es denigrada por los grandes medios de comunicación y que obliga a los chicos a mentir cuando conocen a alguien o cuando van a entregar un currículum de trabajo”, comentó.

También, relató que en 2009 una cadena de televisión argentina publicó un informe que se llamó Zavaleta, un desafío a la muerte, demonizando la villa.

“Hicimos una movilización inmediata: los curas villeros de la línea del Papa Francisco, las organizaciones del barrio, los vecinos, cansados de la estigmatización que después sufren cuando la opinión pública absorbe esos recortes como verdades calificadas y nos presentamos en las puertas de la emisora.

“Montamos partidos de fútbol entre hombres y mujeres; cooperativas gastronómicas que repartían tortas fritas gratis en una zona residencial de clase media alta; y empapelamos todo el canal con afiches que decían: Yo aprendí a leer en Zavaleta. Yo conocí a mi novia en Zavaleta. Yo me quiero morir en Zavaleta.

“Y eso no lo levantó ningún medio de comunicación, ahí decimos que teníamos que tener nuestra propia voz, costara lo que costara. No podíamos seguir a la espera de las migajas de los mismos que nos injuriaban. Nos propusimos construir un horizonte sin negociar nuestra identidad”, explicó.

Cuando La Garganta Poderosa fue murmullo

“En octubre de 2010 cuando decidimos hacer un medio propio, pensábamos, ¿cómo nos íbamos a financiar?

“El capitalismo te ofrece dos alternativas pragmáticas para que un movimiento social pueda ser financiado: bajarte los pantalones ante una corporación multinacional y entonces evaporar las razones por la que fundaste el movimiento en primer lugar; o bajarte los pantalones ante una estructura partidaria, que tal vez te represente, pero que en algún momento de la coyuntura va a estar condicionada por determinados factores que exceden a la realidad del barrio.

“Nosotros no queríamos tomar ninguna de las dos; pero teníamos que financiar una revista, y entonces en consonancia con el ojo crítico de la izquierda el cual establece que solamente un movimiento es purista, genuino, si sus estrategias de financiamiento son las inofensivas: generar un bingo comunitario, un torneo de fútbol, una venta de ropa reciclada; pero en esas estrategias de financiamiento la plata que se mueve es la propia del barrio, y la villa no tiene un problema de distribución de la riqueza, el problema es que no entra riqueza. Entonces, ¿cómo generar que entre plata de afuera?

DSC_0570-001“Decidimos establecer una cooperativa. Cada una de las 44 asambleas se comprometió a juntar 2 000 pesos argentinos por mes en octubre, noviembre y diciembre de 2010, para pagar la beca de 500 pesos mensuales de dos fotógrafos y dos redactores, dinero invertido en la formación y sustento de compañeros que podían ser el día de mañana nuestros referentes comunicacionales.

“Durante tres meses ese financiamiento nos sirvió para formar personas que en muchos casos no habían terminado la escuela secundaria o la primaria. No hay periodistas en los barrios populares porque nadie se puede dar ese lujo cuando no te permite dar de comer a tus hijos”, agregó Levy.

Igualmente comentó que el compromiso de la cooperativa fue volverse sustentable luego del primer mes. Las asambleas de vecinos reunieron el equivalente a un salario mínimo argentino (6 000 pesos),  e imprimieron 3 000 revistas a un costo de dos pesos cada una.

“Coincidimos en realizar una revista con pocas páginas y gramaje de calidad para “hacer ruido”; que una publicación de movimiento social no estuviera impresa en papel higiénico y la usaran para lo que usaron toda su vida las demás publicaciones de líneas editoriales similares.

“Entonces 3 000 ejemplares: 1 000 se distribuyeron de manera gratuita entre quienes la hicimos y los otros se vendieron a un costo promedio de 10 pesos fuera del barrio por los propios comunicadores en la escuela pública, transporte, etc.

“Reinvertimos lo recaudado en la tirada del mes siguiente y le dijimos a las asambleas que ya no nos debían financiar las becas. Aumentamos la cantidad de ejemplares, y continuamos concertando con las villas una cantidad a precio de costo cuya posterior recaudación se invierte en proyectos en las comunidades. Con esa lógica, ya a los seis meses imprimíamos 50 000 copias”, nos contó.

Un medio, no un fin

En aras de romper ese bloqueo comunicacional y establecer un flujo en el que las noticias barriales trascendieran surgió La Garganta Poderosa el 1ro. de enero de 2011, y desde esa fecha sale todos los meses la revista de papel.

Pablo Gentili, secretario ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales manifestó que “La Garganta nació en Zavaleta para contar verdades, para hacer del periodismo lo que siempre debió haber sido: un ejercicio inquebrantable de libertad y dignidad”.

“No es la irreverencia ni el desparpajo lo que hace de esta una Garganta gigante e imprescindible. Es su obsesión por construir un lenguaje capaz de contar historias que pocos parecen dispuestos a contar. De narrar, de mostrar y de relatar desde el otro lado, desde el lado de los que nunca son invitados a opinar, pero no están dispuestos a callar ni a pedir permiso para ejercer su inalienable derecho a la palabra”, agregó.

Desde su primera edición que en portada estuviera gritando el futbolista Juan Román Riquelme, número 10 en ese momento del Boca Juniors, muchas han sido las personalidades que con la garganta en filo colaboraron con la revista: los ex mandatarios brasileños Dilma Rousseff y Luis Ignacio Lula y el uruguayo Pepe Mujica; el presidente boliviano Evo Morales; el Papa Francisco; Quino y su pequeña Mafalda; los cantautores Silvio Rodríguez, Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat; y el astro del fútbol Lionel Messi denunciando el asesinato de un joven militante a manos de la burocracia sindical.

“Construimos una estrategia comunicativa con el aval consentido de estas figuras emblemáticas de la política, el arte y el deporte al servicio de la agenda de los barrios populares, y en eso seguimos hoy, erigiendo nuestros propios canales de comunicación”, explicó Nacho Levy.

“El periodismo que pretendemos realizar es aquel que asume con humildad que hay saberes que no les fueron concedidos, y derechos que se les han dado de sobra. De eso tiene que desaprender para poder aprender, no solo por altruismo, sino también por estrategia, para instituir los conocimientos que están, intencionalmente, fuera del currículum de formación de los comunicadores del mercado”, agregó.

Ver además

La entrevista, posible puente roto

Reseña de un libro de Waldo Leyva

Deja un comentario

Cubaperiodistas se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.