
Debut en Guantánamo
ANTECEDENTES: Estudios realizados dan por resultado que
la mayoría de los caricaturistas profesionales que
existían en Cuba, antes del triunfo revolucionario, eran
oriundos de provincias. Una vez ocupada su mesa de
dibujo en el periódico o la revista, ésta se convertía
en una trinchera inexpugnable. Si regresaba al terruño
era por breves vacaciones o alguna novedad. Y por tanto
la visión de aquella prensa se acomodaba a los intereses
e la empresa editorial o sea, parcializada y citadina.
APORTES: Si en algo contribuyó el nuevo semanario nacido
en 1961, fue echar “Palante y Palante” a los redactores
y caricaturistas en un redescubrimiento de nuestras
raíces. En marzo de 1963 fuimos enviados el veterano
Felo Díaz y yo, como debutante, a la antigua provincia
de Oriente, para una serie de trabajos donde se
recogieran las vivencias de la gente del campo. El
periplo comenzó en Holguín y terminó en la ciudad
primada de Cuba, Baracoa, la más oriental de todas las
orientales.
LA EXPERIENCIA: Fueron varios trabajos, de los cuales
hemos seleccionado lo que captamos en Guantánamo, la
tierra que inspiró a Joseíto Fernández su famosa
“Guantanamera” y donde el Imperio afincó sus garras
desde el alumbramiento mismo de nuestra República.
PRESENTE: Hoy la base naval de Guantánamo se ha
globalizado por el Imperio, al convertirla en campo de
concentración internacional y cámara de tortura
“antiterrorista”, especie de limbo jurídico, para que el
Imperio no deba rendir cuentas al tribunal de La Haya.
El trabajo se publicó al final de la serie,
correspondiendo a la edición del 18 de abril de 1963.
Vayamos pues al Guantánamo de entonces:
El expansionismo militar yanqui durante la Segunda
Guerra Mundial y la posterior Guerra Fría, provocó la
ampliación de la Base que ilegalmente mantiene Estados
Unidos en nuestro territorio . Nuestra primera visita a
Guantánamo y Caimanera en marzo-abril de 1963 permitió
apreciar los cambios que se habían efectuado en la zona,
a tres años del triunfo revolucionario.




