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Martes, 05 de Febrero de 2008


Nunca vs. ‘ciempre’

Irene Izquierdo 

Como recibir la pisada de un cuerpo de más de 300 libras en un ómnibus lleno, el desaire del ser querido cuando más felices estamos, o algo similar al golpe que le propinan al boxeador que descuida su guardia, es leer un texto con faltas de ortografía.

Quien no escribe correctamente una retahíla de palabras deviene transgresor, porque ortografía es la forma correcta de anotar términos, respetando las normas de la escritura de una lengua.

En un centro de atención  de Salud en esta capital fui testigo del siguiente diálogo entre una niña de apenas ocho años y su mamá:

–¿Mami, azul lleva tilde?

–¡¿De dónde sacaste eso, muchacha?!

–De allí. Mira, azul tiene la tilde en la u.

–¡Eso es un  disparate! ¡A saber quién lo escribió!

La pequeña, quien evidentemente no entendía, quiso llamar la atención acerca del desvarío, pero los padres no se lo permitieron.

Días atrás un quinceañero asistió al espectáculo de una importante agrupación de rap del país. Al concluir el concierto se dirigió a los camerinos para solicitarles el autógrafo a los cantantes. Todos lo plasmaron en el cuaderno del muchacho y uno decía así: “Te saludo Ariel con el afecto de ‘ciempre’… (Quede claro que debí luchar fuerte con la computadora para poder escribir el yerro, porque de manera automática la máquina cambiaba por S la C de la palabra mal copiada). De más está decir que Ariel leía aquello sin disimular la expresión de sorpresa. Discretamente guardó el papel y a la mañana siguiente se lo mostró a su profesora de Español.

Ella le habló de la importancia de tener cuidado a la hora de escribir. “Si nos surge alguna duda, dijo, podemos apelar a un sinónimo; así de rica es nuestra lengua”.

Al parecer, la embriaguez del éxito de esa noche hizo al cantante  olvidar el detalle del bien escribir, y el autógrafo se convirtió en funesta lisonja. Tal vez, aún él no tenga conciencia de ello.

Buscando detalles, encontré en la Enciclopedia Encarta datos o reflexiones en torno a que la ortografía no es un mero artificio fácil de modificar; un cambio ortográfico representa una alteración importante para la lengua. Es el elemento que mantiene con firmeza mayor la unidad de una expresión hablada originaria de países muy alejados. Esto ocurre con el español, el árabe, el inglés o el francés, por poner algunos ejemplos.

“Si la ortografía cambiara para ajustarse solo a criterios fonéticos –subraya Encarta–, el español podría fragmentarse en tantas lenguas como regiones del mundo donde lo hablan, pues poseen algunos hábitos articulatorios diferentes y, si se presentaran en la escritura, aparecerían con el paso del tiempo graves problemas de incomunicación por falta de un código común comprensible para todos.”

Los problemas ortográficos responden, principalmente, a descuidos. Las palabras se incorporan al habla antes de aprender a escribir. En Cuba no diferenciamos la S de la C, del mismo modo que no pronunciamos la Z; tampoco establecemos la disparidad de pronunciación entre la B y la V, aunque hay especialistas que obvian ese detalle. No obstante, nos comunicamos y sabemos de qué se trata.

Pero algo muy distinto ocurre a la hora de escribir. No es lo mismo vaca que baca, ni tiene el mismo empleo ava que aba y, aunque bandido y vándalo pueden emplearse como sinónimos, no se escriben igual. La relación pudiera ser infinita. Mas, si los profesores y la familia no se preocupan por semejantes detalles, enmendarlos resultará difícil cuando las faltas devengan hábito.

Un  aliado muy importante de la ortografía es el diccionario. No todos los niños y jóvenes lo frecuentan. ¡Y qué decir de la lectura! Nada hay mejor que un buen libro, artículo, crónica o comentario bien escritos para aprender. Andar por ese mundo siempre será provechoso.

Nadie debe afligirse por ignorar el significado de una palabra; lo penoso es dejar que pase la posibilidad de enriquecer el caudal de conocimientos. El tiempo invertido en buscar en las fuentes del saber se convertirá en oro para el intelecto.

(Fuente: Tribuna de La Habana)
 

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