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W y el queso
Rolando Pérez
Betancourt
Dentro de un mes se estrenará en los
Estados Unidos W, el filme biográfico sobre George W. Bush
que durante cerca de un año ha estado preparando Oliver
Stone. Pero antes, a mediados de octubre, la ya calificada
como "una de las cintas más esperadas del año", tendrá su
premier en el Festival de Cine de Londres.
Se dice que Stone permanece editando,
encerrado a cal y canto y sin revelar más detalles que los
ofrecidos en algunas entrevistas, hace meses. No es primera
vez que se atreve con presidentes de su país. Antes lo hizo
con Kennedy y Nixon, pero ambos estaban muertos y no
pudieron opinar. Ahora es de suponer que Bush se |

El actor Josh Brolin como el
presidente Bush
en el filme W, de Oliver Stone. |
| encuentre entre
los primeros en ver la película, pero como W se estrenará
primero en Londres, es de creer también que algún amigo le
procure una copia pirata por aquello de que "guerra avisada
no mata soldados". |
Sin embargo, tanto el director como algunos
actores principales han declarado a lo largo del rodaje que esta
biografía no intenta ser una guerra a cañonazos contra el presidente
de los Estados Unidos, quien bastante tiene con llegar al final de
su último mandato con uno de los índices de popularidad más bajos en
la historia del país.
Según declaraciones del actor Josh Brolin a la
revista New Yorker, la película, aunque acentúa una visión
humorística "del asunto", no es una caricatura de Bush, sino "una
historia apasionante e irresistible sobre un hombre que era como un
ratón en un laberinto, que estaba completamente perdido, buscando el
queso que no encontraba. Y de repente, se convirtió en presidente de
los Estados Unidos".
Respondiendo a ataques provenientes de la
prensa conservadora, Brolin, que encarna a Bush en W, declaró a Los
Ángeles Times que los republicanos no deben sentirse ofendidos, ya
que la cinta "no es política, es biográfica. La gente recordará que
este hombre es humano, pues fuera de la película siempre le
deshumanizamos, le llamamos idiota, marioneta y fracasado. En el
filme, en cambio, preguntamos ¿cómo crece un hombre y llega a
convertirse en esa persona?"
Oliver Stone dejó claro que, aunque el actual
presidente sumió al país en el caos, no es una visión aplastante del
personaje lo que intenta proponer: "Bush no es una persona compleja
y oscura como Nixon, así que esta película puede ser graciosa porque
Bush lo es. Es un tipo extraño y algo payaso y pone caras raras
constantemente. No es un presidente común, así que podemos
divertirnos un poco".
También en declaraciones formuladas a la
revista Entertainment Weekly antes de comenzar el rodaje, Stone
significó que no le fue fácil completar el cuadro de actores por
cuanto en Hollywood hay más republicanos en ese sector de lo que ha
hecho creer la leyenda. Y entre los demócratas ––dijo–– muchos
tuvieron dudas: "Odian tanto a Bush que no entendían por qué quería
hacer yo una película sobre él".
¿Y el dinero para el rodaje?
En euros. Porque no obstante la fama de Oliver
Stone y sus tres premios Oscar, no hubo una sola casa productora
norteamericana dispuesta a soltar un dólar. Así pues, la producción
corrió por parte de australianos, alemanes y chinos.
Aunque todavía está por verse W, hay algo que
nadie discute: las implicaciones políticas que tendrá el filme, a
estrenarse el 17 de octubre, justo dos semanas antes de celebrarse
las elecciones presidenciales en los Estados Unidos. Porque si bien
es cierto que se trata de una biografía del presidente republicano,
de "ese ratón en su laberinto", como ha dicho el actor Josh Brolin,
es imposible dejar de pensar en las manos que a lo largo de ocho
años le amasaron el queso.
(Fuente:
Granma)
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