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Venezuela en informe de inteligencia de EE.UU.
Eva
Golinger
Como es de costumbre cada
año, las diferentes agencias de Washington comienzan a publicar sus
famosos informes anuales. Hoy le tocó de primero a la comunidad de
inteligencia estadounidense. El almirante Dennis Blair, director
nacional de Inteligencia, presentó su informe ante el Comité de
Inteligencia del Senado de EE.UU. esta tarde (3 de febrero).
El informe detalla las
amenazas principales a los intereses y la seguridad estadounidenses
en el mundo. Este año, además de mencionar los sospechosos usuales
Irán, Corea del Norte, Afganistán, Al Qaeda, Iraq - el informe
dedica un espacio significativo a Venezuela.
Según el informe, “en
países como Venezuela, Bolivia y Nicaragua, líderes populistas están
caminando hacia un modelo económico y político más autoritario y
centrista, y se han unido para rechazar la influencia de EE.UU. y
sus políticas en la región. El presidente de Venezuela Hugo Chávez
se ha establecido como uno de los detractores principales a nivel
internacional contra EE.UU., denunciando al modelo democrático
liberal y al capitalismo de mercado, y rechazando las políticas e
intereses de EE.UU. en la región”.
En la sección dedicada a
Venezuela, que ocupa tres páginas, se titula “Venezuela: liderando
la fuerza regional antiestadounidense”, e indica que “el presidente
Chávez continúa imponiendo un modelo autoritario y populista en
Venezuela que está socavando a las instituciones democráticas. Desde
que ganó un referéndum constitucional a principios del 2009, que
acabó con los límites de los mandatos y que permitirá su reelección,
Chávez ha tomado otros pasos para consolidar su poder político y
para debilitar a la oposición antes de las elecciones legislativas
en 2010”.
La mención a las
elecciones de la Asamblea Nacional en septiembre evidencia que las
agencias de inteligencia de Washington están sumamente inmiscuidas
en la política interna de Venezuela. Implica también su interés e
inversión en dicho proceso electoral.
El informe continúa
elaborando las razones por las cuales, según Washington, el
presidente Chávez ha puesto en peligro la democracia regional, “la
Asamblea Nacional aprobó una ley que otorgó el control de la
infraestructura, los bienes y los servicios al Estado para disminuir
los fondos disponibles para los estados y municipios opositores.
Chávez ha limitado la libertad de expresión y las actividades
opositoras a través del cierre de medios independientes, el acoso y
la detención de manifestantes, y las amenazas contra los líderes de
la oposición, acusándolos de corrupción. La popularidad de Chávez ha
caído de manera significativa, según encuestas recientes, debido a
sus medidas represivas, el alto nivel del crimen y la inseguridad,
la inflación creciente, los problemas de agua y electricidad, y una
fuerte devaluación de la moneda nacional, que ponen en duda su
futuro político a largo plazo”.
El informe anual de
inteligencia de EE.UU. no solamente habla de temas internos de
Venezuela, sino también externos, “en cuanto a la política exterior,
la influencia regional de Chávez tal vez haya ya llegado a su punto
máximo, pero es probable que él va a continuar apoyando a sus
aliados y movimientos políticos en países vecinos, buscando socavar
a los gobiernos moderados y proestadounidenses. Ha formado una
alianza de líderes radicales en Cuba, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, y
hasta hace poco, Honduras. Él y sus aliados rechazarán casi todas
las iniciativas de EE.UU. en la región, incluyendo a la expansión
del libre comercio, la cooperación contra el narcotráfico y el
terrorismo, el entrenamiento militar, las iniciativas de seguridad y
los programas de asistencia de EE.UU.”
En la sección titulada
”Chávez se ha acercado a actores extrarregionales”, la Dirección
Nacional de Inteligencia de EE.UU. habla de la relación con Irán y
Rusia, “Chávez continuará cultivando relaciones políticas,
económicas y en materia de seguridad con Irán, Rusia y China. Ha
desarrollado una relación personal cercana con el presidente de
Irán, Ahmadinejad, y juntos han firmado varios acuerdos,
particularmente en materia de energía. Los dos países también han
conducido vuelos regulares entre sus dos capitales desde 2007.
Siguiendo el ejemplo de Chávez, Bolivia, Ecuador y Nicaragua también
han incrementado sus relaciones con Irán”.
En esta parte también
evidencia el seguimiento que Washington está realizando sobre
asuntos venezolanos, incluyendo a su capacidad en materia de
seguridad y defensa, “la mayoría de los acuerdos que Moscú ha
firmado con Chávez están relacionados con la venta de armas y las
inversiones en el sector energético de Venezuela. Durante los
últimos cinco años, Venezuela ha comprado más de 6 mil millones de
dólares en armas de Moscú, incluyendo 24 SU30MK de múltiples usos,
junto a helicópteros, tanques, transporte blindado, misiles
antiaéreos, y pequeñas armas. En papel, las adquisiciones de
Venezuela son impresionantes, pero sus Fuerzas Armadas no poseen el
entrenamiento y la capacidad logística para utilizar esas armas. No
obstante, la escala de las compras ha causado preocupaciones en
países vecinos, particularmente en Colombia, y alimenta a una
carrera armamentista en la región. Además de las compras de armas,
buques de guerra de Rusia y aviones de bombardeo de largo rango
visitaron a Venezuela a finales del 2008 para demostrar la capacidad
de Moscú para desplegar sus fuerzas militares en la región”.
La importancia dada a
Venezuela en este informe evidencia que las acciones y operaciones
de inteligencia y seguridad de Washington contra el Gobierno de Hugo
Chávez se incrementarán durante el 2010. Este informe será utilizado
para justificar aumentos en el presupuesto de la comunidad de
inteligencia para intensificar sus operaciones para contrarrestar lo
que consideran la “amenaza Chávez”. Al clasificar a Venezuela como
"líder antiestadounidense", Washington pone en evidencia que
considera al Gobierno de Chávez como un "enemigo", convirtiéndolo en
un blanco abierto de sus agresiones. En un año electoral, Venezuela
tiene que estar más alerta y vigilante frente a las crecientes
actividades desestabilizadoras de Washington, que buscan aún
derrocar al Gobierno de Chávez y volver a sus aliados al poder.
(Fuente
Argenpress)
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