El 3 de octubre de 1965 fue constituido el Partido Comunista de Cuba y eligió su primer Comité Central, que entre los acuerdos decidió crear el diario Granma como su órgano oficial. En ese acto el líder de la Revolución leyó la carta de despedida del Che.

Los fundadores todavía recuerdan las asiduas visitas de Celia Sánchez y Armando Hart. En un sitial histórico conservan el sillón donde ella se sentaba y documentos revisados para su posterior publicación por el Comandante en Jefe, cuya presencia era frecuente. Decenas de periódicos son invaluables por su contenido y la firma de importantes figuras de las letras, el periodismo y la política en Cuba. En momentos de aniversarios es usual hablar o conversar con los iniciadores, pero partiendo de que estos son y permanecen por derecho propio, preferimos romper protocolo y transitar por caminos del colectivo del diario Granma, que ha asumido con dignidad y entusiasmo el reto de irrumpir sin ambages en el periodismo ciudadano e incorporar, sin prisas, nuevas obras comunicativas y diferentes formas de hacer la rutina productiva. Medio siglo de existencia los alcanza atrapados en ese desafío también inherente al resto de la prensa nacional, con el añadido de que siguen proa al futuro con tripulantes mayoritariamente jóvenes, algo que los directivos de ese rotativo califican como una fortaleza, por la preparación, interés y responsabilidad con que cada quien asume sus funciones en las redacciones, en el diseño, la fotografía… Sin embargo, el aderezo y la guía siguen corriendo a cargo de los más experimentados, incluso de quienes ya no están. Es la varilla con la que se miden de manera constante.

El intercambio durante el proceso editorial es una constante en el director de Granma, Pelayo Terry Cuervo, con una de las pruebas de página en sus manos. Foto: José R. Rodríguez Robleda

Cartas al director

Los lectores quieren saber qué pasa, qué ocurrió con una denuncia, por eso cada viernes esperan con avidez para ver la sección de correspondencia, publicada por primera vez el 14 de marzo del 2008 y que no ha permanecido estática. De forma similar ocurre con otros espacios posicionados ese día de la semana: la página de opinión y los reportajes de corte investigativo. “Al principio a las cartas les poníamos el nombre en abreviatura, y hubo comentarios de que las inventábamos, por eso decidimos identificarlas con nombre completo y dirección particular, una forma de que ese hombre o mujer asuma una responsabilidad pública”, refiere Oscar Sánchez Serra, subdirector de Granma. Otro paso fue divulgar las respuestas de los organismos e instituciones, y cuando consideraron que aquellas no satisfacían o impedían un fluido diálogo con la población “introdujimos nuestra opinión con la coletilla, que vio la luz el 3 de diciembre del 2013 y ya hemos publicado casi 90”, precisa. Pero no han quedado ahí. Hay y habrá más porque a la avanzada de los emprendedores e inconformes están quienes timonean este Granma. Su director, Pelayo Terry Cuervo, afirma que haber introducido la coletilla varía la manera de relacionarse con el público, igual que el tratamiento de temas de interés social o de otro tipo con diversidad de géneros y menciona suplementos dedicados en su momento a hechos de la Cultura, la Política y el Deporte, aunque considera gran deuda publicar uno dedicado a la Economía, como tiene el periódico Trabajadores.

El otro diario

Resulta imposible desligar las tecnologías de la Información y las Comunicaciones (Tics) de la vida cotidiana y la prensa no queda exenta. El semanario Granma Internacional fue el primer medio de prensa cubano en i nsertarse en la web, allá por agosto de 1996 y casi un año después le siguió los pasos la versión diaria, hoy en una etapa lozana, lo cual ha demandado ajustes no solo técnicos, sino además editoriales, para poder expresar de forma expedita y a más público lo que colocan en las páginas de papel. En los últimos dos años por esa vía ha crecido el intercambio con los lectores, y los comentarios suman casi 160 mil, “unos 500 nos siguen diariamente, y los hay permanentes”, dice Oscar.

Y tal parece que las celebraciones el 14 de marzo por el Día de la Prensa, en homenaje al periódico Patria fundado por José Martí, se han convertido para ellos en escalones a subir. En esa fecha del pasado año salió la nueva web. Si bien para escribir deslindamos el periódico de papel del digital, el concepto es integral allí donde los forjan. Las precisiones fluyen de Pelayo, casi capturado en una oficina a pesar de los agobios de una edición en franca fragua. “El periódico impreso va camino a un nuevo diseño, pero no basta con eso si los contenidos que proponemos no son los adecuados ni los que solicitan la dirección del Partido y los lectores. La aspiración principal es hacer un Granma mejor, que refleje cada vez más la realidad del país en su gran diversidad. “Y eso será no solo con la tirada de 500 mil ejemplares y una moderna página digital, sino cuando nos convirtamos en líderes de la multimedialidad en la web, pues habremos incorporado una salida hacia lo audiovisual, como sucede en el sector a nivel mundial. De ello están conscientes los trabajadores sobre todo del área editorial y en eso ayudará sobremanera la juventud de muchos de nuestros periodistas que son ‘nativos digitales’”, asevera.

En todo ese empeño tienen su rol los fotorreporteros, una mezcla de consagrados con noveles figuras entre las que se encuentran Yaimí Ravelo y Anabel Díaz, para las cuales nada supera la adrenalina de su profesión, que requiere soltura y cero nervios. Sus inicios en el periódico no fueron por el departamento de las lentes y las cámaras. Hasta allí llegaron por las oportunidades que tuvieron en el centro y su interés personal, fortalecido en un colectivo donde debaten mucho en pos de buscar la excelencia. Yaimí hoy sonríe, pero imagino su cara cuando tiró su primera foto en un evento deportivo y el profe Juvenal Balán luego de censurarle y decirle cómo lograr una buena imagen la envió de vuelta al tabloncillo de la sala polivalente de Plaza de la Revolución.

Una sola agenda

El nivel de las aguas para zarpar con viento a favor les llegó con los Lineamientos aprobados en el VI Congreso del Partido. Su aplicación es de los asuntos que no pueden faltar en sus páginas, tampoco los solicitados por los lectores y aquellos vinculados a la sociedad a la cual aspiramos, como la formación de valores.

Las estrategias de trabajo son desmenuzadas por la otra subdirectora, Karina Marrón González. De forma vehemente y con hablar pausado significa cómo las conforman, con intervención activa de los periodistas, incluidos los corresponsales, los comentarios de la web y las cartas de los lectores, “una vía muy fuerte de alimentación para poder acercar las agendas públicas y mediáticas, parte de los grandes reclamos del periodismo en Cuba”, declara. No escapan a su explicación los esfuerzos por recuperar el seguimiento informativo, y porque los escritos tengan frescura sin perder en profundidad, buscando ampliar el diapasón de lectores. Conocen los retos y no se desaniman por lo que falta, como buenos tripulantes están pendientes del pasito hacia la meta más próxima. Tesoros bien guardados Numerosas fotografías y negativos, entre estos últimos unos 5 millones de fotogramas, están a buen recaudo en el centro de documentación del periódico, que bien puede decirse atesora en imágenes una parte de la historia cubana y no solo la post revolucionaria. A Delfín Xiqués, jefe de ese departamento, no le bastan los 40 años dedicados a trabajar en Granma; “hay tantas cosas por hacer en el centro que me gustaría tener 20 años menos”, asevera. Su referente es Anita, fundadora, con memoria indescriptible a la hora de identificar las instantáneas, esquiva para las entrevistas, solícita para brindar un servicio u orientación, ágil todavía desandando por escaleras y pasillos.

(Tomado del periódico Trabajadores)

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