Moraima López León, directora de la Radio en Holguín
Moraima López León, directora de la Radio en Holguín

Ha entregado su vida al medio más popular: la Radio. La vorágine del Sistema Radial holguinero no le impide ser mujer de familia. A pesar de sus responsabilidades, Moraima López León sigue mirando al cielo.

Desde la improvisada aula, con pizarrón incluido y construida con la complicidad del padre, la niña orienta a sus muñecas las tareas, las ayuda, reprende o alaba. No imagina que edifica las bases de un magisterio mayor, trasmitido por ondas, que rebasarán los límites de su querida Barajagua y llegarán a todos los rincones de su provincia.

Porque la vida no te cuenta sus planes, tampoco lo sabía mientras viajaba todos los días hasta Cueto para la Secundaria o cuando estudiaba en la escuela Juan José Fornet Piña, de esta ciudad. Tal vez, vislumbraba su futuro en la comunicación, porque declamaba en los matutinos, escribía bien, participaba en cuanta actividad hubiera y comenzó a destacarse en la filas de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC).

Pero cuando Fidel convocó al Contingente Manuel Ascunce, no dudó un minuto y se incorporó al 4to. Destacamento, en la especialidad de Español y Literatura. Ahí intercedía la noria del destino que, entre una y otra de sus vueltas, la trajo a la Radio, que la atrapó en sus apretadas redes para siempre, como le ocurre a la mayoría de quienes entran en ellas.

Eran tiempos de la nueva división político-administrativa y de cambios trascendentales, por lo cual el Partido se dio a la tarea de fortalecer la Radio para transformarla paulatinamente en el sistema organizado que conocemos hoy.

Así Moraima López León, joven con miles de sueños y hermosos ojos verdes, comenzó a trabajar en la emisora provincial Radio Angulo, donde ha sido guionista, asesora, directora de programas, sobre todo los infantiles y juveniles, subdirectora de programación hasta que, en 1991 fue designada su directora.

Justo en los años noventa comienza a dirigir un medio que sufre, como el resto de la sociedad, el embate del Período Especial. No obstante, la Radio holguinera logra abrir nuevas emisoras en municipios como Holguín, Sagua de Tánamo, Gibara y Urbano Noris y estudios radiales donde no los había.

Esa ha sido una de las mayores satisfacciones que ha tenido Moraima, porque fue un proceso difícil de preparación de las personas, pues existía gran talento, sensibilidad, pero no conocimientos; algunos no habían entrado en un estudio de Radio jamás y hubo que trazar estrategias para, a corto plazo y con calidad, sacar las emisoras al aire.

La magia incomparable de la Radio la ha hecho testigo de reconocimientos importantes para este medio, devenidos razones para su trabajo y orgullo, como la Réplica del Machete de Máximo Gómez. Radio Angulo ha sido sede de cuatro festivales nacionales y protagonista de cientos de desfiles, marchas, 26 de Julio, centro por varios años Vanguardia Nacional y de Tradición Heroica.

Ha hecho también periodismo, como en los días del ciclón Ike, cuando estuvieron como equipo más de 72 horas sin salir del estudio. Sobre ese hecho atesora muchas historias, como aquella de la señora que se encerró en el armario cuando su casa se derrumbó y llamó para pedir ayuda a la radio, desde donde recibió aliento hasta que llegaron a rescatarla.

Trabajar con personas inteligentes y talentosas es una de las mejores cosas que le han pasado, cuenta “La Mora”, porque en el sistema radial holguinero hay talentos de sonido, dirección, locución, periodismo y otros, avalados por gran cantidad de premios y reconocimientos, y estar entre las cuatro emisoras más prestigiosas y con mejores resultados del país.

No puede, ni quiere, deslindar los retos profesionales personales de los colectivos. Sabe que nos enfrentamos a una guerra mediática muy sutil, con agresiones muchas veces solapadas y desde diferentes posiciones, por lo cual conoce que ahora se trata de hacer mejor la radio convencional. Pero, además, ganar espacio en la Internet.

Jamás, en medio de la vorágine de vida que le demanda su cargo, ha descuidado lo más importante: su familia. Cómo lo hace, no lo sé, tal vez es alquimia o el don de la ubicuidad, pues esta redactora es testigo de la atención esmerada que le brindó a su mamá durante los muchos años en que tuvo que ser la auténtica madre de su madre.

Como la vi desvivirse en el cuidado de su hija y su nieto, esa misma hija querida que, aunque lejos, sigue siendo el centro de su existencia.

Sin embargo, los problemas, el trabajo, la casa y sobreponerse con gran entereza al dolor de la muerte de su viejita, entre las otras dolorosas pérdidas que trae la vida, no le han arrancado a “La Mora” la alegría de vivir, el sentido del humor, los dicharachos cubanísimos y la profunda sensibilidad humana.

Tampoco le han opacado un ápice la pasión. No ha dejado de ser la enamorada romántica de siempre, la melómana que ama la poesía cantada y al hombre que está a su lado. Así encuentra espacio para, junto a su compañero Blas González, quien también tiene responsabilidades complejas en el Minint, mirar el cielo de Holguín desde un parque o desde el portal de su hogar, en el reparto Piedra Blanca, o a través del prisma del “Cristal” de una cerveza en las noches holguineras. La vida la complació con esta relación, pues lo pedido, lo soñado, siempre llega.

La noria del destino, que la llevó a la Radio, la ha compensado con otras dádivas, como el optimismo a toda prueba y la fe en las virtudes de sus semejantes, valores del carácter que le ganan el amor incondicional de sus subordinados, para quienes ella resulta una madre especial.

Moraima también cumplió años el primero de agosto, al igual que la emisora que dirige, y la niña enamorada de la luna, que aún habita en ella, se desborda en la mujer que, junto a sus compañeros, despliega en el éter ese magisterio genial de la Radio, del sonido y las palabras, esa compañía para madrugadas y noches de insomnio, ese estar siempre junto a ti.

 

Por Ania Fernández Torres/ (Periódico ¡Ahora!)

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