Vista del encuentro Entre Colegas, dedicado al 40 aniversario de la Operación Carlota (Foto: Yoandry Avila)
Vista del encuentro Entre Colegas, dedicado al 40 aniversario de la Operación Carlota (Foto: Yoandry Avila)

Mucha historia, mucho apego a la profesión periodística, mucho amor a un país donde miles de cubanos dejaron sus vidas e impronta, se palpó este lunes en un Entre colegas dedicado a rememorar la Operación Carlota, justo a pocos días del aniversario 40 de la histórica gesta en Angola, cuando varios corresponsales de guerra que reportaron la misión internacionalista de las tropas cubanas en aquel país, recontaron anécdotas y recuerdos.

Uno de los colegas que integró el grupo de profesionales de la prensa cubana pionero en esa misión, el Premio Nacional de Periodismo José Martí, Hugo Rius Blein, condujo el memorable encuentro, al que asistió, motivado por el crucial asunto, el presidente de la Upec, Antonio Moltó Martorell, aunque aún no está incorporado de lleno a las actividades habituales de su responsabilidad por prescripción médica.

Para comenzar, Rius Blein evocó a sus compañeros en la primera misión periodística, algunos de los cuales ya no están físicamente entre nosotros, y aseguró que ellos tuvieron el privilegio de iniciar una hornada de periodistas que durante 13 años compartieron riesgos y vicisitudes junto a los soldados cubanos, en una experiencia enriquecedora para el espíritu.

Presentó el documental Valió la pena, del colega Milton Díaz Cánter, del SITVC, cuya visualización permitió a los presentes evocar el conflicto en el que Angola se vio envuelto por más de 25 años, amenazada por fuerzas externas e internas, hasta lograr convertirse en una nación libre e independiente y con gran desarrollo económico.

El realizador Díaz Cánter, reconoció el aporte de Manuel Rojas García, de quien partió la idea del documental sobre aspectos que solidificaron los nexos entre Cuba y Angola, y agradeció a su equipo técnico integrado por prestigiosos profesionales y militares que participaron en esa contienda.

Milton dijo, además, que sin el apoyo de muchas personas no se habría logrado la recopilación de esta obra.
Profesionales del periodismo que peinan canas y estaban ahí emocionados de haber sido partícipes de esa epopeya, otros de generaciones más jóvenes, como Katiuska Blanco, fotorreporteros, camarógrafos, integrantes de la Fílmica del MINFAR (a la que hay que agradecer su excelente aporte documental sobre esos sucesos y muchos otros de nuestra historia), militares retirados y en ejercicio, dialogaron entre sí para rememorar hechos y momentos trascendentes en el empeño de romper la conspiración internacional del silencio sobre lo que sucedía en el país africano y de los éxitos militares que ya estaban teniendo las fuerzas del MPLA.

Se narraron vivencias en diversos sitios y tareas, y se resaltó que las tropas cubanas dieron tratamiento humano y ético a los prisioneros y a los pobladores de los lugares por donde avanzaban, con sentimientos muy humanistas hacia las víctimas de esa deplorable guerra.

Moisés Saab, uno de los integrantes del primer grupo de periodistas que marchó a Angola en 1975, nombró a cada uno de quienes formaron parte de ese equipo, y resaltó la preocupación de Fidel, de Raúl y de otros jefes y oficiales, por la vida de los hombres, “que no te maten a nadie”, era una frase reiterada, aseguró. Eso y lo vivido y ahora ver los adelantos del país que ayudaron a salvar, le convida a reiterar como dice el documental Valió la pena.

Tengo a Angola en el corazón, confesó un camarógrafo; otro habló de héroes anónimos y de tareas cumplidas, aunque en aquellos momentos, algunos no supieran bien lo que estaba pasando allí; otro trajo a colación la experimentación sin miedo pero con nostalgia, y de cómo ese aporte cambió el curso a los acontecimientos en África, y no solo en Angola.

A Angola hay que verla y pensarla en varios momentos, uno cuando los portugueses abandonaron su territorio en 1975, en los largos años de guerra contra enemigos externos, y luego desangrándose entre las fuerzas internas que apoyaban desde el exterior países capitalistas para impedir la independencia del territorio, y luego de 2002 bajo la presidencia de José Eduardo Dos Santos, hasta hoy, en que avanza hacia el desarrollo socio-económico con estabilidad y unidad política.

El presidente de la Upec, Antonio Moltó, entrega a Milton Díaz Canter una caricatura personal realizada por José Luis, de Palante (Foto: Yoandry Avila)
El presidente de la Upec, Antonio Moltó, entrega a Milton Díaz Canter una caricatura personal realizada por José Luis, de Palante (Foto: Yoandry Avila)

Tarde memorable de historia vivida y vívida. Merecido el reconocimiento a Milton Díaz Cánter, a quien Moltó entregó una escultura que reproduce la estatua del Che en su mausoleo en Santa Clara y una caricatura realizada por el humorista gráfico José Luis, de la Editorial Palante, tras hacer profundas reflexiones sobre lo que nos toca hacer para que las jóvenes generaciones conozcan sobre estos y otros hechos que dan fe y forjan conciencia.

Este homenaje realizado en la Upec a los combatientes y periodistas que arriesgaron y ofrecieron sus vidas para liberar a ese pueblo africano, se hizo extensivo a personal de educación y de salud cubano que durante la guerra y en tiempos de paz, contribuyeron y aún lo hacen, a sanear e instruir al sufrido pueblo angolano.

entrecolegas3Por la importancia de este encuentro, por el aporte de la Revolución cubana a la historia de ayer y de hoy , por el ejemplo enaltecedor de la conducción de Fidel, y porque se quedaron muchas cosas por decir, los participantes en este Entre colegas, propusieron propiciar nuevas citas e invitar a jóvenes profesionales y estudiantes a conocer de primera mano, aspectos de la Operación Carlota, que ellos tendrán a bien protagonizar.

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