Bahamas, Curazao y Malvinas: tres nombres de nuestra América

Ya en otra ocasión, hablamos acerca de algunos nombres de la geografía americana como México, Jamaica, Guatemala, Haití, Brasil, etc. y su historia. Veamos hoy algunos otros…

La Actual Mancomunidad de las Bahamas, antes de la conquista era conocida como islas Lucayas, nombre de la tribu que la habitaba. En ese archipiélago, situado a ochenta kilómetros de la costa del estado norteamericano de La Florida, se encuentra Guanahaní, la isla a la que arribó Cristóbal Colón, el 12 de octubre de 1492, en su llegada a tierras americanas, la cual fue rebautizada como San Salvador.

Uno de los aspectos que más atrajo la atención del navegante genovés fue la escasa profundidad de las aguas, por lo que las llamó islas de la Bajamar, nombre que, al apoderarse los ingleses de este territorio insular en la primera mitad del siglo xviii, fue adaptado a su lengua, y se convirtió en Bahamas Islands, que pasó al español como Bahamas. Hoy, en nuestra lengua, se les conoce como islas Bahamas o Lucayas.

La isla de Curazao o Curasao, fue descubierta en 1499 por el navegante español Alonso de Ojeda, quien la llamó “isla de los Gigantes”, por la elevada estatura de los nativos. En ella dejó a varios marineros con escorbuto, enfermedad causada por la falta de ácido ascórbico o vitamina C, la cual se cura al ingerir frutas. Cuando meses más tarde, regresó Ojeda a buscarlos, los encontró saludables, y no vaciló en rebautizar el lugar como isla de la Curación, que en portugués se escribe Ilha de Curaçáo, como puede verse en mapas antiguos.

Esta isla hasta hace poco formaba parte de las Antillas Holandesas; pero en el 2010 se independizó. Su nombre fue castellanizado como Curazao o Curasao.

El curasao es también un licor fabricado con corteza de naranja y otros ingredientes, y toma su nombre del de la isla.

Como sabes, la hermana República de la Argentina desde hace muchos años reclama su soberanía sobre las Malvinas, situadas en el Atlántico sur y geológicamente unidas a su territorio. Sus “descubridores” habían partido de la ciudad francesa de Saint-Malo (en castellano, san Maclovio, un monje nacido en Gales hacia fines del siglo vi, que fundó varios monasterios en la Bretaña francesa), por lo que fueron conocidas en francés como Îles Malouines.

Luego pasaron a España y cuando, en 1816, Argentina conquistó su independencia, exigió el control de las Malvinas; pero los ingleses se apoderaron de ellas en 1833 y les dieron el nombre de Falkland. En 1982, se produjo la breve pero sangrienta Guerra de las Malvinas, en la que por la fuerza de las armas, Inglaterra ratificó su dominio sobre este territorio. Sin embargo, desde 1962, fecha en se creó el Comité de Descolonización de La ONU, las Malvinas fueron incluidas en la lista de territorios a descolonizar. Su estatus constituye un justo reclamo del pueblo argentino.

Impuestos por los colonizadores, los nombres de Bahamas, Curazao y Malvinas se han integrado hoy —o luchan por hacerlo— al universo americano.

Fuente: Revista Pionero, Cuba, mayo del 2015