Los jóvenes quieren dejar de hacer más de lo mismo

DSC_0288Reunidos en tres subgrupos de trabajo, los 70 profesionales participantes en el Encuentro de Jóvenes Periodistas, que sesiona en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí, de la capital cubana, alumbran a la Upec con sus propuestas y recomendaciones.

El liderazgo joven, necesidad medular en nuestros medios.

¿Qué hemos hecho distinto y qué estamos haciendo desde que somos líderes? ¿Qué nos ha detenido para no hacer lo que queremos como profesionales? ¿Qué razones tendría un colega de más experiencia para ponernos trabas en el ejercicio de la profesión?

Estas, y otras interrogantes se hicieron escuchar en el subgrupo del Encuentro de Jóvenes Periodistas que reflexionó sobre el Liderazgo, y que contó con la moderación de Sergio Alejandro Gómez, del periódico Granma.

DSC_0260Los participantes, representantes de medios de prensa de todo el país y con disímiles dinámicas productivas, intercambiaron acerca de prácticas personales o cercanas a ellos, con las cuales visibilizaron que estas interrogantes no son fenómenos unívocos.

Una preocupación compartida es la carencia en el periodismo cubano, por problemas coyunturales, de una generación intermedia entre los jóvenes profesionales que llegan a los medios, y quienes ya están en ellos y poseen una mayor experiencia.

“No se trata de un cisma generacional”, comentó Sergio Alejandro, un joven que desde el periódico Granma asumió el reto de dirigir la página internacional de este diario.

Ser joven per se no es una garantía de transgresión, ni de romper esquemas. Primó por ello la idea de nuclear al talento sin importar la edad, y avanzar en función de la construcción colectiva de un periodismo mejor.

Jesús Muñoz, de la Editorial de la Mujer, expresó que el talento tiene que ver con el trabajo en equipo. “Cada persona que asume el liderazgo debe conocer las potencialidades de sus subordinados y los roles que pueden desempeñar”.

“No existe un manual para dirigir”, comentó Gabdiel Silva, de Radio Metropolitana. “El liderazgo debe lograr que toda la gente se involucre, debemos unir, no segmentar, y eso es difícil de lograr, pues ningún colectivo es igual a otro”, agregó.

Otros temas tratados fueron la necesidad de articular juventud y experiencia en las redacciones; las “fuentes intocables” de algunos colegas más experimentados; la poca disposición a asumir cargos de quienes son líderes naturales, y el éxodo desde los órganos de prensa públicos a otros medios “alternativos” y otros sectores.

Entre las propuestas esbozadas por los jóvenes colegas para solventar estas prácticas se encuentran que la Unión de Periodistas de Cuba facilite la implementación de cursos de liderazgo; crear experiencias de órganos de prensa autogestionados que funcionen bajo nuestros principios y seguir su desempeño; buscar mecanismos que potencien el trabajo del colectivo en la toma de decisiones.

También, reevaluar a los periodistas para determinar su preparación; perfeccionar sistemas de evaluación y regirlo por las buenas prácticas; fortalecer el papel de mediador de la Upec entre medios, periodistas y políticas para hacer cumplir los cambios en la prensa, de ese modo no podrá censurarse una buena idea.

Transparentar el proceso de políticas públicas relacionadas con el periodismo de modo tal que haya herramientas para defenderse y legitimar las ideas jóvenes y revolucionarias; potenciar las mejores dinámicas en el sistema de comunicación pública (entre periodistas y funcionarios), estuvieron entre las necesidades a dirimir.

Igualmente, se propuso crear espacios para promover el intercambio de buenas prácticas de liderazgo, acompañar y apoyar su superación, así como identificar mecanismos atractivos para su preparación.

Para finalizar, se planteó realizar talleres en las facultades en los que mostrar a los estudiantes las experiencias de los medios, y seguir la evolución de todo lo comentado para ver cómo desemboca en resultados.

Quienes debatieron en el subgrupo de liderazgo abogan por romper manías periodísticas vacías y dinámicas viciadas. Defienden desde el periodismo, dejar de hacer más de lo mismo y acercarse un poco más a lo que nos hace falta.

Abogan jóvenes periodistas por mayor protagonismo

¿Cuánto han ganado los jóvenes y cuánto influyen ellos en las tomas de decisiones de sus medios de prensa?, fue una de las preguntas debatidas por un subgrupo sobre Participación en la primera jornada del Encuentro Nacional de Jóvenes Periodistas.

DSC_0327Más de ochocientos profesionales cubanos, menores de 35 años, trabajan como periodistas en medios nacionales, provinciales y municipales. Para ellos, el inicio de la vida laboral es una incógnita que desandan poco a poco tras el paso del tiempo.

Al decir de Yosley Carrero, moderador del grupo que analizó la temática Participación, cada redacción tiene sus particularidades y en cada lugar son acogidos de diferentes formas los recién egresados, quienes deben ser capaces de ganarse el lugar al que aspiran al demostrar su competencia y profesionalidad.

Muchos jóvenes prefieren otros medios, a la radio le temen, no les gusta, es muy difícil porque exige mucha consagración y esfuerzo, argumentó Carlos Alexis Iglesias, Jefe de Redacción de Radio Guamá, por eso es necesario darle atención priorizada a los recién graduados y convencerlos para que se enamoren de la profesión.

Entre anécdotas y comentarios el tiempo fue transcurriendo, cada cual expuso sus criterios y experiencias sobre las principales problemáticas que entorpecen el desempeño laboral en sus medios de prensa.

Para Osmary Rodríguez, de radio Imías, en Guantánamo, el secretismo es un lastre que arrastran y entorpece el quehacer diario. “Cada día de transmisión es una escuela para nosotros, la población quiere saber y reconoce nuestro trabajo, tratamos de hacer un periodismo propio que refleje la vida de las montañas guantanameras”.

