Cuando un colega se va, el corazón entristece

jose-angel-stgoSensible pérdida para el gremio cubano y en particular de Santiago de Cuba, el deceso del subdirector del periódico provincial Sierra Maestra, José Ángel Álvarez
Se supone que debíamos estar preparados para lo peor por su estado grave, sin embargo la noticia resonó en los oídos con una expansión directa al corazón de todos.

Murió José. Aquel mensaje fue de boca en boca dejando lo amargo de su esencia. No es posible escribir de tí con la mente turbada de tantos recuerdos y con los ojos nublados por el llanto, pero se impone decir algo, no puedes irte en silencio absoluto si por donde pasaste dejaste siempre ruidos y afectos.

Yo definiría simplemente esta cuartilla diciendo. Ha muerto el Hombre, el Amigo, el compañero, el hermano, el profesional que escribió siempre de manera atinada y precisa, el que sacó a los más serios y circunspectos, sonrisas con sus travesuras y ocurrencias. Cómo entonces enmendar estas líneas.

Hablar de José hoy y siempre será en Presente, con Mayúscula, con la alegría que contagiaba a su paso breve por esta vida, que nos trae y nos lleva y ha puesto este 30 de Agosto un asterisco entre los que le conocimos y le apreciamos.

La responsabilidad como Jefe de Información del periódico Sierra Maestra lo distinguió durante los más de ocho años que cumplió esas funciones, se desdoblaba de jefe a reportero con la facilidad que tienen aquellos que aman la profesión y escribía líneas hermosas como un periodista  experimentado de cualquier  tema que escogía o que fuera necesario para una página.

Si alguien se encontraba en apuros, él estaba ahí, sin decir nada, solo moviendo la cabeza o mirando de soslayo con sus ojos pequeños; fue justo siempre en los análisis que lasumió en sus funciones y trató a todos con inmenso cariño, por eso cultivó muchos amigos en el gremio periodístico y fuera de este.

Bastaba conocer a José Ángel para apreciarle como un amigo de largos años y es que él fue así, tenía el don de conquistarnos poco a poco y ahora, nos deja en su partida como herencia, su limpio corazón, su alegría, su profesionalidad  y su eterna y sincera amistad.

(Lourdes Palau – Foto: Minerva Viñals, para Cubaperiodistas.cu)