“Luchando” la mesada
Orlando Oramas León
"Opositores cubanos piden a Obama que fondos
para disidencia no se desvíen". El título es de una nota de la agencia AFP, que
da cuenta de una misiva enviada al presidente Barack Obama por
contrarrevolucionarios que en la Isla están preocupados por el futuro de los
millonarios fondos entregados por Washington a sus mercenarios internos.
"Si el Gobierno de EE.UU. no puede garantizar
en lo adelante que la ayuda para la promoción de la democracia en Cuba llegue
realmente, de manera prioritaria (...) al interior de nuestro país, entonces
será mejor retirar esos fondos y emplearlos en otros objetivos", señala la
carta, un reconocimiento público de que la llamada disidencia en Cuba es un
apéndice mantenido con el dinero de Washington.
El documento califica de "escandaloso y
fraudulento que la mayor parte de dichos recursos, que provienen del
contribuyente norteamericano, salvo honrosas excepciones, se ha gastado o
malgastado de manera caprichosa e irresponsable".
Nada nuevo hay en esa afirmación, denunciada
incluso por la Oficina General de Contaduría (GAO) del Congreso norteamericano.
Sus investigaciones encontraron desde fraudes escandalosos hasta "gastos
cuestionables" en el manejo que agencias federales y grupos
contrarrevolucionarios hicieron con los fondos que la administración Bush
entregó por millones para subvertir el orden en Cuba y amamantar a sus grupos
terroristas en Miami.
"En ocasiones, esa asistencia ha servido para
satisfacer determinadas agendas políticas excluyentes que han tratado y tratan
de dividir a la resistencia democrática interna" y "se han utilizado en el
exterior en iniciativas o propósitos que nada tienen que ver con el principal
objetivo", apunta la carta a Obama.
Parecieran razones altruistas y éticas las que
mueven ahora a quienes vivieron y viven de los fondos malgastados de los
contribuyentes norteamericanos, cuya mayoría, según la senadora Bárbara Lee, se
opone al bloqueo a Cuba.
Nada más lejos de la verdad. No hay un asomo
de vergüenza en reconocer que una potencia extranjera, la misma que ha impuesto
el bloqueo durante medio siglo a Cuba, la que preparó, financió y armó
agresiones de todo tipo contra nuestro pueblo, es la que sostiene a individuos y
grupúsculos que hacen de la contrarrevolución y el mercenarismo un modo de vida.
Detrás de estas líneas al nuevo Presidente de
Estados Unidos destila la rebatiña y el "quítate tú pa’ ponerme yo" que
caracteriza a quienes viven del subsidio de la SINA, incluidos aquellos que
cobran por líneas de mentira y se hacen llamar desde "ex presos políticos" hasta
"periodistas independientes". Son lo mismo, unos y otros, "luchando" la mesada.
(Fuente:
Granma)