Canal RSS

Videos

       
       
 Portada
Secciones
Columnistas
Lo que pasó en el 59
Periodistas contra el terrorismo
Enciclopedia sobre Terrorismo de Estado
SIP vs. La Verdad
CIAP/FELAP
Denuncia y Solidaridad
Efemérides de Periodismo
Humor Gráfico
Reflexiones de Fidel
LOS CINCO
en Antiterroristas.cu

en "Miami 5"
Gerardo: Caricaturas
Baúl de Recuerdos
Las perlas de Pascual

El periodismo de José Martí

José Martí y el respeto a la mujer

Sección Constante

(Ilustrada y con coletillas)

Este idioma nuestro



Estoi kontra la hortografía

Humor Letras

Revista de la UPEC


(Año 2 / Nº 2, Oct.-Dic. 2009)
ENTRARLeer materiales
Información
Solidaridad con Cuba
Prensa cubana en Internet
Prensa Extranjera en Cuba

TV Cubana en vivo

Contáctenos
vpetica@upec.co.cu
Especiales

Fidel Castro: sobre papel de la prensa en Cuba y en el mundo


El periodismo en la Revolución Cubana
(English)

Directorio de Blogs de periodistas cubanos

Viernes, 08 de Enero de 2010

Grandes momentos del fotorreportaje cubano

 

¿Voy bien, Camilo?

Jorge Oller Oller

El  jueves 8 de enero de 1959 el Comandante Fidel Castro entraba victoriosamente  en la ciudad de La Habana al frente del desfile más impresionante y espontáneo que registra la historia de Cuba, conocido como la Caravana de la Libertad.  

La marcha, abanderada con los ideales de Martí, había salido de Santiago de Cuba la madrugada del día 2 de enero por la Carretera Central. Atravesó ciudades y pueblos donde se agolpaban en las calles y las orillas del camino miles y miles de hombres y mujeres, la mayoría venía con sus hijos caminando kilómetros y aguardando horas y horas para ver y saludar a aquel hombre que con un puñado de valientes y menos fusiles había derrotado al poderoso y


Fidel y Camilo al frente de la Caravana de la Libertad captados por la cámara de Luis Pierce el 8 de enero de 1959.

bien armado ejército de la tiranía batistiana demostrando que las trincheras de ideas pueden más que las trincheras de piedra.

Después de seis días de una continua y jubilosa marcha de más de mil kilómetros y de haber rendido honores a los mártires del alzamiento de Cayo Loco en la ciudad de Cienfuegos y a José Antonio Echeverría en su tumba de la ciudad de Cárdenas, Fidel llegó a las puertas de la capital. En el Cotorro le esperaba Juan Almeida con una sorpresa feliz: le traía a su hijo Fidelito, a quien no veía desde hacía más de dos años. Un poco más adelante, en la Virgen del Camino,  aguardaba Camilo. Eran las 2 y 30 de la tarde cuando Fidel y Fidelito, Camilo y Almeida continuaron viaje en un jeep. Le seguía una hilera de varios kilómetros de largo de vehículos militares de todas clases, desde grandes tanques y camiones hasta pequeñas motos,  cargados de legendarios barbudos, de pueblo y hasta de “casquitos” (soldados del ejército de Batista) que se habían unido a los vencedores.


Vista general de la Caravana de la Libertad en la Virgen del Camino. Foto Jorge Oller

En la Avenida del Puerto frente al Estado Mayor de la Marina de Guerra, Fidel abordó el yate Granma, lleno de recuerdos e ideales. Después fueron al Palacio Presidencial  para saludar al Presidente provisional. Allí habló desde la terraza Norte. El pueblo se fue concentrado formando una masa que era imposible de atravesar. Alguien habló de que hacían falta mil soldados para  abrir una brecha y poder llegar al campamento militar de Columbia meta de la colosal caravana. Fidel dijo que no hacía falta
ningún soldado y pidió al pueblo allí reunido que colaborara y abriera una fila por donde pudieran pasar.  Espontáneamente se abrió un espacio por donde cruzó la heroica comitiva. 

