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Las
variantes pronominales y otros apuntes
Celima Bernal
Si un día estudiaras latín, encontrarías una
dificultad casi insalvable, a la que, por ello, se le ha llamado
desde tiempos inmemoriales: puente de los asnos. Nuestra lengua
tiene también sus escollos. Unos dicen que es el gerundio; otros,
que la conjugación de los verbos. No falta quien, muy bien
encaminado, por cierto, asegura que se trata del uso de las
preposiciones. Opino — ¡oye el atrevimiento!, bueno, la ignorancia
siempre ha sido muy osada— que nada es tan maltratado, como las
variantes pronominales, o formas especiales del pronombre personal,
y más modernamente: pronombres personales átonos y tónicos.
¡Qué manera de arrogarse algunos el derecho de
cambiar, a toda hora, el que va bien a los complementos
correspondientes! ¿Por qué?
Veamos: Volvió en sí, y: Volví en mí. ¿El
origen? Pues hace cientos de años, se pensaba que el alma de quien
perdía el conocimiento, se iba por ahí, a volar, y luego regresaba
tranquilamente. A veces se oye: «Cuando volví en sí...», pero nadie
pudiera volver en otro.
Si una mujer expresa la opinión de varias, ha
de usar: Nosotras pensamos así. Decir en tal caso: «nosotros», sería
un despropósito semejante al que cometería si se refiriera a un
grupo de hombres como: «ellas».
Es un secreto —dijo a los allí reunidos—, no
puedo contárselo. ¡Muy bien! (Se, a ustedes; lo (el secreto). Nada
de «los».
Él les (a ellos) devolvió los libros que sus
compañeros le (a él) habían prestado.
Nos enviaron una carta y se la vamos a leer a
los oyentes. Se (los oyentes); la (una carta). Cuando se reciben
varias, bueno, pues entonces: se las.
El perro era precioso, y Papá nos lo compró.
Muchas veces se oye: «No los compró». Es incorrecto. No es adverbio
de negación. Usaríamos los, si se tratara de dos o más perros. Y no,
si no hubiera perros.
A pesar de la necesidad que ella tenía de
aquella tierra, sus hermanos se la pidieron, y ella se la cedió. Sí,
fíjate que es la tierra. Si hubiéramos dicho: las tierras, entonces:
se las. Aquí se está en lugar de sus hermanos. Esta forma sirve,
como viste, para él, ella, usted, ellos y ellas, y ustedes.
¡Ah!, y algo de ortografía, las formas
enclíticas: deme, deles, ya no se acentúan gráficamente. ¡Qué
trabajo me cuesta no ponerles la tilde, no escribir: «déme» y
«déle». Déselo, démelo, dámelo, etcétera, sí la llevan, por su
carácter de esdrújulas.
LA RESPUESTA DE HOY
Delia Moraima Cao oyó por televisión, en varias
ocasiones, durante un documental, el extraño plural: «los martín
pescadores». Quiere saber si es correcto. ¡Qué va! Debe decirse: un
martín pescador, y tres martines pescadores; como: un pavo real y
tres pavos reales. El Diccionario panhispánico de dudas, registra
también pavorreal, en una sola palabra; así es que en este caso, sí
se admitiría: los pavorreales.
(Fuente:
Juventud
Rebelde)
OTROS APUNTES
Han pasado los días y no salgo del asombro,
tras escuchar la forma tan "desenfadada" en que se emplean algunos
vocablos en nuestros medios:
-En un espacio informativo de la televisión, el
director de una editorial hablaba nada menos que de una "pléyade" de
libros, que se presentarían en la Feria...
-En una respetada y popular sección de uno de
nuestros periódicos nacionales se hablaba de "masificar" el deporte.
Puede que la academia lo acepte, pero...También ahí, "insolencias"
al referirse a problemas sin resolver...
-Otras dos de ese mismo diario: al referirse a
acto sexual se dijo "cúpula" y se empleó el término "autorizo" en
lugar de documento o certificado de autorización...
-En un spot televisivo se mencionaba al
fallecido revolucionario Faustino Pérez como mártir del sector de
Comunales. Sin restar un ápice a sus méritos, el destacado
combatiente no murió en condiciones que lo hicieran tal...
-En el siguiente
caso no se trata de, a mi entender, mal uso de palabras, sino de un
desacertado enfoque: un conductor de la televisión decía, sin
ruborizarse, que los televidentes "no sabían" que detrás de las
cámaras había todo un equipo de compañeros, sin los cuales serían
imposibles los programas..." Yo traté de interpretar lo dicho: son
más conocidos y reconocidos quienes trabajan delante de las cámaras
que aquellos ubicados detrás de estas, pero de ahí a que uno no sepa
que existan...
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