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El 20 de mayo de 1902
Jorge Oller Oller
El martes 20 de
mayo de 1902, a las doce del día, nació la
Republica de Cuba. Los fotógrafos de prensa
cubanos y de otros países captaron miles de
imágenes de aquellos momentos, entre ellas una
que el fotógrafo José Gómez de la Carrera le
hizo al General Máximo Gómez izando la bandera
cubana teniendo a su lado al General Leonardo
Wood.
Medio siglo
después esa fotografía provocó una gran polémica
histórica motivada por unas memorias publicadas
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Máximo Gómez
izando la bandera cubana después del ceremonial
del inicio de la Republica en 1902 instantánea
que motivo la polémica. Foto Gómez de la
Carrera. |
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por el
periodista Enrique H. Moreno en la edición
especial de la revista Bohemia dedicada al
Cincuentenario de la República de Cuba. |
En
su escrito Moreno recordaba que “breves instantes
después [de las doce del día] comenzó una salva de 21
cañonazos disparados por la batería situada frente al
Templete, se oían los acordes de los himnos Americano y
el de Bayamo y la multitud que colmaba parte de la Plaza
de Armas y las calles y las aceras inmediatas prorrumpía
en vítores y exclamaciones. ¿Qué veía aquella inmensa
concurrencia que así se agitaba?
“Era que contemplaban como descendía lenta y
gallardamente del mástil emplazado en la azotea del
Palacio junto a su gran reloj la bandera americana y a
su vez subía hasta el tope, la bandera de la República
de Cuba, consagrando el final de la ceremonia.
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Los sargentos
E.J. Kelly y Frank Wundrock que tuvieron a su
cargo el cambio de banderas. |
“Cuando yo me
dirigí [continúa Moreno en su relato]
atraído por el vocerío de la calle al tercer
balcón del salón para inquirir que sucedía, vi a
dos militares americanos, cabos o sargentos,
tirando de una driza y llevaban, desde arriba
una bandera americana. Deduje que había estado
en lo alto del Palacio y comprendí que la causa
de tanto alborozo en aquella inmensa
muchedumbre, la originaba ver izar la bandera
cubana, al arriarse la americana, inquirí sus
nombres. Yo le comunique a mis compañeros y en
todos los periódicos del 21 de mayo se dijo que
habían sido |
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ellos, los
encargados del cambio de las banderas. |
“Más la verdad no había sido esa y yo lo supe por el
testigo más excepcional que podía ofrecer al
investigador y ahora romperé un secreto que juramos
mantener los seis periodistas que hicimos el 20 de mayo
los informes de Palacio. Estos seis periodistas eran:
Guillermo Valdés Portela del diario La Discusión, Felipe
Taboada de La Lucha, Federico Rosainz de El Comercio,
Juan Dardet de la Unión Española, Víctor Muñoz de El
Mundo y el que escribe estas memorias [Enrique H. Moreno
de El Nuevo País].
“Temprano en la mañana del día 21, llegó al salón de
Reporters de
Palacio, el fotógrafo Gómez de la Carrera, que había
sido el fotógrafo oficial del Gobierno Interventor y me
llamó aparte afectuosamente. Él era mi amigo hacía
muchos años aunque nuestras edades eran distintas, y ya
solos en el amplio portal que da paso al zaguán del
patio del Palacio me dijo: Qué malos son los periodistas
cubanos... ¿Quién arrió la bandera americana?, ¿Quién
izó la cubana?... Y me mostró una fotografía en que
aparecen los generales Wood y Máximo Gómez en la azotea
del Palacio. La actitud de ambos generales, situados
detrás del gran reloj de la azotea, cerca del asta de la
bandera, Wood, en atención, Máximo Gómez
tirando de la driza y la bandera cubana, casi llegando
al tope, me hicieron comprender el error padecido por
los periodistas cubanos, al citar a los militares
americanos como los que habían actuado en el cambio de
banderas.
“Yo referí el hecho singular a mis compañeros y
convinimos en silenciar la rectificación que Gómez de la
Carrera hiciera con prueba concluyente y así permaneció
oculta la verdad histórica. Al extremo que el Dr.
Rafael Martínez Ortiz, que fuera Secretario de Estado,
en su libro muy interesante, Los primero años de
la República, consigna, seguramente tomados de los
periódicos de la fecha, los nombres de los sargentos
Kelly y Wundrock como los protagonistas de la arriada y
ascensión de ambas enseñas de Estados Unidos y Cuba el
20 de Mayo de 1902 en la sede de la Gobernación de
Cuba.”
