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Los silencios de Obama

El presidente Obama en el Gran Teatro (Foto: Abel Padrón Padilla/ACN)
El presidente Obama en el Gran Teatro (Foto: Abel Padrón Padilla/ACN)

Cuando el presidente estadounidense Barack Obama le habló al pueblo cubano desde el Gran Teatro de La Habana, Alicia Alonso, pidió dejar atrás la historia de enfrentamiento bilateral con su gesto de extender “la mano franca”; sin embargo, dejó en el silencio temas que no pasaron inadvertidos para los presentes.
Para el profesor Leyde Rodríguez Hernández, del Instituto Superior de Relaciones Internacionales Raúl Roa, el discurso del mandatario “es una invitación a desmovilizarnos, a perder todo compromiso con lo que hemos construido como país en las últimas décadas”.

Apuntó que lo de olvidar el pasado no es nuevo y señaló que pretende con una gran dosis de pragmatismo, que el pueblo deje a un lado su historia y vaciarlo de los recuerdos negativos de la hostilidad, las agresiones imperiales, el intervencionismo militar y las guerras para construir su imperio y dominar el mundo.

Si nos borran el pasado corremos el riesgo de quedarnos sin soberanía, sin independencia, citaríamos solo aquellos pasajes de Martí que no sean antiimperialistas, subrayó.

Aseguró que cuando Obama habla de hacer cambios, anula de un plumazo que la Revolución fue el principal cambio en este país y que no solo trajo libertad, independencia, derechos, sino justicia social y dignidad.

El joven Yosuán Palacios declaró a la ACN que su generación no ha dejado nunca de soñar –como dijo Obama–, por eso es que durante más de cinco décadas los jóvenes de la Isla han construido el país que queremos.

La historia tiene un gran peso, por eso no olvidamos el pasado, es una de las lecciones que la humanidad nos ha dado y en ese sentido vemos con optimismo el futuro de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, pero siendo antiimperialistas, que es ser revolucionarios, basados en el amor a los próceres, mártires y a los líderes del proceso, agregó.

Para Yosuán, Obama perdió la oportunidad de utilizar el sistema de medios públicos de Cuba para anunciar que no dará más millones de dólares para destruir la obra de la Revolución y en cuyo objetivo están los jóvenes.

Barack Obama dejó de decir que reclamamos la devolución del territorio ocupado ilegalmente por la base naval de Guantánamo, que el bloqueo hiere profundamente al pueblo cubano, que hay que indemnizar a las familias que han perdido a sus seres queridos víctimas de acciones terroristas de grupos que operan desde Estados Unidos, subrayó Palacios.

Por su parte, Pedro Veliz, médico cubano que encontramos entre las primeras filas en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, dijo que Obama recordó que en África Occidental se unieron galenos cubanos y norteamericanos para enfrentar la epidemia del Ébola, una colaboración loable entre dos países.

También hace falta que la administración Obama respete al internacionalista de la Isla que está en otros países prestando ayuda, que incitan a migrar con el programa de visas paroles, promueven la migración irregular y eso lacera la formación de recursos humanos en la Mayor de las Antillas, apuntó.

Ejemplificó Véliz que puede haber colaboración en la concepción y fabricación de medicamentos, de tecnologías, vender medicamentos de impacto para la salud cubana y también autorizar las exportaciones de productos logrados por el desarrollo científico de la Mayor de las Antillas.

Queremos una colaboración no con paños tibios, como por estos días, que se habló solo de algunos aspectos, sino en la amplia gama que son las ciencias médicas, resumió.

Al respecto opinó Aixa Hevia, vicepresidenta de la Unión de Periodistas de Cuba, para quien el hecho de que el presidente equipara lo que hicieron los médicos cubanos con lo aportado por su país en el tema del Ébola, o el papel desempeñado en el logro de la paz en Colombia, no fue consecuente con los pasos que ha estado dando el gobierno norteamericano en el trato de iguales.

Obama no dijo muchas de las cosas que debió expresar para continuar en ese camino de respeto iniciado hace 15 meses; se paró a dar recetas, eso lo deja bien claro todo, han cambiado las tácticas, pero su objetivo sigue siendo el mismo, aunque algunos lo nieguen, enfatizó.

La vicepresidente de la UPEC coincide con el profesor Leyde en que el de hoy fue un discurso de mucho marketing, palabras bien aprendidas para un show.
Leyde Rodríguez Hernández apuntó que aunque Obama vendió su historia personal como un logro del sistema norteamericano, lo cierto es que el jefe de la Casa Blanca no dijo que cuando él ascendió al poder en Estados Unidos, ya era millonario.

En ese país el “demos” de democracia no se refiere al pueblo, sino al dinero, es una plutocracia, pues solo los millonarios y dos partidos que se alternan en el poder constituyen la democracia que Obama nos quiso vender, concluyó.
Quizás con las buenas intenciones de Obama podamos avanzar, comentó el cantautor Raúl Torres, autor de El regreso del amigo, quien aclaró que esa relación de la que habló el presidente tiene que ser desde posiciones de respeto a las decisiones del pueblo cubano.

Raúl Suárez, religioso cubano con seis décadas como pastor, consideró que el llamado del presidente a la libre profesión de fe en Cuba es un logro consumado en esta tierra.

Dijo que la realidad que viven todas las iglesias y manifestaciones religiosas de Cuba en los últimos 25 años es de total libertad de culto.
En Cuba el pueblo se siente libre para ir o no a una iglesia, incluso, antes bautizaba a cuatro personas al año y ahora cualquier iglesia local registra un centenar en ese mismo tiempo, declaró, al tiempo que afirmó que en Cuba se propician espacios para que las iglesias trabajen en la comunidad, con los niños, jóvenes, los discapacitados y ancianos.

Considera que el multipartidismo que pretende Obama para Cuba no ha significado la solución de los problemas sociales e históricos del pueblo norteamericano, sin embargo, en Cuba, el Partido único le ha dado al pueblo beneficios múltiples a pesar de las limitaciones del bloqueo.

Línea de pensamiento al que se suscribe el profesor Luis René Fernández Tabío, profesor e investigador del Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos de la Universidad de la Habana, quien señala que el sistema capitalista ya se probó en Cuba y sin buenos resultados.

Aunque el presidente Obama habla de dejar todo en el pasado, es algo que hay que pensárselo bien, porque son dos modelos muy distintos, puntualizó.

Reconoció que debemos mejorar el sistema económico cubano, se está trabajando en eso, avanzar en el fortalecerlo del Partido en su relación con el pueblo, pero no creo en abandonar los principios que vienen de Martí.

El Apóstol cubano no hizo ni dos ni tres partidos porque la división de los patriotas derrotó la guerra, más que nunca se necesita de la unidad de todos para mantener la independencia, afirmó.

El Héroe Nacional cubano fue un elemento recurrente en el discurso del mandatario en La Habana, incluso leyó fragmentos de la obra martiana, sin embargo, es precisamente José Martí quien más criticó en su época la democracia de Estados Unidos, argumentó el joven Yosual Palacios.

Jorge Legañoa Alonso / Agencia Cubana de Noticias

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Redacción Cubaperiodistas
Sitio de la Unión de Periodistas de Cuba