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Discriminación racial
Jorge Oller Oller
A pesar de las
leyes republicanas que prohibían y penalizaban
la discriminación racial, los negros y mulatos
eran excluidos o marginados de los buenos
empleos, de la vivienda en determinadas
barriadas y de otros espacios sociales. Este
rechazo era más evidente en los suntuosos y
exclusivos clubes habaneros, como el Biltmore
Country Club y el Havana Yacht Club.
Se cuenta que
el dictador Fulgencio Batista y el senador
Alfredo Hornedo solicitaron su ingreso en dichos
clubes y, a pesar de su extraordinario poder
político, no fueron aceptados por ser mulatos.
Pero Hornedo, hombre adinerado, poderoso y
caprichoso decidió entonces construir su propio
club, el Casino Deportivo de La |

Arístides Reyes
Reyes frente al Cienfuegos Yacht Club. Arístides
nació en La Habana. Fue reportero gráfico de la
Cuba Sono Films y del periódico Hoy hasta que
estos medios de prensa fueron clausurados en
1947 por el gobierno de Grau. Se incorpora al
periódico Alerta donde se especializó en
deportes. Fotografió distintos eventos
deportivos en distintos clubes deportivos
nacionales y viajó a Puerto Rico, Venezuela y
Panamá para reportar los juegos de pelota sin
que en ninguno de ellos tuviera barrera alguna
para desempeñar sus funciones. La única vez que
tuvo un incidente racial en el ejercició de sus
funciones fue en el club cienfueguero. En 1959
se incorporó al periódico Revolución hasta su
fallecimiento ocurrido en 1960. |
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Habana,
edificándolo con tanto lujo como aquellos que le
impidieron entrar. |
No
solo La Habana contó con esas sociedades exclusivas de
gente ricachona y piel blanca, las había también en
otras ciudades importantes de Cuba como el Cienfuegos
Yacht Club en cuya sede ocurrió un escandaloso y
bochornoso incidente racial.
El domingo 15 de julio de 1956 se celebraban las
tradicionales regatas a cuatro remos en la bahía de la
Perla del Sur que organizaba ese club desde 1920 y donde
competían los mejores remeros de los clubes náuticos del
país.
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Titulares de
Alerta y de otros periódicos denunciando la
discriminación racial de que fue objeto
Arístides Reyes cuando se disponía a cumplir con
sus deberes informativos. |
Desde el
viernes anterior ya había un gran movimiento de
asociados, deportistas, invitados y periodistas,
estos últimos venían a reportar los preparativos
y entrevistar a los deportistas. Cuando
Arístides Reyes Reyes, reportero gráfico del
diario Alerta, se disponía a pasar para retratar
a los integrantes de los equipos de remos, el
portero no lo dejó entrar por ser negro. De nada
sirvió su identificación de periodista, su carta
de acreditación del diario, ni su indignada
protesta por aquella humillante discriminación.
Aníbal Barrera Antúnez,
corresponsal de periódico en aquella ciudad, que
lo acompañaba, fue inmediatamente a ver al
presidente del Club, Comodoro |
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doctor René
Silva, para que solucionara aquella enojosa y
absurda situación. Pero Silva, lejos de
rectificar esa actitud racista, le respondió
airadamente y delante de todos, que el club no
admitía a personas negras y si el diario quería
reportar las regatas tenía que enviar a un
fotógrafo blanco. El Comodoro no previó que sus
palabras navegarían hacia una violenta e
incontenible tempestad de indignación y repudio.
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Barrera Antúnez telefoneó al director del diario Alerta,
Ramón Vasconcelos, y le explicó lo que le había sucedido
a Arístides y la actitud del Comodoro. Vasconcelos
escribió un enérgico articulo denunciando el hecho y
resaltó: Alerta "no puede plegarse a las preferencias
del Cienfuegos
Yacht
Club, o de su Comodoro señor Silva, ni menos
solidarizarse con un acto de franca discriminación
racial como esta Sociedad realiza al negar el acceso a
sus locales a un periodista en las funciones de su
profesión, por la sola razón del color de su piel", y
anunció que su diario no publicaría ninguna reseña de
las regatas.
A
la enardecida protesta de Alerta se sumaron las
organizaciones periodísticas, los colegios
profesionales, las instituciones culturales y
patrióticas, los sindicatos y el pueblo de la isla. La
situación se tornó tan difícil para el Comodoro que le
envió al director de Alerta un telegrama en el que
negaba lo que había manifestado públicamente. En el
decía: "Sorprendido información primera plana periódico
su digna dirección. En ningún momento Cienfuegos Yacht
Club ni suscribiente han negado acceso esta sociedad
reporter gráfico ese periódico para cubrir evento
deportivo, toda vez que es norma nuestra dar facilidades
plenas representativos prensa nacional. Confiamos hecha
esta aclaración envíe su representación".
Vasconcelos publicó el telegrama con la siguiente nota:
“N. de la R. No obstante el presente mensaje, ALERTA
mantiene respecto del asunto la actitud que ya expuso en
su edición del sábado, tanto más cuanto que nuestro
corresponsal en Cienfuegos, compañero Aníbal Barrera
Antúnez – que tiene nuestra entera confianza y nos
transmitió el viernes la advertencia del Cienfuegos
Yacht Club - nos confirmó enfáticamente ayer domingo lo
que esa Sociedad le había notificado en relación con
nuestro reporter grafico Arístides Reyes y que dio lugar
a la conducta que adoptamos; razón por la cual - agrega
Barrera Antúnez – él declino la autorización que ya le
había extendido el Cienfuegos
Yacht
Club para que pudiera reportarnos las regatas”.
Todos los medios de prensa se solidarizaron con Alerta y
ninguno reseñó las regatas. El pueblo cubano, que sufría
a diario esas discriminaciones en carne propia, exigió
justicia e igualdad, porque cubano, al decir de José
Martí, es más que blanco y más que negro
Fuentes:
Periódico Alerta de los días 14 y 16 de julio de 1956
Conversación con Arístides Reyes en Alerta, 31 de julio
de 1956.
(Cubaperiodistas)