La
publicación de este episodio provocó de inmediato una
gran polémica que envolvió a historiadores,
investigadores y periodistas. No se encontró en los
periódicos cubanos ni extranjeros de aquellos días, ni
en los libros publicados, ni en ninguna otra fuente que
confirmara el artículo de Moreno basado en la
fotografía que le mostró y la explicación que le hizo
Gómez de la Carrera.
Tanto los historiadores Emilio Roig de Leuchsenring, en
la revista Carteles, como Jorge Quintana, en Bohemia,
demostraron sin lugar a dudas que los sargentos E. J.
Kelly y Frank Vondrak del Séptimo Regimiento de
Caballería fueron los que arriaron la enseña
norteamericana e izaron la cubana inmediatamente después
de la firma oficial del traspaso de poderes. El propio
Gómez de la Carrera retrató a estos militares y los
publicó en El Fígaro junto con otras fotografías de la
ceremonia que él hizo.
Lo
que sucedió fue que después de concluir la ceremonia
oficial, el Generalísimo Máximo Gómez subió a la azotea
acompañado del Gobernador Leonardo Wood para bajar del
asta del Palacio la bandera cubana de gala que se había
izado durante la ceremonia y obsequiarla como recuerdo
al gobierno de los Estados Unidos, colocando otra en su
lugar. Aunque todo quedó aclarado, no se conocía el
motivo que había tenido el fotógrafo Gómez de la Carrera
para despistar a su amigo Enrique H. Moreno.
El
profesor de fotograbado de la Escuela Profesional de
Periodismo Márquez Sterling Julio Lagomasino nos comentó
en una de las clases de junio de 1952, que él había sido
uno de los fotógrafos que se encontraba en la ceremonia
oficial del nacimiento de la Republica junto con
Guillermo Blaín, el fotógrafo preferido del presidente
Tomás Estrada Palma; Francisco Cabrera, de La
Caricatura; S. Gelabert, corresponsal de la revista
Blanco y Negro; Juan Francisco Steegers de La Lucha;
Federico Gibert de La Discusión; Néstor Maceo y Ramón
Carreras que representaban a revistas extranjeras; José
Gómez de la Carrera, fotógrafo oficial del
Gobierno interventor norteamericano y corresponsales de
distintos diarios y revistas norteamericanos.
Los fotógrafos, continuó diciéndonos Lagomasino,
estábamos en un extremo del Salón y desde allí
retratamos a Estrada Palma, Leonardo Wood, Máximo Gómez,
militares yanquis y congresistas cubanos que posaban muy
contentos ante las cámaras. A las doce del día comenzó
la ceremonia oficial con los discursos del interventor
saliente y del Presidente cubano. Inmediatamente después
rubricaron los protocolos del cambio de poderes,
mientras que la banda militar interpretaba los himnos de
Estados Unidos y de Cuba y los dos sargentos del
Ejército norteamericano efectuaban el cambio de la
bandera norteamericana por la cubana en la azotea. Como
todo se produjo simultáneamente ninguno de los
fotógrafos que estábamos en el salón pudimos hacer las
fotos de la azotea. Estaba previsto que otros las
tomaran.
Al
terminar el ceremonial el General Wood le indicó a
Gómez de la Carrera, que lo siguiera y junto con el
Generalísimo subieron a la azotea. Los sargentos
norteamericanos estaban esperando y a una orden de Wood
arriaron la gran bandera cubana y colocaron en su lugar
otra más pequeña que el General Gómez se encargó de
izarla. Mientras lo hacia posaron para el fotógrafo.
También tomo la foto de los sargentos. La gran bandera
cubana, como se ha dicho, fue obsequiada al Gobernante
norteamericano Wood como recuerdo de ese memorable día.
Gómez de la Carrera bajó gozoso, el privilegio de ser el
fotógrafo de Wood le había permitido obtener una
fotografía única y se encontró con sus compañeros
Lagomasino y Steegers a quienes les dijo burlonamente: -
Los encargados del protocolo han dado a la prensa los
nombres de los dos sargentos que arriaron e izaron las
banderas. Pero ¿Qué pasaría si yo les dijera a los
periodistas que no fueron esos soldados los que
cambiaron las banderas sino los Generales Wood y Gómez?,
¿Qué cara pondrían? y yo tengo una foto que lo puede
“demostrar”. Lagomasino y Steegers se rieron pero no se
imaginaron que al día siguiente le gastaría esa broma a
su amigo.
