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Fútbol y periodismo
Juan
Morales Agüero
El periodismo deportivo
escrito me ha resultado siempre un sector fascinante. Y no solo
desde el punto de vista informativo -obviamente, su razón de
existir-, sino también por el colorido, la originalidad y el
gracejo que su singularísima manera de decir puede asimilar cuando
cuenta con el respaldo profesional de una pluma con imaginación.
El fútbol es, quizás,
entre todas las disciplinas, la que mayor creatividad genera en el
momento de redactar. Lo he confirmado durante varios años en la
prensa deportiva española, cuyas páginas en internet visito y
disfruto regularmente en mi condición de seguidor del Barcelona, el
multicampeón club de Cataluña, hoy en la cima de la exigente Liga
ibérica.
En materia de creación de
metáforas, el discurso periodístico del bien llamado «deporte de las
multitudes» exhibe un variado surtido. Es difícil no esbozar una
sonrisa ante algunos de sus postulados. Veamos.
-Desaparece la carroza y
queda la calabaza (simpática analogía que hace referencia al cuento
infantil Cenicienta. Así tituló el diario catalán El Mundo Deportivo
cuando el Real Madrid no pudo superar al club francés Lyon y vio
frustrados sus sueños de llegar a la siguiente fase de la Champion).
-La Galaxia II acaba en un
agujero negro (titular del diario Sport, de Barcelona, también
cuando el drama madrileño ante el Lyon. Le metáfora funciona, pues
esta versión del club merengue, por su cantidad de estrellas, es
conocido por Galaxia II. El agujero negro fue el equipo galo).
Los cuatro goles que
Lionel Messi, el crack del Barcelona, le encajó al club inglés
Arsenal en el partido de vuelta de los cuartos de finales de la
Champion, provocó una avalancha de titulares y criterios originales
y simpáticos, reflejo de la calidad de este futbolista fuera de
serie. Lean:
-«Messi parece un jugador
de Play Station» (afirmó Arsène Wenger, director técnico del club
Arsenal, comparando el desempeño del temible goleador argentino con
la perfección de un ciberjuego).
-La noche del Messi-as
(título del diario colombiano El Espectador, que aprovecha las
posibilidades del apellido Messi para sugerir Mesías, personaje
bíblico en el que se ha depositado una gran confianza).
-Im-Messionante y
Sublimessi (cibertítulos de 20 Minutos y Marca, respectivamente,
que, mediante la formación arbitraria de palabras, insinúan una
actuación impresionante y sublime de Messi.
-Para que queremos a un
Cristiano si ya tenemos a un Dios (sugerente y original titular del
diario catalán As, que toma partido por Lionel Messi (Dios) en la
comparación con el portugués Cristiano Ronaldo).
Los cuerpos de las
informaciones suelen ser también joyas de creación
léxico-semántica. En este párrafo del diario Marca, el periodista
evalúa con sentido figurado el juego del Real Madrid y de sus
estrellas:
«Más que un coro,
sobresalen los solos de sus futbolistas. El fútbol del Madrid es
comida rápida, fast food. Pero por muchas bombillas que
reunió el entrenador, el Madrid siguió a oscuras, sin luz. Si acaso
algún chispazo de Guti. El equipo acaba metido en un túnel a oscuras
en el que solo Cristiano parece saber dónde está el interruptor de
la luz».
Este párrafo es del
periódico catalán El Mundo Deportivo. Habla de Lionel Messi y de su
juego: «Messi funciona como si fuera un viejo músico de jazz,
siempre reconocible y, sin embargo, distinto cada noche. Improvisa
sobre la misma partitura, la banda le sigue y toca con una fidelidad
religiosa y la hinchada pide que no pare la música».
Y este otro de As, cuando
el Chelsea inglés perdió frente al Barcelona en el estadio Camp Nou,
el 7 de marzo de 2006. Intenta demostrar metafóricamente que no es
el dinero lo que hace poderoso a un equipo de fútbol. Es una
indirecta a José Mourinho, por entonces técnico del club, y a
Abramovich, el multimillonario ruso, dueño del equipo en el que se
gastó millones para fichar estrellas. Dice la reflexión
comparativa:
«Este barco construido a
precio de yate de lujo por Mourinho con el dinero de Abramovich,
cuando navega más allá del Canal de la Mancha no pasa de ser un
petrolero. Muy grande y poderoso, pero al que nadie se subiría para
ir de vacaciones.»
Estos que siguen son
algunos flashazos que guardo celosamente en una carpeta como alhajas
de creación periodística:
-El Barcelona es el quipo
con más calidad por centímetro cuadrado (valoración de Marca sobre
la calidad colectiva del equipo catalán).
-Condenado al exilio del
banquillo (metáfora de As para referirse a la larga etapa de José
María Gutiérrez (Guti) en el banquillo del Real Madrid).
-Un dominio sobre el
terreno más estadístico que real (original manera de Página 12 de
evaluar el juego de un equipo, más allá de las cifras).
-Se ajustó el mono de
trabajo en el primer tiempo y luego se vistió de etiqueta en el
segundo (evaluación del juego del Getafe por El País).
-Al Barça le costó 49
minutos abrir la caja fuerte de Sergio Kresic (esta metáfora del
diario As reseña las dificultades que enfrentó el Barcelona para
anotarle un gol al guardameta del Numancia).
-Guardiola alumbró en su
mente el método para que las piezas volvieran a engranarse sin
chirriar (El Mundo habla sobre ciertos ajustes en la alineación
realizados por Guardiola, el DT del Barcelona).
-Los de Rijkaard se
diluyeron por el desagüe y de allí a la alcantarilla (juicio del
periódico madrileño El Mundo por el pésimo juego desarrollado por el
Barcelona frente al Real Betis).
Me admira -y me alegra- la voluntad de este periodismo a eliminar la
terminología técnica del deporte para apelar a la seducción mediante
otros recursos de corte literarios. En la medida en que quienes
escriben sobre el tema se expriman las neuronas para buscar maneras
más originales y atractivas de presentar sus materiales, el deporte
en general consolidará su protagonismo en los medios de difusión
masiva.
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