En tanto Nury Pons, de la televisión avileña, reconoce que aún existen lagunas en los planes de estudio de la carrera de periodismo, esas lagunas limitan nuestro trabajo y el desempeño laboral de cada uno de nosotros, además, en las redacciones, cuando los jóvenes llegamos nos ven como los apagafuegos, algo que atenta contra nuestra superación.

Hay que ganarse los espacios, hay que demostrar voluntad, capacidad y deseos de trabajar, expresó Yasel Toledo Gormache, del periódico La Demajagua, de Granma, solo así nos podremos ganar el respeto para hacer lo que más nos guste.

Yuniel Lavacena Romero, del diario Juventud Rebelde, mostró cómo trabajar con los jóvenes y cómo hacerlos sentirse parte de los colectivos al exponer las experiencias con los grupos creativos existentes en su medio de prensa, experiencia que se puede extrapolar a otras redacciones.

¿Qué se puede hacer desde la UPEC? ¿Cómo los atiende la organización? y ¿por qué hay jóvenes que aún no se han afiliado a la Upec?, fueron preguntas que recibieron diferentes criterios y pusieron a reflexionar a los participantes en el encuentro.
Al decir de muchos, hay demora en los trámites para el ingreso a la Upec, la superación que se planifica a través de la organización no siempre responde a los intereses de los jóvenes, y que hace falta dinamizar más la Upec porque algunos la ven como un instrumento para resolver problemas materiales, son algunos de los elementos esgrimidos en el debate sobre Participación.

La ética vista como construcción colectiva de valores

Todo comenzó por el color señalizado en la credencial de quienes participan en este subgrupo marcada con un círculo amarillo. Ello dio pie a Yailín Orta, subdirectora de Juventud Rebelde, en su quehacer como moderadora del tema, para tratar de encontrar simbolismo en la pintura: “amarilla es la luz del semáforo que transita entre el verde y el rojo, amarillo es el sol, y Cintio (Vitier), nos habló del sol del mundo real, así que pienso que la ética es el sol de nuestro mundo”.

Llamó la joven profesional a sus congéneres a lograr un espacio de construcción colectiva sobre temas urgidos de reflexión y actualización, como es el Código de Ética de la Upec y de la ética profesional en general, no mediante una catarsis, si no llevando el análisis a cada nuevo escenario de convivencia.

En el ejercicio de motivación de los 23 jóvenes de este subgrupo, un audiovisual enfatizaba sobre el reto del aprendizaje, de la importancia de soñar y hacerse a la idea de que el cambio no significa perder lo que ya se tiene sino añadir como vía de desarrollo, y Yailín exhortaba entonces a desmenuzar los argumentos conceptuales y prácticos recogidos en el documento de ética de la Upec.

Así las cosas, el subgrupo se volvió a dividir, esta vez en tres pequeños grupos para analizar el texto del Código de Ética de la Upec y su reglamento, que, tras una hora de análisis y debate salieron a relucir detalles y propuestas concretas de este importante instrumento con que cuenta la organización para el aspecto moral de sus afiliados, aunque hubo una interrogante reiterada ¿y con qué código de ética se miden las actuaciones de quienes no son miembros de la Upec?

Gestión y autogestión de cursos para la superación profesional, eliminación del triunfalismo en los trabajos que se publican; ¿se contempla como plagio el corta y pega de textos y fotos tomados de internet?; ¿quién decide lo que es una información sensible?; ¿cómo desterrar los vacíos informativos?; temas concurrentes en el meollo analizado, y de ahí la propuesta de que el Código refrende que el primer deber del periodista es con su pueblo.

Los reunidos, expusieron asuntos como que la persona que escriba en un medio público, o en un blog propio, o en las redes sociales, tenga coherencia con su propia ética, no puede ni debe haber un desboblamiento moral según sea el soporte de la obra; que las fuentes no decidan qué publicar (que también es faltar a la ética); que la verdad no duela; que se tenga en cuenta que la ética es una proyección personal; que el documento analizado contemple la mediación de internet (más aun en la hipermedialidad, que hace difícil reconocer el plagio).

IMG_8150Hubo consenso al plantear el desconocimiento del Código de Ética, que debe estudiarse en las escuelas de periodismo y luego, al llegar el egresado a un medio de prensa, repasarlo incluso, de conjunto con los periodistas que llevan años y se les olvida su contenido.

Mucho se debatió acerca del desdoblamiento de algunos que en los medios para los que escriben, crean de una manera y se olvidan de ese sentido de pertenencia para poner en blogs, Facebook y Twitter, lo contrario, o dejarse llevar por quien mejor les paga. Se reclama así, aparte de la regulación y la actitud consciente del periodista, que los medios públicos normen también cómo han de responder en la Red de redes, sus trabajadores. No se puede ser rojo en un medio, y rosadito claro en otro…

Y claro, en una confrontación de temas profesionales de alto vuelo, no pasó por alto que el asunto del salario afecta también el ejercicio del periodismo, aunque también se reflexionó sobre que subir el salario no resolvería de facto el problema de la ética y el multicompromiso de trabajar para varios medios a la vez.

Enmendar y reacomodar las indisciplinas sancionables según el Reglamento, de recoger explícitamente en el Código la no discriminación por género, raza, orientación sexual y religiosa, entre otros aspectos, signaron el debate de este subgrupo sobre el tema de la ética, cuya relatoría recogerá al detalles las propuestas y recomendaciones a la Unión de Periodistas de Cuba.

Yoandry Ávila Guerra, Jorge Gorgoy Crespo y Zenaida Ferrer Martínez