Moreno, pensando que era verdad, lo comentó a sus
compañeros. Estaba apenado porque él había dado el
nombre de los sargentos y la información que había
salido publicada en los diarios habaneros. Pero sus
colegas lo tranquilizaron y conviniendo en dejarlo así,
a fin de cuentas los periodistas extranjeros publicaron
lo mismo que los cubanos y nadie lo puso en duda.
Pasaron los años, Gómez de la Carrera murió en 1908 y
ninguno de aquellos periodistas tuvo en cuenta ni
recordaron la ocurrencia del fotógrafo.
Al
cumplirse el cincuentenario de la Republica, Moreno, que
era una persona muy honesta, no podía seguir cargando
con el peso de ese secreto y publicó la foto y lo que le
había dicho el fotógrafo en aquella ocasión. Como no se
había percatado que era una broma, creo esa confusión.
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GÓMEZ DE LA
CARRERA
El fotógrafo
José Gómez de la Carrera era español. De muy
joven viajó a los Estados Unidos donde aprendió
fotografía. Obtuvo la ciudadanía norteamericana
y hablaba con soltura el inglés. Se estableció
en La Habana en 1885 en el 2º piso de la calle
O’Reilly nº 63. Colaboró en La Caricatura
(1888-1892), La Lucha (1892-1895), El Fígaro
(1895-1903), La Discusión (1898-1903), Cuba y
América (1904-1906) y en numerosas publicaciones
extranjeras.
Fue el
introductor de la instantánea en Cuba y el
corresponsal de guerra más activo durante la
Guerra de Independencia. Por su condición de
ciudadano norteamericano pudo retratar tanto los
campamentos cubanos como los españoles. Recogió
con gran maestría una importante documentación
gráfica de la campaña militar. |

El fotógrafo José
Gómez de la Carrera. |
También fue el fotógrafo oficial de la Comisión
norteamericana que investigó el hundimiento del
acorazado Maine y del Gobierno interventor. Recorrió la
Isla con el profesor Carlos de la Torre para ilustrar
los libros de Historia y Geografía que este
sabio publicó en los primeros años de la República.
El
20 de septiembre de 1903 publicó las últimas fotografías
para la revista El Fígaro. Las captó en la estación de
ferrocarril de Villanueva cuando se disponía a viajar
con el presidente Estrada Palma a Camagüey. Momentos
antes había retratado el tren, tres vistas interiores
del vagón del primer magistrado, una del frente de la
estación, otra del alcalde de La Habana O'Farrill y la
última con el embajador norteamericano Squiers frente al
edificio. Cuando tenía preparada su cámara en el andén
para el arribo de Estrada Palma llegó su colega Rabel B.
Santa Coloma, quien también colaboraba en la revista.
Como tenían graves desavenencias por celos
profesionales, surgió una fuerte discusión que terminó
en riña. Los separaron. Santa Coloma, joven, deportista
e impetuoso, magulló a su rival y le destrozó la cámara.
Ninguno de los dos viajó con el Presidente. Gómez de la
Carrera no encontró el apoyo que suponía tener en la
dirección de El Fígaro donde había colaborado
eficazmente durante más de diez años, sobre todo durante
la guerra donde sus fotografías llenaron las páginas de
la revista cubriéndolo de fama. Lastimado en su dignidad
no volvió a colaborar con El Fígaro y se dedicó a
retratar banquetes y fiestas sociales.
En
1904, Ramiro Guerra lo designó jefe de fotografía de la
revista Cuba y América. En 1906, ya enfermo, se retiró a
su estudio donde falleció dos años después.
Fuentes:
Enrique H. Moreno (Testigo presencial)
“Mi 20 de Mayo de 1902”, Bohemia, 18 de mayo de 1952,
pp. 129 y 130.
Julio Lagomasino comentando el
artículo de Moreno con alumnos de fotografía de la
Escuela de Periodismo Manuel Marques Sterling en junio
de 1952.
Rafael Pegudo. El Cincuentenario de
la Asociación de Reporters de La Habana, "El Reportaje
Gráfico en Cuba" p. 315.
Bohemia 25 de mayo y Carteles 29 de mayo
de 1952.
Revista
El Fígaro del 1ro. de junio de 1902.
(Cubaperiodistas)