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Ciego de Ávila,
sus primeros diarios al nacer el siglo XX
José Martín
Suárez Álvarez
Al nacer el siglo XX Ciego de Ávila es una de
las regiones de Cuba con más bajo índice de habitantes por kilómetro
cuadrado, sin embargo experimenta un crecimiento inusitado en su
población y desarrollo urbanístico durante los años de la Primera
Guerra Mundial, propiciado por la instauración y desarrollo del
Ferrocarril Central a partir de 1902 y su enlace con el de Júcaro a
Morón, el fomento de plantaciones citrícolas, la cría de ganado
vacuno, su posición geográfica y vías de comunicaciones y sobre todo
por el surgimiento de grandes centrales azucareros de moderna
tecnología, casi todos de propiedad norteamericana, que atraen hacía
aquí un flujo migratorio procedente del occidente del país y de
otras regiones del mundo, un gran “ajiaco” detonador de grandes
complejidades sociales.
El tráfico de azúcar propicia, además, la
actividad portuaria y el surgimiento de una poderosa red comercial,
de hoteles, centros gastronómicos e instituciones culturales. En esa
vorágine se inserta la prensa con la publicación de los primeros
diarios, semanarios, revistas y emisoras de radio.
El primer periódico que vio la luz en la
Capital de la Trocha, después de la terminación de la guerra
independentista, se llamó Las Avispas. Se editó en una prensa a mano
pues no existía ningún taller tipográfico. Entre sus redactores
estuvieron Salvador Álvarez, Antonio Benedico, Manuel Diago Venegas
y el r. Nicolás Martínez. Salía una vez por semana y su actuación
fue altamente beneficiosa para Ciego de Ávila, ya que despertó el
deseo de crea una nueva empresa periodística que llenara las
necesidades sentidas de la sociedad.
Pero Las Avispas, despareció y volvió Ciego de
Ávila a quedar sin una publicación local, hasta que procedente de
Santa Cruz del Sur, arriba al pueblo don Gaspar Arredondo Miranda
con su propia imprenta a cuestas y funda El Resumen. La vida de este
periódico fue corta, pues debido a intransigencias políticas hubo de
desparecer pero Arredondo no desistió hasta que emerge El Pueblo,
(1905) periódico de carácter independiente que dirige el
camagüeyano hasta su muerte, en que las riendas pasan a manos de su
hijo Tomás Arredondo Zayas. Al retirarse éste asumió la dirección su
hijo quien se mantuvo hasta 1959, en que dejó de existir.
Por El Pueblo desfilaron las mejores plumas de
Ciego de Ávila, destacándose Antonio Benedico, Carlos Luzán,
Gasapito Arredondo, Enrique Pérez García, Rafael Samper, que
utilizaba el seudónimo de Ráfaga, Abelardo Florido, Enrique García.
Entre sus últimos redactores estuvieron Armando Andrés Aragón y
Tomasito Arredondo. Después apareció El Baluarte, publicación que
dirigiera Armando Labrada y que en su limitado tiempo libró duras
campañas en pro de Ciego de Ávila.
A partir de este momento saldrían a la palestra
pública decenas de periódicos como La Nueva Era, El Imparcial, La
Trocha, La Palabra Libre, La Voz de la Trocha, El Comercio, El
Liberal y la Región, (1919) de Enrique García Pérez, ese último fue
junto a El Pueblo, los que más tiempo permanecieron con vida
durante el siglo XX. En lo sucesivo muchos otros marcarían la vida
informativa local.
Fueron editadas también infinidad de revistas,
entre las más importantes se pede citar a las nombradas Ecos
Avileños, Para Ti, Alma Bohemia, Alma, Alma Ilustrada, Vida y Arte,
El Mensajero, Reflejos y Síntesis.
Como se puede apreciar la labor periodística
impresa en Ciego de Ávila fue considerable durante los primeros años
del pasado siglo y a partir de 1924, con la salida al aire de la
emisora inalámbrica 7BY del doctor Eduardo Valdés Figueroa, segunda
de su tipo en la antigua provincia de Camaguey, se complementan las
actividades en este importante frente de la comunicación social y la
cultura en general.
Este andamiaje y bregar de la palabra escrita
y radial marchó la par de los acontecimientos económicos,
políticos y sociales y sentaron las bases para la declaración
oficial de Ciego de Ávila como Capital de la Locución cubana.
(Fuente:
La tecla, sitio de la UPEC en la provincia
de Ciego de Ávila)
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