Cientos de reporteros gráficos y camarógrafos cubanos y extranjeros cubrían aquel imponente recibimiento, entre ellos el fotógrafo Luis Pierce quien estaba en la Avenida de las Misiones cuando Fidel y Camilo salían del Palacio Presidencial en el jeep. Tiró varias fotografías como pudo pues estaba dentro de aquel inquieto, entusiasta y aclamador gentío que seguía  al Jefe de la Revolución. Se dejó llevar por la multitud hasta que estuvo cerca del estudio Korda situado frente al hotel Capri.  

Cuando reveló los rollos e imprimió las pruebas de contacto no vio ninguna fotografía que le llamara la atención, y se las enseñó a su socio Alberto Díaz  que estaba escuchando en la radio el histórico discurso que Fidel dirigía al pueblo cubano desde Columbia como colofón de aquel descomunal desfile. Fidel a veces hacía un paréntesis en su discurso para preguntarle al Señor de la Vanguardia: ¿Voy bien, Camilo? Y Camilo sonriente le contestaba: ¡Vas bien, Fidel!
Aquellas frases repetidas a lo largo de su discurso quedaron grabadas en la mente del pueblo y también en la de Alberto Díaz. Por eso, cuando Luis le mostró las pruebas de contacto vio que una de las fotos reflejaba la frase de Fidel tan reiteraba, solo que había que encuadrarla. El propio Alberto imprimió la foto eliminando  las dos terceras partes del negativo para dejar enmarcada solamente la imagen de Fidel y Camilo. De entre las miles de fotografías que se captaron aquel día, esta fue una de las mejores y ha quedado como un símbolo de aquella hermosa jornada.  

El fotógrafo Luis Pierce Byres,  conocido también como Luis Korda, Korda el viejo, Hemingway –por su parecido con el famoso novelista – y Garbanzo por su predilección por este plato, nació en Manzanillo en 1912. Se estableció en La Habana como fotógrafo y junto con Tirso Martínez retrataba fiestas y bodas que procesaban en un laboratorio que tenían en calle San Rafael esquina a Lealtad. Luis Pierce también realizaba fotografías para las agencias de anuncios comerciales y conoció a Alberto Díaz Gutiérrez que era un aficionado y estaba incursionando como fotógrafo publicitario.

En el año 1954 formaron una Sociedad para hacer fotografías comerciales principalmente de modas, especialidad que entonces estaba virgen. Al principio se instalaron en la calle O’Reilly  pero pronto se dieron cuenta que para tener éxito  su establecimiento necesitaba otro ambiente y un nombre apropiado y pegajoso.


Luis Pierce, conocido también como Luis Korda o Hemingway, autor de la fotografía de Fidel y Camilo.

Para que “pegara”, escogieron el nombre de Korda, que era el apellido de dos famosos cineastas húngaros que se asemejaba en sonoridad y popularidad a la voz  de Kodak, la marca más conocida del mundo fotográfico. El lugar fue también muy estudiado. Eligieron un apartamento frente al recién  inaugurado hotel Capri. Un lugar céntrico, rodeados de bares, restaurantes, hoteles, agencias de anuncios y frecuentado por profesionales de la publicidad  que precisaban fotografías llamativas y de calidad y donde acudían también bellas modelos y aplaudidos artistas. El éxito y la fama crecieron rápidamente.

Ambos, Alberto Díaz y Luis Pierce firmaban Korda y así aparecía en los trabajos que publicaban en la revista Carteles y posteriormente en la secciones  Farándula y Radio y Televisión  de la revista Bohemia. No había distingos entre uno y otro, eran más que socios, hermanos.

Al triunfar la Revolución los dos trabajaron en el periódico Revolución y las revistas INRA y Cuba. El estudio se disolvió  en 1967 y Alberto se dedicó a la fotografía submarina. Luis, hasta su fallecimiento ocurrido en La Habana en 1985, trabajó en las revistas Palante, La Gaceta de La Habana y Opina.

Fuentes:
Conversación con Luis Pierce Byres, en la revista Opina, en junio de 1983.

Diarios de la época.

(Cubaperiodistas)
 

© 2005-2006 Unión de Periodistas de Cuba
Presidente:
Tubal Páez Hernández | Edición y Realización: Equipo de Comunicación UPEC
Ave. 23 # 452 esquina a I, Vedado, La Habana Cuba (10400)
Telf. (53 7) 832 4550 | Fax: (53 7) 333079