Panel TV Masetti
De derecha a izquierda, Masetti, Carlos Rafael Rodríguez y Valdés Vivó, en uno de los interrogatorios.

Unos 40 prisioneros desfilaron ante las cámaras de televisión durante los días 21, 22, 24 y 25 de abril de 1961. Ninguno fue obligado a someterse a las preguntas del panel periodístico.

Días después de la victoria de Playa Girón, en el mes de abril de 1961, en el teatro de la CTC, algunos de los mercenarios capturados responden ante las cámaras de la televisión y los micrófonos a las preguntas de periodistas de los medios en Cuba que buscan esclarecer las raíces de ese episodio de agresión militar y señalar ante la opinión pública nacional y mundial a los que organizaron, armaron y pagaron a esa fuerza.

En los paneles estuvieron nueve periodistas: Luis Gómez Wangüermert, que actuó como moderador; Carlos Rafael Rodríguez y Raúl Valdés Vivó, director y subdirector del periódico Hoy;  Jorge Ricardo Masetti, director de Prensa Latina; Mario Kuchilán, director de Prensa Libre;  Guillermo Jiménez, director de Combate; Gregorio Ortega, periodista de la radio y la TV; Carlos Franqui, director de Revolución; y Enrique de la Osa, director de Bohemia. También participaron en el interrogatorio Lionel Soto y el teniente Sidroc Ramos.

Panel TV MErcenarios capturados
Varios de los prisioneros que prestaron declaraciones. El locutor Cepero Brito sostiene el micrófono para que respondiesen a las preguntas del panel periodístico.

Unos 40 prisioneros desfilaron ante las cámaras de televisión durante los días 21, 22, 24 y 25 de abril de 1961. Ninguno fue obligado a someterse a las preguntas del panel periodístico. El moderador o alguno de los panelistas en todos los casos les preguntaba si estaban dispuestos a contestar las preguntas de los periodistas. Todos respondieron afirmativamente.

La opinión pública siguió atentamente cada sesión que daba inicio en las primeras horas de la noche y concluía en las primeras horas de la madrugada. El periódico Revolución publicó la versión taquigráfica de todo lo acontecido. Después, Ediciones R publicó lo más relevante de los interrogatorios en el último de los cuatro tomos dedicados al episodio de Playa Girón.

Recuerdo que en aquellos días, aún no había sido totalmente concluida la obra de construcción del teatro de la CTC, ubicado en Centro Habana.

Muchas cosas interesantes ocurrieron en esos cuatro días. Quedó en claro, sobre todo, que la Casa Blanca, el Pentágono, el Departamento de Estado y la CIA fueron los responsables máximos de la sangre que se derramó en Cuba en abril de 1961, y además los intereses que movieron a los mercenarios reclutados en Miami y entrenados en Guatemala.

De los más de mil mercenarios, 800 aproximadamente eran de familias acomodadas, que habían sido latifundistas, terratenientes, dueños de ingenios azucareros, de industrias, de bancos, de minas, inmobiliarias y de medios de comunicación. Una buena parte eran miembros de los más exclusivos clubes aristocráticos, 135 eran ex militares del Ejército y de los servicios represivos de la dictadura de Batista, y el resto eran elementos lumpen o gente desclasada.

Jorge Ricardo Masetti
Uno de los paneles de periodistas. Aparecen Masetti, Kuchilán, Carlos Franqui, quien años después traicionó la Revolución, y Gregorio Ortega.

Entonces, trabajaba en la agencia Prensa Latina y acompañé, en esos días, a Jorge Ricardo Masetti, su director-fundador, al teatro de la CTC. Nunca olvidaré que como integrantes de la brigada mercenaria, organizada y financiada por el gobierno de los Estados Unidos, estuvieron tres curas españoles. Dos de ellos, Ismael de Lugo y Segundo Las Heras Calvo, fueron interrogados por Masetti, quien en más de una ocasión los puso en aprieto y desenmascaró el discurso de ambos sobre que habían venido en los barcos invasores cumpliendo una misión espiritual.

Este es, por ejemplo, un momento del diálogo entre el padre Lugo y Masetti:

PRISIONERO.- Estuve un momento en Miami unos días y ahí fue que hice contacto con esos muchachos…

MASETTI.- Mire, usted habla de los “muchachos” como si se tratase de un equipo de fútbol. Entre esos “muchachos” hay asesinos, entre esos “muchachos” está Calviño; los “muchachos” que no pueden quejarse de su asesoría espiritual, como usted dice. ¿Usted conoce al chino King?

PRISIONERO.- No señor.

MASETTI.- ¿Usted no lo conoce? Es un asesino que remató a un soldado rebelde de una puñalada en el corazón. Es su compañero, y es una de las personas que usted tiene que asesorar espiritualmente. ¿Usted conoce a Calviñó?

PRISIONERO.- No.

MASETTI.- Pues fue un ayudante de Ventura*.

Entonces, ya muchos episodios ataban a Masetti con los destinos de la Revolución Cubana. No podemos dejar de  recordar sus luchas por la independencia y la libertad de Cuba. Fue el primer periodista latinoamericano que entrevistase a Fidel Castro y a Che Guevara en la Sierra Maestra, en 1958, convirtiéndose en vocero de sus ideas en exterior. Participó en la organización de la Operación Verdad que trajo a La Habana a cerca de 400 periodistas de Estados Unidos, América Latina y Europa para que con sus propios ojos comprobasen la campaña de desinformación de la gran prensa norteamericana contra Cuba que, entonces, usó como pretexto los juicios y las condenas por fusilamiento a los más notorios criminales de la dictadura de Batista. Acompañó a Fidel en su histórico viaje por Estados Unidos, en abril de 1959. Se le encargó organizar y echar a andar algo que partía de cero: una agencia latinoamericana de noticias que rompiese el muro de desinformación establecido por unas pocas agencias transnacionales, entre ellas las norteamericanas AP y UPI. El 16 de junio de 1959, Prensa Latina lanzaba su primer despacho.

Cuando los mercenarios fueron cambiados por cómpotas, varios meses después de los acontecimientos de Playa Girón,  ya no estaba en Prensa Latina. Era reportero del periódico Hoy, y me correspondió dar cobertura a ese hecho.