Rafael Correa, presidente de Ecuador
“Se trata de un plan sistemático ejecutado por la derecha internacional, con el auspicio de Washington”, afirma Correa

Para el presidente de Ecuador, Rafael Correa Delgado, la crisis política que vive Brasil, donde la mandataria Dilma Rousseff enfrenta pedidos de destitución, forma parte de un “nuevo plan Cóndor” contra los gobiernos progresistas de la región.

“¿Usted cree que eso es casualidad? Es el nuevo plan Cóndor (aplicado en la década de los 70 por las dictaduras militares del Cono Sur para coordinar el exterminio de opositores) contra los gobiernos progresistas”, declaró el mandatario en una entrevista en la televisión oficial.

En definitiva, se trata de todo un plan sistemático ejecutado por la derecha internacional con el auspicio de Washington para generar caos y desestabilización en los países gobernados por líderes progresistas, dejó entrever el mandatario ecuatoriano.

“Ya no se necesitan dictaduras militares, se necesitan jueces sumisos, se necesita una prensa corrupta que incluso se atreva a publicar conversaciones privadas, lo cual es absolutamente ilegal”, agregó.

De lo que se trata es de una nueva versión del Plan Cóndor, un esquema fascista para retornar al totalitarismo que asoló a América Latina en las décadas 70 y 80 del pasado siglo XX.

“Lo mismo le han hecho a Cristina (Kirchner), lo mismo le hicieron a Evo (Morales), con el hijo que todavía se lo está buscando, lo mismo le hicieron a (Nicolás) Maduro, se lo han hecho a Dilma, se lo hacen a Lula, lo mismo han intentado hacer con nosotros”, dijo Correa.

Los diputados brasileños realizaron el 18 de marzo la primera sesión para que una comisión especial recomiende la apertura o el archivamiento de un pedido de juicio político de destitución contra la presidenta Dilma Rousseff.

La crisis política brasileña se profundizó aún más esta semana, luego de que Rousseff intentara incorporar a su gabinete al expresidente Luiz Inacio Lula da Silva (2003-2011), acusado por la fiscalía general de Sao Paulo de ocultación de patrimonio. De ese modo, Lula hubiera obtenido fueros que le hubiesen permitido escapar de la justicia en primera instancia.

El nombramiento de Lula como jefe de gabinete fue bloqueado por un juez federal, y apenas duró en el cargo 45 minutos. Rousseff denunció una maniobra de “golpistas”.

“Es gravísimo lo que está pasando en Brasil. Querer romper el orden constitucional, sacar un presidente democráticamente electo es gravísimo, la judicialización de la política, si un juez que no tiene legitimidad democrática pueda tumbar a un gobierno, a un potencial candidato presidencial”, señaló Correa.

Fuente: www.cronicon.net